martes, 9 de noviembre de 2010

Errores y confusión en torno a la dirección por objetivos

Me sorprendió que, en un libro que se distribuía hace años en una edición del Manager Business Forum de Madrid, se fundiera o confundiera la Dirección por Objetivos (DpO) con el taylorismo, para condenar de paso el sistema propuesto por Peter Drucker y defender, a partir de ahí, un nuevo modelo de gestión que se declaraba superior. Allí actuaron como ponentes los expertos del conocido club español Top Ten, y uno de ellos se fotografiaba con el libro en las manos. No cabe pensar que se intentara desvirtuar la DpO de modo falaz, pero sí parecía juzgarse el sistema con ligereza, por voces supuestamente autorizadas.
Acababa yo de volver de una ponencia en Buenos Aires, donde otro ponente español había defendido la Dirección por Objetivos sin hacer mención a modelos alternativos o complementarios. Y también era yo ya sensible entonces a las críticas vertidas hacia la DpO, que me parecían más referidas a las adaptaciones o aplicaciones particulares que a la esencia del sistema. Por ejemplo, me venía pareciendo desde años atrás que la DpO se utilizaba a menudo más como herramienta de presión que como instrumento de dirección, e incluso que no siempre se distinguía debidamente entre tareas y objetivos.
Prevenido yo sobre lo que se dice en torno a la dirección de personas y el liderazgo en la empresa, y sobre los intentos de fundir-confundir la DpO con el taylorismo, leía ayer mismo en Internet, en un contexto de empleados y objetivos, que Taylor fue una pieza clave en el desarrollo de la función de Recursos Humanos al final del siglo XIX. Y también leía ayer mismo un artículo de Carmen Sánchez Silva en El País, en el que se recogían algunas opiniones de expertos consultores: venía a insistirse en un cierto enviciamiento del modelo de DpO que propugnara Drucker.
Bueno parece llamar pan al pan y vino al vino, y distinguir bien los postulados de Taylor para los trabajadores manuales (hoy minoría), de los propuestos por Drucker unos 50 años después, para los profesionales de “cuello blanco”: una distancia que dejó espacio, por ejemplo, para Harry Hopf y otras contribuciones al progreso de la gestión empresarial. Sin duda, podemos considerar a Frederick Winslow Taylor uno de los padres del management científico en el escenario de la economía industrial, pero, en su tiempo, hace más de cien años, gran parte del personal era básicamente mano de obra; hacía falta entonces que Taylor, como también los esposos Gilbreth y otros expertos, estudiaran la forma física de incrementar la productividad de los operarios.
Como recordará el lector, el lado humano de la gestión empresarial llegaría tiempo después, sobre todo con los experimentos de Hawthorne y los análisis de Mayo, y a ese lado humano contribuirían luego, mediado el siglo XX, Maslow, Herzberg y McGregor, entre otros expertos. De hecho y por cierto, la DpO contribuyó a esta corriente, como también a la del management estratégico de Chandler, Andrews, Ansoff, Selznick…
Para completar el recuerdo a Frederick Winslow Taylor y enfocar enseguida la DpO, añadiría que este gran creador tiene el reconocimiento de muchos expertos de nuestros días, y tenía desde luego el respeto del maestro Drucker; pero quizá la función de Recursos Humanos que hoy conocemos no se relacione tanto con Taylor, y deba mejor vincularse al progreso en el lado humano de la gestión empresarial. Dice Stuart Crainer: “La consecuencia más visible de la gestión científica de Taylor es una deshumanizante dependencia de la medición”. Creo incluso que el término “recursos humanos” se acuñó ya en la segunda mitad del siglo XX, y que no sonaba todavía en nuestro país en los años 70. Hoy, por cierto, tal vez deberíamos hablar más de “capital humano” y no tanto de “recursos humanos”, y evitar la sinonimia.
Vayamos a la DpO. Diría que, habiéndose documentado bien o no tan bien, algunos ejecutivos han introducido en sus organizaciones el trabajo por objetivos muy a su manera; sin embargo, parece que —puede recordarse el estudio de Rodgers y Hunter en los años 90— los mejores resultados en incremento de productividad se dan cuando el primer ejecutivo apuesta por la genuina esencia del sistema. No vale limitarse a asignar objetivos cuantitativos, pensando incluso que “tengo que ponerle 16 para que llegue a 8”. La Dirección por Objetivos parece bien pensada; ha tenido éxito en muchas empresas, algunas muy conocidas (lo tuvo en Hewlett Packard, y Dave Packard fue llamado a Washington por Nixon para introducir el sistema en el Departamento de Defensa), y constituye una apuesta por la profesionalidad y la productividad.
El lector tendrá sus propias experiencias, pero temo que, detrás de algunas supuestas aplicaciones, haya mera dirección por tareas cuantificadas —lo que ciertamente podría recordar el taylorismo—, tal vez encuadrada en la liturgia de la DpO, o ni siquiera eso; temo que, en algunas relaciones jefe-subordinado, pueda haber más presencia de complicidad que de compromiso; y temo que la etiqueta se utilice, sí, en ocasiones más como elemento de presión que como instrumento de dirección.
Con estos párrafos, invitaría al lector interesado a documentarse en torno a la auténtica Dirección por Objetivos, porque me parece un sistema vigente y, sobre todo, un verdadero sistema profesional de gestión. Tal vez, en lugar de dividir el mundo empresarial en líderes y seguidores, habría que hablar de profesionales —de la gestión o de la función técnica— que, en buena medida, se autolideraran tras metas convenidas (Drucker, recordémoslo, hablaba de management by objectives and self control). Creo que no habríamos de seguir tanto al líder, como per-seguir y con-seguir objetivos; pienso que unas metas profesionalmente atractivas nos atraerían por puro magnetismo, y que sobraría tal vez el seguidismo.
Es verdad que se ha criticado repetidamente la DpO. Una de las críticas más contundentes fue la de William Edwards Deming, el gran predicador de la calidad, que venía a pedir, en los años 80, que se sustituyera la DpO por el liderazgo de los directivos. Pero lo que Deming, bastante crítico con los ejecutivos, había visto de la DpO eran aplicaciones algo turbulentas y carentes de la necesaria perspectiva sistémica; aplicaciones más orientadas a lo cuantitativo que a lo cualitativo, que inquietaban a las personas. El propio Deming admitió que Drucker había advertido ya sobre la necesidad de una visión sistémica en la implantación y práctica de la Dirección por Objetivos; una advertencia que Deming (como también Drucker por entonces) consideraba bastante desoída.
Obviamente, también se critica la Dirección por Objetivos —un gran negocio esta doctrina, por cierto, en seminarios impartidos por consultoras y escuelas de negocios, en las últimas décadas del siglo XX— para tratar de imponer otros modelos y vender más libros; pero parece incuestionable que las empresas se marquen objetivos y persigan resultados, y que cuenten para ello con todo el capital humano disponible. Cabe, desde luego, identificar bien las misiones encomendadas, como cultivar buenos hábitos y algunos valores bien seleccionados; pero no cabe renunciar a la persecución de objetivos —a la consecución de resultados—, ni reducir a los trabajadores expertos de la economía del conocimiento a la mera realización de tareas encargadas por sus supuestos jefes-líderes.
Pero, aunque se apueste por la genuina esencia de la Dirección por Objetivos —por su lado científico y su lado humano—, incluso en este caso, sin duda se pueden cometer y se cometen errores. Bill J. Reddin (1930-1999), autor de Effective Management by Objectives (1973), señalaba ya los errores más frecuentes de los primeros tiempos, según recoge el profesor cubano Alexis Codina en su valioso artículo Rescatando la Dirección por Objetivos (2007), muy difundido en Internet. Entre estos primeros desaciertos figuraba el exceso de burocracia, el imperio de lo cuantitativo sobre lo cualitativo, el cortoplacismo, la falta de perspectiva sistémica, cierto aislamiento del mundo exterior y, desde luego, un deficiente despliegue de objetivos.
Dale McConkey añadía que a veces se establecían objetivos, pero no los correspondientes planes de acción, y que tampoco se contemplaban siempre sensibles recompensas por la consecución de aquéllos. Por otra parte, me parece que quizá haya habido (aún hoy) una cierta tendencia a alcanzar los objetivos “a toda costa”, saltándose algunas de las normas explícitas o tácitas previstas en la política o cultura de la organización, e incluso aparcando el sentido común. Y creo igualmente, también por propia experiencia, que en ocasiones se han asignado objetivos contradictorios, a distintos individuos o a diferentes áreas de la empresa; parecía que, para que unas personas alcanzaran sus objetivos, otras debían fracasar en los suyos.
El propio Drucker añadía dos importantes asuntos a considerar para prevenir fallos en la aplicación de la DpO: el trabajo en equipo y el uso de informes y procedimientos. Decía que cualquier empresa ha de construir un equipo en que los esfuerzos individuales contribuyeran a la colectividad; que la predicación del trabajo en equipo no venía a cuestionar la aplicación de la DpO, sino que ésta se despliega en beneficio de aquél. Drucker demandaba una visión panorámica en los ejecutivos de las diferentes funciones, para evitar los reinos de taifa y los excesos de énfasis en algunas áreas clave. Quizá, en las empresas, se ha relacionado el trabajo en equipo con la formación de equipos temporales para determinados fines, y no tanto con la deseada y orgánica sinergia colectiva.
En cuanto a informes al jefe, normas y procedimientos, Drucker —recordemos que él insistía en hablar de management by objectives and self control— defendía el autocontrol, y sostenía que aquellos habrían de servir de ayuda a quien los utiliza, y no deberían interponerse en el despliegue de la DpO. Él, sin menoscabo de que el fin no justifica los medios, no era partidario de “procedimentalizar” la actuación de los individuos, y venía a identificar un torcido uso de los informes y procedimientos, como herramienta de control de la superioridad; pensaba incluso que a veces los procedimientos vienen a sustituir el buen juicio y el sentido común. El individuo habría, desde luego, de ser evaluado por los resultados, y no tanto por sus informes o por el ceñimiento a procedimientos establecidos.
En definitiva, conviene cuidar la adaptación y aplicación de la Dirección por Objetivos allá donde resulte idónea, para asegurar el deseado incremento de la productividad y la satisfacción profesional. Si un jefe desea controlar la actuación de sus subordinados e imponer sus criterios, eso puede estar bien, o muy bien; pero tal vez se parezca más a la Dirección por Tareas o Instrucciones que a la Dirección por Objetivos; quizá se trate de una suerte de Dirección por Tareas Cuantificadas, que en verdad podría percibirse como una especie de taylorismo de nuestros días.

OBSTACULOS QUE TE IMPIDEN SER FELIZ

3 Obstáculos Que Te Impiden Ser Feliz

Resumen: Descubre los 3 obstáculos que te impiden ser feliz, presta atención, aquí te diré cuales son los errores y que puedes hacer para encaminarte hacia una vida mas feliz.
La felicidad no depende de lo que te pasa alrededor de ti, de tus familiares, de tus amigos, de tu trabajo, de tu negocio, de tu pareja y de nadie de más.
Tu felicidad depende de ti, de lo que sucede en tu interior, cada quien es responsable de su propia vida, por lo tanto tu tienes la responsabilidad de ser feliz, por lo que vales y por lo que tienes.

Muchas personas a menudo expresan:
Voy a ser feliz cuando encuentre mi pareja ideal, cuando me compre el auto de mis sueños, cuando tenga mi casa, cuando nazca mi hijo, ¡no! mejor cuando empiece ir  a la escuela, cuando mi hijo vaya a la universidad, cuando mi hijo obtenga su titulo entonces seré feliz, y así siguen… posponiendo y posponiendo hasta la muerte…y nunca fueron felices, no disfrutaron la vida la máximo, nunca dieron lo mejor de ellos por tal motivo nunca lograron sentir la paz interior.
Aquí están los tres obstáculos que no te dejan vivir mejor.

No agradecer
Muchas de las veces no nos damos cuenta de lo valioso que son las cosas que tenemos, para muchos es difícil ver lo que tan cerca esta, solo es abrir los ojos y mirar las bendiciones que tienes en tu vida.
Hay una cita que un hombre dijo “me preocupaba porque tenia zapatos, hasta que vi a un hombre sin pies”
Ok, entiendo que a veces no nos damos cuenta de todo lo que tenemos, me encantaría describir que es lo que tiene cada uno de nosotros, pero no tengo mucho espacio.
Agradece cada  amanecer, con el simple hecho de estar leyendo este artículo, ya es ganancia, hoy muchas personas han dejado de existir y hay otras que están en una situación no muy bien que la tuya.

Esperar la aprobación de los demás
¿Porque depender de la aprobación de los demás? Lamentablemente muchas personas depende de las opiniones de los demás, lo primero que hacen es mirar en los demás, se están olvidando de que la opinión de ellos es mas importante.
Porque hacerle caso a los demás, mejor primero hazte caso a ti mismo, claro tienes que tener un buen aspecto de ti mismo, y si no entonces empieza a tenerlo.
Acéptate tal y como eres, lo que no te gusta de ti, cámbialo, y lo que no, acéptalo.

No Reconocer tu Valor
Tienes que reconocer que eres un ser importante, que mereces lo mejor de la vida, valórate, si tu no te valoras ¿Cómo quieres que te valoren los demás? Empieza por valorarte a  ti mismo, ya lo he repetido, que el cambio es de adentro hacia fuera.
Si alguien te dice que no sirves o que no vales, piensa que se esta diciendo ella misma, lo mas importante es no aceptarlo, las ofensas son como los regalos, tu decides si los aceptas o no.
Acepta las cosas tal y como son, sigue adelante sin mirar atrás y se feliz.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Cómo hacerse presente en la oficina

Muchos trabajadores le están apostando a pasar más horas en el centro de trabajo, aunque eso no sea sinónimo de productividad.
 
En los últimos días, he percibido la preocupación de los directivos de recursos humanos ante la tendencia al presentismo.
Me refiero a la propensión de los colaboradores a permanecer más tiempo en el centro de trabajo, con tal de “hacerse presentes”.
Parece que se trata de una estrategia para conservar el empleo, a través de lo que -para ellos- constituye demostrar interés y compromiso con la organización.
Me pregunto si estos trabajadores se han planteado la posibilidad de ser más productivos en el tiempo regular de su jornada, como táctica de permanencia en el empleo. Me pregunto también si las empresas mexicanas estarían dispuestas evaluar el buen desempeño de sus empleados, usando prioritariamente el criterio de cumplimiento de objetivos. Porque en todo caso, debemos reconocer que no sólo es un vicio de los trabajadores ¡también hay corporativos que premian a los presentistas!
¡Aquí estoy!
El presentismo no garantiza nada, ni siquiera el pago de horas extra. Si el dilema es demostrar que estás realmente comprometido con la empresa, pienso que existen otras alternativas más eficientes, por ejemplo:
  • puntualidad, en todo. Para la llegada a la oficina, el inicio de las juntas, comidas de negocios, llamadas y un largo etcétera
  • proactividad. Toma la iniciativa y no te quedes como simple espectador, si crees que algo puede mejorar, plantéalo
  • ética. El cuidado de los intereses de la empresa, como si fueran propios, siempre será una clara demostración de compromiso
  • comunicación. Procura mantener abiertos los canales de comunicación en todas las áreas, escucha con la misma atención a tus subordinados, colegas y al Director General
  • calidad. Busca que tu trabajo destaque por sus altos estándares de calidad. Presenta los documentos que te sean requeridos en orden, limpios y bien estudiados. Lo mismo aplica para los correos, revísalos antes de mandarlos. Las faltas de ortografía o dedazos denotan tu falta de cuidado y atención con el destinatario

‘Coaching’, arma empresarial

El coach es una ayuda laboral integral para hacer crecer al empleado, dice Luis Felipe García; debe haber afinidades entre las personas que dan y reciben el apoyo para asegurar una mejoría.

Es muy común en el ámbito empresarial escuchar la recomendación de dar coaching a un colaborador cuando éste se encuentra con problemas en su desempeño laboral tales como cumplimiento de metas, actitud equivocada, etc., aunque el "coach" en turno no cuente con alguna capacitación o experiencia en este terreno e incluso es posible que no conozca bien a bien en qué consiste esta herramienta.

Pareciera que se tratara simplemente de decirle a otro qué hacer o cómo dirigirse en tal o cual situación con la finalidad de resolver el problema al que se enfrenta. Por sí sola esta interacción no es el de todo mala, ya que conlleva el regalar una serie de experiencias y conocimientos, sin lugar a dudas valiosos en la mayoría de los casos, sobre todo cuando esto se hace de buena fe. Esto se conoce comúnmente con el término de consejería.
Sin embargo, lo anterior dista mucho de hacer propiamente coaching, ya que en primer lugar el coaching no se da, se pide, siendo esto una de las reglas básicas de esta disciplina ya que siempre será mejor que alguien encuentre una solución a sus problemas cuando él mismo es quien la busca y no cuando alguien se la ofrece sin haber una solicitud previa de por medio.
Por otro lado también el coach debe de contar con ciertas habilidades, como la escucha activa, la elaboración efectiva de preguntas, etc. esto incluso aunque no sepa nada del tema que aqueja al coachee (persona que recibe el apoyo), esto es una de las grandes bondades del coaching, ya que un ‘couch' entrenado adecuadamente puede ayudar igual a un astronauta como a un ejecutivo de ventas a conseguir sus metas.
Es importante considerar estos puntos cuando hablamos de coaching:
1.      Hay problemas que no pueden ser resueltos a través de coaching, sobre todo aquellos de índole emocional y que requerirían de un especialista para ser atendidos adecuadamente, ya que como argumenta Flórez, "Un coach debe derivar los casos clínicos a psicoterapia", desde nuestro punto de vista se trata de una situación de carácter ético, algo que el coach debe tener muy claro.
2.      Otro aspecto a considerar, como lo señala atinadamente Talavera , es la afinidad entre las partes (coach y coachee) "para que esta herramienta del Management (refiriéndose al coaching) sea exitosa es sumamente importante que exista química entre quien la imparte y quien la recibe" , esto es fundamental ya que no es posible visualizar una relación de crecimiento (efectivamente con el crecimiento del coachee también hay un crecimiento del coach) sin una perfecta armonía entre los involucrados en el proceso.
3.      El coaching no busca solamente ayudar a las personas a resolver una problemática, lo que busca es que exista un cambio importante en su vida, esto puede ser desde ver de una forma distinta una situación, hasta realizar un cambio de actitud con los compañeros del trabajo, como lo señala Visval, "Busca (el coaching) no sólo la transformación o la mejora continua del ejecutivo, sino un cambio trascendente o una modificación importante".
Como se puede observar, el coaching es mucho más que sólo aconsejar a otra persona o indicarle el camino a seguir y además conlleva mucha responsabilidad.
Seguramente habrá personas que sean coaches innatos, que tengan "la madera" para desarrollar este noble oficio e incluso habrá quienes hayan desarrollado la habilidad de manera intuitiva. Sin embargo consideramos que en la mayoría de los casos para dar coaching es necesario contar con una preparación previa en el marco teórico y (más aún) en el práctico.

 

Las actitudes del emprendedor exitoso

Conoce cuáles son las actitudes que debe tener un emprendedor para desarrollar un negocio con éxito. Toma nota, aplícalas y convíértete en un gran empresario.

En muchas ocasiones emprendemos proyectos sin estructurar lo que deseamos, sin una estrategia de acción ni un proyecto de futuro. Es decir, aún existen muchos emprendedores aficionados que cometen el grave error de olvidar hacer un correcto Plan de Negocios.
Sin embargo, lo que mueve a todos los emprendedores - ya sean aficionados, con poca experiencia y los experimentados- es la actitud emprendedora.
La principal característica de todo empresario es lo que lo mueve al emprendimiento y la innovación. Esta actitud es la que lo diferencia del resto de las personas, pues le permite estar consciente en todo momento que los retos y los compromisos son grandes, pero aun así atreverse a dar el paso necesario.
La actitud del emprendedor es su manera de actuar ante las cosas, lo cual es una consecuencia natural de su mentalidad y de su manera de pensar. Sin embargo, en realidad son un conjunto de actitudes que, en muchas ocasiones, necesitan desarrollar para alcanzar el éxito.
Toma nota de las 17 principales, éstas definirán la forma en la que reaccionarás frente a las circunstancias que te rodean:
1. El riesgo
2. La iniciativa
3. Ser progresista
4. La actualización permanente
5. La decisión
6. La tenacidad
7. El entusiasmo
8. La creatividad
9. La recuperación frente al fracaso
10. Ser positivo
11. El dinamismo
12. Autoconfianza
13. La inconformidad
14. La perseverancia
15. La flexibilidad
16. La independencia
17. Ser propositivo

sábado, 6 de noviembre de 2010

Léelo con atención...

Antes de Orar…PERDONA
Antes de Hablar…ESCUCHA
Antes de Escribir…PIENSA
Antes de Gastar…GANA
Antes de Criticar…ESPERA
Antes de Rendirte…PRUEBA  


Tus palabras, tus sueños, y tus pensamientos tienen el poder de crear condiciones en tu vida. 
De lo que hables, lo obtendrás.

Si sigues diciendo que no soportas tu trabajo, puedes perderlo.
 
Si sigues diciendo que no soportas tu cuerpo, tu cuerpo puede enfermarse.
 
Si sigues diciendo que no aguantas tu carro, tu carro puede ser robado o descomponerse.
 
Si sigues diciendo que estás quebrado, sabes qué? Siempre estarás quebrado.
 
Si sigues diciendo que no puedes confiar en hombres o mujeres, siempre encontrarás alguien en tu vida que te lastimará o te traicionará.
 
Si sigues diciendo que no encuentras trabajo, seguirás desempleado.
 
Si sigues diciendo que no puedes encontrar alguien a quien amar o crea en ti, tus pensamientos atraerán mas experiencias confirmando tus creencias.
 
Haz tus pensamientos y tus conversaciones más positivos y guárdalas con fe, esperanza, amor y acción.

*No tengas miedo de creer que puedes tener lo que tú quieres y mereces.*
    
Observa tus 'Pensamientos,' Se convertirán en palabras.
 
Observa tus 'Palabras', Se convertirán en acciones.
 
Observa tus 'Acciones', Se convertirán en hábitos.
 
Observa tus 'Hábitos', Se convertirán en carácter.
 
Observa tu 'Carácter', Se convertirá en tu 'Destino'
 
Así…. Para prevenir cualquier obstáculo… ¡ Consigue tu propio camino !
 
¡¡ Disfruta cada minuto de tu vida !!
    
Cuando el filosofo señala la luna,  el tonto se fija en el dedo.
 
'Si no te gusta lo que recibes, revisa muy bien lo que estás dando'.
 
'Así como las olas brotan del mar y regresan al mar, 
así nosotros venimos de Dios y regresamos a Dios' 
 
'Cuando el amor es feliz lleva al alma a la dulzura y a la bondad.'
  
 
'QUE COSA EXTRAÑA ES EL HOMBRE,
NACER NO PIDE,
VIVIR NO SABE,
y MORIR NO QUIERE'

Presentación de gerencia efectiva

¿Qué es la gerencia?
Las habilidades expositivas de comunicación juegan un papel muy importante, ya que la función básica del gerente es facilitar el aprendizaje y su herramienta principal es la comunicación.
¿Y qué es la comunicación?
La gerencia es un cargo que ocupa el director de una empresa. Representa a la sociedad frente a terceros.
Coordina todos los recursos a través del proceso de planificación, organización, dirección y control a fin de lograr objetivos establecidos.
¡Señores y señoras, he aquí el plan que debemos seguir!
Entonces…
¿Qué es por fin la gerencia?
¿Se necesita de la gerencia?
¿La gerencia es responsable del éxito o el fracaso de un negocio?
Significa cosas diferentes para personas diferentes. Algunos lo identifican con funciones realizadas por empresarios, gerentes o supervisores, otros lo refieren a un grupo particular de personas. Para los trabajadores; gerencia es sinónimo del ejercicio de autoridad sobre sus vidas de trabajo...
Tipos de gerencia
La Gerencia Política
Es menos común y al igual que la dirección patrimonial, sus posibilidades de supervivencia son débiles en las sociedades industrializantes modernas, ella existe cuando la propiedad, en altos cargos decisivos y los puestos administrativos claves están asignados sobre la base de la afiliación y de las lealtades políticas
La Gerencia por Objetivos
Se define como el punto final (o meta) hacia el cual la gerencia dirige sus esfuerzos. El establecimiento de un objetivo es en efecto, la determinación de un propósito, y cuando se aplica a una organización empresaria, se convierte en el establecimiento de la razón de su existencia.
La Gerencia Patrimonial
Es aquella que en la propiedad, los puestos principales de formulación de principios de acción y una proporción significativa de otros cargos superiores de la jerarquía son retenidos por miembros de una familia extensa.