jueves, 5 de mayo de 2011

Sugerencias para ser feliz.

Adan Newman, al concebir la felicidad como la capacidad de saber vivir, recomienda doce pautas a seguir para la reflexión y uso personal:

1) Vivir es la profesión más importante. 

2) La capacidad espiritual de asombro y alegría garantizan la felicidad en este mundo.

3) Los placeres sencillos constituyen el sabor y color de la existencia.

4) La tarea más importante es la de este momento. 

5) El hoy es la única certeza de la vida. 

6) Ayudar a los demás es saber vivir. 

7) Hay que saber dar: a nuestros semejantes y a nosotros mismos. 

8) La felicidad se encuentra más en la entrega a un ideal que valga la pena, que en el dinero. 

9) Se debe tener el talento de no caer en los peligros del dinero. 

10 Tratar de mejorarse en todos los sentidos es lo que importa. El dinero vendrá por añadidura. 

11) Las resistencias al éxito se vencen con la perseverancia en el trabajo. 

12) Trabajar en lo que nos gusta es garantía de armonía y felicidad. 

Lo que pensamos de nosotros mismos llega a ser verdad para nosotros. Todos, somos en alguna medida, responsables en un cien por ciento de todo lo que nos sucede en la vida, lo mejor y lo peor. Cada cosa que pensamos está creando nuestro futuro y crea experiencias con lo que se piensa y lo que se siente, las cosas que pensamos y las palabras que decimos crean nuestras experiencias. Si piensa "todos están contra mí..." o por el contrario se dice a sí mismo/a "la gente siempre es amable", cada una de estas creencias creará experiencias muy diferentes. Lo que creemos de nosotros mismos, llega a ser nuestra verdad. 
Todos los acontecimientos que hasta el momento te han sucedido en tu vida, han creado pensamientos y creencias. Muchos acontecimientos fueron creados por las cosas que pensaste y las palabras que dijiste ayer, la semana pasada, el mes pasado, el año anterior, hace diez, veinte o treinta, años según la edad que tenga. Sin embargo, eso es tu pasado. Ya pasó. Está hecho y acabado. Lo que importa en este momento es lo que decidas pensar y decir ahora mismo, porque esas ideas y esas palabras han de crear tu futuro. Tu momento de poder es este presente en que estás formando las experiencias de mañana, de la próxima semana, del próximo mes o del año que viene. 
Toma conciencia de lo que está pasando en este momento. ¿Es un pensamiento positivo o negativo? Si es negativo, ¿quieres que ese pensamiento esté determinando tu futuro? Pregúntatelo y date cuenta y luego decídete a ser feliz.

La decisión es tuya.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Como ven los niños a su mama

¿Quien es el jefe en tu casa?

1. Mi mama no quiere ser jefe pero tiene que serlo porque mi papa es un chistoso.
2. Mi mama. Lo sabes por la inspección de mi cuarto. Ella ve hasta lo que hay debajo de mi cama.
3. Creo que mi mama, pero solo porque ella tiene mas cosas que hacer que mi papa.

¿Por que hizo Dios a las Madres?

1. Porque son las   únicas que saben donde están las cosas en la casa.
2. Principalmente para limpiar la casa.
3. Para ayudarnos cuando estábamos naciendo.
4. Para que nos quisieran.

¿Como hizo Dios a las Madres?

1. Uso tierra,   como lo hizo para todos los demás.
2. Con magia además de   súper poderes y mezclar todo muy bien.
3. Dios hizo a mi mama así como me hizo a mi, solo que uso partes mas grandes.
4. Yo creo que tardo mucho en hacerlas, pues mi   papa dice que a veces las mujeres son muy complicadas.

¿Que ingredientes uso?

1. Dios hizo a las madres de nubes y pelo de angel y todo lo bueno en este mundo y una pizca de malo.
2. Tuvo que empezar con huesos de hombres y despues creo que uso cuerda, principalmente.
3. Yo creo que con muchas flores...

¿Por que Dios te dio a tu   mama en vez de otra mama?

1. Porque somos parientes.
2. Porque Dios sabia que ella me queria mas a mi que otras   mamas que me quisieran.
3. Porque nos parecemos mucho.

¿Que clase de niña era tu mama?

1. Mi mama siempre ha sido mi mama y nada de esas cosas.
2. No se porque no estaba yo alli, pero creo que ha de haber sido muy mandona.
3. Dicen que antes era muy linda.

¿Que necesitaba saber tu mama de tu papa antes de casarse con el?

1. Su apellido.
2. Si quería casarse con ella.
3. Pues... si tiene trabajo y si le gusta ir de compras.

¿Por que se caso tu mama con tu papa?

1. Porque mi papa hace el mejor spaghetti en el mundo y mi mama come mucho.
2. Porque ya se estaba haciendo vieja.
3. Mi abuela dice que porque no se puso su gorra para pensar.
4. Para poder ser la mama de la casa.

¿Cual es la diferencia entre las mamas y los papas?

1. Las mamas trabajan en el trabajo y en la casa y los papas solo van al trabajo.
2. Las mamas saben hablar con las maestras sin asustarlas.
3. Los papas son mas altos y fuertes, pero las mamas tienen el verdadero poder porque a ellas les tienes que pedir permiso cuando quieres quedarte a dormir en casa de un amigo.
4. Las mamas tienen magia porque ellas te hacen sentir bien sin medicina.

¿Que hace tu mama en su tiempo libre?

1. Las mamas no tienen tiempo libre.
2. Si lo oyes de ella, paga cuentas TODO el dia...
3. Creo que... trabajar.

¿Que haría a tu mama perfecta?

1. Por adentro ya es perfecta, pero afuera creo que un poco de cirugía plástica.
2. Que no me regañara tanto y que me dejara ver mas tele.
3. Si supiera jugar futbol...

¿Si pudieras cambiar algo de tu mama, que seria?

1. Tiene esa cosa rara de pedirme que siempre limpie mi cuarto. Eso le quitaría.
2. Haría a mi mama mas inteligente, así sabría que mi hermano me pego primero y no yo.
3. Me gustaría que desaparecieran esos ojos invisibles que tiene atrás de su cabeza.

Educar en el amor

El odio puede nacer de varias maneras. Un adulto empieza a odiar porque ha sufrido una injusticia o, en casos más graves, porque ha visto cómo asesinan a un familiar o a un amigo. Tal vez uno odia porque ha dejado crecer en su corazón una envidia, un desprecio indefinido y confuso hacia una persona o grupo. 
Otras veces el odio es el resultado de un cierto ambiente familiar o social. Algunos odian porque se les ha enseñado desde pequeños que otros (blancos o negros, chinos o rusos, cristianos, judíos o musulmanes) son, simplemente, "malos".  
Se aprende en casa 
La familia no sólo existe para promover la ayuda y el cariño entre los que forman parte de ella, sino para desarrollar entre los hijos una serie de virtudes que son fundamentales para la convivencia con los demás hombres y mujeres que viven en nuestro planeta. 
El comportamiento de mañana depende de lo que hoy cada hijo respira en medio de las caricias o de las discusiones de sus padres. 
El niño aprende a pensar en casa que los vecinos son amigos o son enemigos; que los niños y las niñas merecen el mismo respeto o si es mejor ser hombre que mujer (o al revés). 
También aprenden que hay que respetar o despreciar a los que son de religión distinta de la propia. A seguir las reglas de tráfico, respetar los juguetes que se encuentran en una tienda, ayudar a un anciano a cruzar la calle. 
Todo eso será posible si en su casa ven que sus padres les dan ejemplo y les enseñan las normas fundamentales de educación y de respeto. 
Lo mismo es para la escuela
 Para muchos niños la escuela es una oportunidad especial para convivir con otros pequeños. Si en la calle escogemos los amigos con los que vamos a jugar, en la escuela nos sentamos con otros compañeros que quizá pueden resultar antipáticos, pero con los que hay que estar durante varias horas al día. 
Aquí nace uno de los principales retos para los maestros: ayudar a todos los niños a tener un verdadero cariño para con los que viven junto a ellos, aunque tengan los ojos torcidos o tartamudeen cada vez que se les pregunta un problema más difícil de matemáticas. 
Una labor social 
Pero ni la familia ni la escuela son suficientes. Toda la sociedad tiene que organizarse de forma que los niños y los adolescentes (e incluso los adultos) vean que el respeto y el amor son lo más importante. 
Es cierto que el amor no puede ser mandado por la ley, pero también es verdad que sí puede exigir el respeto hacia tantos hombres y mujeres que, por desgracia, son víctimas de discriminaciones, injusticias o malos tratos. 
Por ejemplo las personas con alguna discapacidad. Se conocen casos de familias que cambian profundamente porque en ellas nació un niño que requiera atención especial. Gracias a él se crea una unión entre padres e hijos, entre los mismos hermanos, pues todos descubren en el más débil a alguien que pide amor y que enseña lo importante que es el cariño sin límites. 
Ocurre algo parecido en aquellas escuelas que admiten, por ejemplo, a niños con problemas de aprendizaje. Alrededor de ellos se crea un ambiente de cariño y de respeto que transforma la vida de todos los del salón. 
Por desgracia, no todos actúan de este modo, y no faltan los ejemplos negativos, incluso con aprobación de leyes escritas o de costumbres más o menos aceptadas en la vida social. 
Por ejemplo, hay sociedades que llevan a la cárcel a los que tienen una religión diferente de la que tienen los gobernantes, o que aceptan el trabajo, en condiciones de esclavitud, de miles de niños de familias pobres. 
En la actualidad 
El ser humano se horroriza por los actos terroristas, le duele ver a israelitas y palestinos luchando año tras años con un odio feroz. 
Llora por los cientos de miles de adultos y de niños asesinados en conflictos raciales, como los de Ruanda y Burundi, en África. Se lamenta por lo que ocurre más o menos lejos, fuera de sus ventanas. 
Pero resulta mucho más importante ver lo que se está haciendo por los hijos, lo que se enseña en las escuelas, lo que se aprueba en algunas leyes o comportamientos públicos. 
Mientras se espera que los políticos hagan su parte para promover una civilización del amor y del respeto, cada familia tiene un papel muy importante que puede ejercitar ahora mismo. 
Desde luego, es posible que incluso los mejores padres descubran un día que uno de sus hijos se ha convertido en un criminal. Pero esos casos serán excepcionales. 
Lo normal es que buenos hijos y buenos ciudadanos sean la continuación de una siembra de cariño que empezó en sus hogares y en sus escuelas. El ejemplo arrastra. Y podemos conseguir que arrastre a millones de niños hacia el bien y la justicia que deseamos. 
En busca de una solución 
— Evitar cualquier discusión de los papás frente a los hijos, para que nunca se escapen palabras o gestos que sean señal de poco amor. Los niños son muy receptivos, incluso cuando aún no saben hablar, de modo especial cuando son los papás quienes dan un ejemplo positivo o negativo. 
— Tratar a todos los hijos de la forma más justa posible. Esto no significa tratarlos a todos por igual (cada uno es diferente), pero sí que cada uno piense que es querido igual que sus hermanos. 
— Enseñar el arte del perdón. Es normal que se den peleas entre los hermanos, los papás tienen que dar ejemplo y enseñar a los hermanos a perdonarse entre sí. 
— Evitar cualquier comentario negativo contra grupos concretos de personas. Por ejemplo, no criticar a "los árabes", ni a "los gallegos", ni a "los indios". 
— Dar criterios ante las noticias de crímenes, terrorismo, guerras raciales, etcétera, para que los niños puedan distinguir, por ejemplo, entre el soldado que enloquecido asesina a unas personas en un bar, y los demás soldados de su batallón que pueden ser buenos o malos. En otras palabras: si un musulmán comete un acto de terrorismo no podemos despreciar en casa a todos los musulmanes. 
— Observar qué tipos de ejemplos se ofrecen a nuestros hijos en películas, caricaturas, juegos, etcétera. Muchas veces el odio inicia a partir de la sangre ficticia que aparece en un juego electrónico o por culpa de una película en la que todos los japoneses son pintados como enemigos de la humanidad.

5 PASOS PARA EXPLORAR LA LLAMADA INTERIOR DE CREAR..

Resumen: Si hace tiempo que vienes sintiendo en tu interior una "llamada" a crear algo más grande para tu vida y para la de los demás pero no sabes qué hacer con ese sentimiento, hoy te regalo 5 pasos para explotar este noble deseo.

¿Sientes que tu corazón te dice que puedes crear algo más grande para ti y para quienes te rodean?

¿Sientes que algo en tu interior "te llama" a hacer algo diferente, pero no sabes cuál es el camino, ni por dónde empezar?

Siempre cuento en mis conferencias que años atrás, si bien tenía una vida profesional que desde la mirada externa se veía como "buena"; yo "escuchaba algo" dentro de mí que me decía: "Tú estás para algo más. Tú puedes ser, hacer y tener algo más grande. Tú puedes crear algo grande para ti y para quienes te rodean".

Desde mi adolescencia fueron apareciendo muchas señales que me indicaban que mi pasión era acompañar a las personas a concretar sus sueños y a enfrentar los obstáculos y desafíos que aparecen en forma ineludible en la vida.

Ser para el prójimo un puente entre su presente y sus sueños, fue y está siendo una de mis más grandes pasiones que llevo a cabo a través de mi trabajo como Coach.

Claro que este "haberme dado cuenta" no ocurrió de la noche a la mañana. Esta toma de conciencia fue el resultado de un proceso que se fue gestando año a año por haber elegido ESCUCHAR esa llamada que venía de mi corazón y ponerme en acción para desarrollarla en mi vida.

"Aquel que desee aprender a volar algún día debe primero aprender a pararse, caminar, correr, trepar y saltar"
Friedrich Nietzsche


Todos somos personas únicas que tenemos algo especial que brindar. En cualquier ámbito del conocimiento y la práctica, podemos ayudar, podemos ser útiles para el mundo. Y juzgo que, el DAR desde este espíritu integral es lo que otorga MAYOR SENTIDO a nuestra existencia.

La rutina, las obligaciones, el qué-dirán, los modelos y mandatos heredados de la familia y la sociedad, en algún momento clave de nuestras vidas, ponen en jaque nuestros conceptos hasta ese momento válidos sobre quiénes somos y quiénes podemos ser.

Aparece la insatisfacción, la desmotivación, el agobio, el cansancio... queremos que algo más nos llene, necesitamos trascender a eso, crear algo más grande para nuestra vida y nuestro entorno.

Desde esta insatisfacción podemos impulsarnos hacia rumbos insospechados. Buscamos ver qué hay más allá de nuestras narices. Nos sentimos buscadores de ese "algo más"; intentamos por aquí, intentamos por allá. Nos predisponemos a bucear por los mares de una nueva vida y posibilidades nunca antes pensadas para otorgarle ese GRAN SENTIDO que nos haga vibrar, que nos permita brillar en el mundo para que el mundo brille también al unísono con nosotros mientras damos lo mejor de nuestro ser.

De repente cruza un intenso pensamiento por nuestra mente que nos dice: "Esto así no va más, quiero cambiar, quiero una vida con un GRAN PARA QUÉ que explique profunda e intensamente mis experiencias en el vivir y sean los pilares donde pueda apoyarme cuando todo parezca caer".

Parados ya en esta posición, resulta muy difícil continuar "como antes". Pero, a pesar del impulso del ineludible quiebre que ya llegó para quedarse, comienzan las dudas, el no saber cómo empezar, a dónde ir.

Si estás en este momento querido lector, te entiendo perfectamente porque yo también he estado en tu lugar.

Por eso quiero compartir contigo los siguientes pasos para explotar positivamente esta GRAN LLAMADA INTERIOR para que hagas uso de esa insatisfacción de manera positiva y le des el giro que le hace falta a tu vida y a las de los demás que, dentro de poco, estarán beneficiándose de todo lo maravilloso que tienes para brindar...

1) Conócete y valórate.

Lánzate y comienza a transitar "el viaje hacia el país de ti mismo".
Identifica tus pasiones, en qué eres realmente bueno, qué te hace brillar, que te hace vibrar.
¿Cuáles son las cosas que más te gustan hacer?
¿Haciendo qué te sientes contento y muy a gusto?
¿Qué actividad es la que más satisfacción te da cuando la realizas?
¿Haciendo qué crees que das lo mejor de ti al mundo?
¿Qué cosa, acción, conducta, habilidad tuya se ha venido repitiendo a lo largo de tu vida que sea digna de resaltar?
Si esta información no viene fácilmente, no te desanimes, esto es algo que lleva tiempo y no es un trabajo en el que debas utilizar el pensamiento lógico, sino todo lo contrario.

Para que esa información emerja de tu interior, necesitas invocarla buscando el silencio, relajándote, meditando, estando tranquilo y conectándote con tu corazón.

Muchas veces nuestras pasiones, en lugar de encontrarlas nosotros, nos encuentran ellas a nosotros cuando nos encontramos haciendo o practicando algo que en ese instante nos hace vibrar de forma muy especial. Presta atención a cada momento en tu día a día.

Por ejemplo, yo me daba cuenta que lo que me gustaba hacer mucho era hablar, expresarme, escribir mis pensamientos y sentimientos sobre la vida. Estas habilidades brotaban de mi ser como una fuente inagotable. Pues bien, hoy hago uso de estas acciones para poner en acción mi pasión y dar lo mejor de mí al mundo. ¿Te das cuenta por dónde viene la idea?


2) Visualízate en el futuro. Crea tu visión.
¿Cómo sería tu futuro si estuvieras viviendo tus pasiones?
¿Qué ves en ese futuro? ¿Cómo te lo imaginas?
¿Quién eres en ese futuro?
¿Qué haces en ese futuro?
¿Qué has obtenido en ese futuro?
¿De qué manera en ese futuro estás dando lo mejor de ti?
Escribe en qué quieres convertirte teniendo en cuenta lo que has descubierto de ti en el paso 1.

Dibuja, consigue fotos o imágenes que te muestren esa realidad que ves. Haz un tablón tipo "collage" con todas esas imágenes, te ayudará a visualizarte y creará una tensión creativa entre donde estás hoy y dónde te ves en ese futuro.

3) Genera ideas de cómo ponerte al servicio del mundo y cómo hacer realidad tu visión.
¿Qué son esas cosas que tienes en tu ser con las que podrías ayudar a los otros?
¿Cómo podrías ayudar?
¿En qué ámbitos podrías hacerlo?
¿Qué es lo que consideras que mejor tienes en ti para dar?
¿De qué maneras podrías ganarte la vida haciendo lo que más te gusta hacer?
¿Conoces alguna persona que haya pasado por la misma experiencia que tú?
¿Qué ha hecho esa persona para convertirse en lo mismo que quieres tú?
¿Cuáles fueron esos pasos y acciones?
Comienza a escribir esta lista de ideas sin importar el orden, sin ponerte ansioso y ve completándola día a día mientras vienen ideas a tu mente.

4) Ordena la lista de ideas del paso 3 y arma un plan de acción.

Ayúdate con gráficos que te muestren cómo se irá dando este proceso de hacer realidad tu visión.

Visualízate de aquí a 1 año, 2 años, 5 años, 10 años. Esto te dará una visión macro del camino que tienes por delante para enfocarte adecuadamente.

Ahora sí viene el ordenamiento de pasos y acciones por importancia.

Ve creando tu plan: considera la explicación de tu visión, tu propósito, las distintas áreas de tu vida y cómo impactaría la visión en cada una de ellas.

Incluye objetivos desagregados en metas específicas, medibles, cuantificables, temporales y seguibles de manera de comenzar a ponerte en acción sin excusas.

5) Comienza a ejecutar tu plan.

Toma tu plan y comienza por la primera meta. Ya la etapa de pensamiento y modelado está más o menos lista (porque puede cambiar y ajustarse en el camino, claro). Ahora simplemente te queda... ¡ACCIONAR!

Y aquí los tienes querido lector, 5 pasos que te ayudarán a comenzar a manifestar en la realidad esa llamada interior.

Nada se consigue sin visión y acción.

Deseo con toda mi alma que tu visión nazca de tu corazón. Sólo así podrás decir algún día como yo hoy lo digo: "Mi vida tiene sentido, hago lo que deseo cada día para estar en consonancia con mi llamada, con mi esencia. ¿Qué más le puedo pedir a la vida?".

"Quien tiene algo por qué vivir, es capaz de soportar cualquier -cómo-."
Federico Nietzsche


"El individuo ha luchado siempre para no ser absorbido por la tribu. Si lo intentas, a menudo estarás solo, y a veces asustado. Pero ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo."
Federico Nietzsche

martes, 3 de mayo de 2011

Ayuda!...rse

Existe una gran diferencia entre recibir ayuda y ayudarse. Podemos necesitar ayuda en muchas áreas de nuestra vida, es cierto, pero necesitamos ayudarnos primero nosotros, mucho antes de que alguien pueda brindarnos asistencia...

Piense acerca de esto y verá que tiene cierta lógica: si no nos ayudamos nosotros mismos....¿quién más lo hará por nosotros? ¡Nadie! Aún cuando busque una terapia, su Doctor, Terapeuta, o Consejero no le ayudarán! Ellos sólo le mostrarán, o enseñarán, un nuevo camino para recorrer su "situación". La terapia no cambiará "la situación". Ella sólo cambiará intangiblemente sus sentidos, para que usted pueda reconocer la MISMA situación, en la manera que el Doctor, Terapeuta, o Consejero sugiere.

De hecho, la terapia no resuelve el problema de nadie. Unicamente resuelve el problema la persona que lo creó, o que está envuelto en él. El "problema" todavía puede existir, pero ya no será "un problema", a partir de que el individuo aprende una nueva manera de "ver u oír" la situación y actúa en consecuencia.

¿Por qué utilizar la auto-ayuda?

Los problemas no son más que rompecabezas! Si usted no sabe jugar [armarlos], no podrá resolverlos. Es más, la mayoría de los juegos se aprenden jugando, mirando, y estudiando. Por consiguiente, los "rompecabezas de la vida" se aprenden de la misma manera!

Normalmente, antes de comenzar a jugar cualquier juego, uno estudia las instrucciones o directivas. Algunos dicen que "la experiencia" es una gran maestra. Lo es: "aprender" previamente a jugar, junto con la experiencia del juego, hará que nuestro juego sea mucho mejor.

La auto-ayuda le brinda un mejor juego -de vida- porque le enseña muchas maneras de tratar con usted y con los demás. Si piensa sobre esto, verá que aprendemos todo tipo de materias en la escuela (excepto sobre nuestro "SER")... ¿Cuántos entre nosotros hemos dedicado realmente tiempo para conocer nuestro "SER" (nuestra mente, cuerpo y espíritu)? ¿Quien piensa usted, que debe enseñarnos sobre nosotros? (¿los padres, la familia, los colegas, la escuela, los doctores?).

Tenga presente que, por ejemplo, aprendemos a conducir siguiendo instrucciones, mirando y practicando... también aprendemos a hacer muchas otras cosas de la misma manera. Pero... ¿Cuántas personas dedican realmente tiempo para conocer-se y conocer a los demás?

Muchos actualmente, estamos "jugando el juego" sin ningún tipo de instrucción o datos. De hecho, cualquiera puede jugar este juego: sólo que algunos pueden ganar y otros pueden perder...

Entonces...¿por qué necesitamos la auto-ayuda? Porque en este juego de la vida, usted debe ayudarse primero! y, las instrucciones de los métodos de auto-ayuda, le brindarán directivas que harán de usted un mejor jugador e incrementarán sus chances de ganar!
Únicamente resuelve el problema la persona que lo creó, o que está envuelto en él. El "problema" todavía puede existir, pero ya no será "un problema", a partir de que el individuo aprende una nueva manera de "ver u oír" la situación y actúa en consecuencia...

El gran ausente

Podemos decir sin temor a equivocarnos que, producto de las nuevas tecnologías y la globalización, estamos viviendo en la "Era de la Información". ¿Pero podemos -con la misma certeza- afirmar que esta "Era de la Información", es también una Era de Comunicación?

Antes de responder esta pregunta, deberíamos repasar brevemente los elementos que intervienen en un proceso de comunicación: básicamente, un emisor, un receptor, un mensaje y un medio. Al considerar estos elementos, vemos que la amplia disponibilidad de tecnologías, la apertura de nuevos espacios de expresión en la sociedad y la mezcla cultural producto de la globalización contribuyen con la expansión de los medios, los mensajes y los emisores. Sin embargo, la multiplicación de estos elementos de la comunicación, va de la mano del olvido del rol del receptor, a quien podríamos considerar "el gran ausente" en esta Era de la Información.

El receptor es demasiado importante en un proceso de comunicación, como para olvidarlo. Al contrario de lo que suele creerse, no se trata de un rol pasivo, dependiente y subordinado al del emisor, sino de uno muy activo que condiciona todos los otros elementos del proceso de comunicación: el emisor, el mensaje y el medio. El receptor no "recibe" simplemente aquello que escucha o lee, sino que -con esa información- decide y actúa de determinada manera, generando con su acción un nuevo circuito de comunicación.

Es tan fundamental el rol del receptor, que su ausencia es la responsable de la mayoría de los problemas de comunicación que enfrentamos: dificultades para entendernos con otras personas, para resolver conflictos interpersonales, para cumplir objetivos grupales y para obtener resultados que satisfagan a varias personas. A juzgar por estos problemas, difícilmente podamos afirmar que estamos en una Era de Comunicación. En todo caso, estamos viviendo una era de "comunicación narcisista", en la que muchos hablan y pocos escuchan.

Al aumentar la cantidad de emisores, mensajes y medios, hemos propagado las fuentes de información, olvidándonos de proteger las fuentes de atención. El economista Herbert Simon decía que "la riqueza de información crea pobreza de atención, porque la primera consume a la segunda." Hoy -precisamente- sucede esto: se dice más y se escucha menos.

Todos los niveles de la sociedad experimentan un "déficit de atención": las organizaciones sienten que sus empleados no les prestan atención y los empleados sienten lo mismo de ellas; las empresas se desviven por captar la atención de los consumidores y éstos no saben hacia dónde orientar su atención; los hijos reclaman más atención de los padres y los padres de los hijos; los maestros se quejan de que los alumnos no prestan atención en clase y los alumnos confiesan que aquello que la escuela les enseña "no les llama la atención". La escasez de atención que resulta de la desestimación del rol del receptor, es un obstáculo para relacionarnos con los demás en forma efectiva.

Para contrarrestar este déficit y captar la atención de los demás, producimos más información, difundimos más mensajes, utilizamos más medios y convocamos a más emisores, sin darnos cuenta que -en realidad- estamos generando más "ruido" y lo único que logramos es que el receptor se repliegue aún más.

Muchos piensan que este problema podría resolverse aumentando el "ancho de banda" y permitiendo un mayor acceso a la información, a través de nuevas tecnologías. Pero no se trata de un problema tecnológico, sino humano. En todo caso, habría que aumentar el "ancho de banda humano".

El factor limitante de la productividad -de las personas, de los recursos y de la información misma- es la capacidad de atención: no podemos aprender, decidir, ni actuar a partir de los mensajes que recibimos, si no les dedicamos atención... si no escuchamos. La atención humana es requisito para que la información tenga sentido y podamos transformarla en algo útil. Por lo tanto, no necesitamos más velocidad, más acceso, ni más capacidad de almacenamiento... sino más "aire" para recibir, interpretar, procesar y re-utilizar tanta información.

Según el filósofo indio Jiddu Krishnamurti, el principal problema que enfrenta la humanidad es querer ocuparlo todo sin dejar espacio para el aprendizaje, para la reflexión... para la atención. Para resolver este problema, necesitamos recuperar al gran ausente del proceso comunicativo: el receptor. Recién entonces... habremos conquistado la Era de la Comunicación!
"No necesitamos ver más lejos,
sino vernos más cerca.
"
- Jaime Barylko -

Sé feliz ahora

Una tarde, frente a un centro comercial, encontré un vendedor callejero con una carretilla llena de mandarinas, escuché cómo este hombre mal vestido y sudoroso, a todo pulmón gritaba sonriendo, las bondades de sus mandarinas: “Mire qué hermosas frutas, señorita. Pruebe una sin compromiso, si no le gusta no se la cobro; distinguido caballero, llévele esta bolsa de mandarinas a su esposa, tenga un dulce detalle con ella, llévelas ahora y mañana me las paga”, yo observaba sin que él se diera cuenta su entusiasta y alegre perorata… luego me miró fijamente con unos ojos chispeantes y me dijo con su cara radiante: ¡Señora, se ha dado cuenta Usted qué lindo día nos ha regalado el Creador!! Quedé sin saber qué responderle, estaba sorprendida: este hombre humilde era capaz de generar toda esa  alegría, toda esa felicidad, a pesar de que no parecía tener las cosas que la mayoría de nosotros creemos que dan la felicidad. Mire a mi alrededor y sólo vi gente cabizbaja, amargada, apurada y agobiada, nadie se fijaba en este hombre y su mensaje. En verdad es extraño y reconfortante encontrar a alguien con tanta alegría en el medio de la ciudad, simplemente por el hecho de estar vivo y tener la oportunidad de hacer su trabajo.
 
 La felicidad de este hombre común y corriente, que vive el día a día en circunstancias mucho más difíciles que tú y yo, me confirma que para ser feliz, no se requiere de vivir en una gran mansión ni de pasar grandes vacaciones ni de tener un cargo muy importante ni de tener muchos títulos, ni de la marca de nuestra ropa ni de cuánto dinero tengamos en el banco; en verdad, la felicidad es un estado de
conciencia y depende de nuestra actitud, pues la mayoría de la gente es tan feliz como decide que puede serlo.
 ¡No necesitamos estar en circunstancias diferentes para ser felices!!. ¿Cuántas veces pensamos: Seré feliz cuando me gradúe, “cuando me case”, “cuando me jubile”, “cuando me mude a otra ciudad o país”, “cuando me aumenten el sueldo”, “cuando consiga otro trabajo”..? Postergamos continuamente la felicidad sin darnos cuenta que no podemos hacerlo pues el único momento que tenemos y podemos usar es el presente.
 
 Recuerda que ¡serás tan feliz como decidas serlo, incluso si no cambian las circunstancias!! La felicidad es exclusivamente tu responsabilidad, eres tú quien decide si vives amargado, haciendo mala cara o si por el contrario vives feliz y sonriente.
Comienza a cambiar tu actitud y la interpretación que le das a cada evento que aparece en tu vida. A veces nos sucede que cuando estamos a punto de comenzar una nueva etapa en la vida, aparece una piedra en el zapato, algo por resolver, un imprevisto o un problema que solucionar, nos desanimamos pensando qué la felicidad no es para nosotros, sin darnos cuenta de que los problemas y los imprevistos forman parte del proceso de la vida y que siempre estarán ahí para  ayudarnos a crecer, a madurar y a usar las herramientas que tenemos, ajustemos la perspectiva que tenemos de la vida. Aprende a disfrutar del proceso y del camino que te lleva a conseguir tus metas.
Reconoce todos tus regalos y dale gracias a la vida por todo lo que tienes, aunque sólo sea la posibilidad de estar vivo un día más y disfrútalo, porque es un regalo extraordinario. Más que dinero y fama, busca sentirte bien contigo mismo, con lo que haces, con lo que tienes y con las personas que te acompañan a vivir cada día; esa tiene que ser tu prioridad. Pregúntate:
 
¿qué estoy haciendo o dejando de hacer para sentirme vacío o desanimado? Es posible que cuando dejes de buscar culpables de tu malestar, puedas encontrar en ti la causa del mismo, entonces habiéndolo reconocido podrás trabajar en el para superarlo.
A propósito, te daré un formula infalible para ser feliz de forma instantánea: haz feliz a otros. Pues todo lo que entregas a los demás sin esperar recompensa o reconocimiento alguno, te reconforta, te  fortalece y hace que la prosperidad llegue a tu vida.
¡Te juro que funciona!
 
Trabaja como si no necesitaras dinero, ama como si nunca te hubieran herido y baila como si nadie te estuviera viendo”.
 ¡Suelta el pasado, deja de preocuparte por el futuro, vive el presente, la vida es maravillosa y todo va a estar bien!!
"No hay cosa más fácil que dar un consejo, ni mas difícil que saberlo tomar"