sábado, 3 de marzo de 2012

5 errores mortales frente al reclutador

Las fallas en una entrevista afectan por igual a candidatos con y sin experiencia; la arrogancia, fijarse sólo en el dinero y decir a todo que sí son solo algunos de los errores.

Quizá alguna vez hayas escuchado una historia de ‘terror' sobre una entrevista laboral. Esa situación no sólo le pasa a terceros, tú también puedes ser víctima de los nervios, o carecer de las herramientas para vender mejor tu talento. Los errores, que quede claro, cuestan, y caro. Puede ser el adiós a la contratación.
Estar ante a la oportunidad de un nuevo empleo, pareciera ser un incentivo suficiente para no equivocarse frente al reclutador. Sin embargo, tres de cada cinco personas no preparan adecuadamente las entrevistas y cuatro de cada cinco currículos se descartan por falta de información, estructura incorrecta o una mala redacción, señala un análisis a nivel mundial elaborado por la firma Adecco.
Un gran mito es pensar que sólo los candidatos sin o con poca experiencia tienen errores en estos encuentros laborales. Las personas con más trayectoria también tienen fallas en este proceso, aunque quizá de otro tipo. Uno de éstas es enfocarse de inmediato en cuánto ganarán, cita la publicación Consejos de Búsqueda laboral, 500 reclutadores, realizada por Fortune.
Equivocarse en una entrevista trae la misma consecuencia para un egresado o un empleado experimentado: se pierde la oportunidad de figurar como una opción seria para el puesto. En cuestión de errores, estas son algunas de las ‘peores' conductas de una persona con trayectoria laboral, de acuerdo con Gerardo Kanahuati, director regional de Hays México, firma especializada en reclutamiento y selección de mandos medios y alta gerencia.
1. Problemas para decir ‘No'. Si pienso en un ejecutivo que tiene entre 7 y 10 años de experiencia, uno de sus principales problemas se resume en: "dejarse llevar por todo y no saber decir no", afirma Kanahuati.
Error. Hay candidatos que ante la pregunta ¿tienes disponibilidad para cambiar de residencia?, de inmediato dicen sí, temen que en caso contrario se les descarte del proceso. Cuando un entrevistado responde afirmativo a todo puede, incluso, generar desconfianza. ¿La razón? No luces honesto, es lógico el deseo de querer presentarse como la mejor opción, pero si hay dudas o desacuerdo con algún aspecto sobre el puesto, hay que externarlo. Eso es una muestra de honestidad y denota un conocimiento sobre ti mismo y lo que quieres del trabajo.
2. Yo soy ‘el mejor'. Demostrar en la entrevista tu marca personal y los valores que te diferencian, es lo deseable, sin exagerar. Así como las personas con poca experiencia pueden mentir sobre su trayectoria, los empleados experimentados suelen sobrevender virtudes.
Error. Muchas veces, cuando se le cuestiona al entrevistado sobre sus fortalezas dan una lista interminable. Al preguntarles su debilidad "lo primero que te dicen es: soy perfeccionista", expresa el director de la empresa de reclutamiento.
Lo recomendable es identificar tus áreas de oportunidad y destrezas, y hablar sobre ellas. Decir que eres excelente y a ‘prueba de errores' genera en el entrevistador y en la empresa una expectativa superior, la cual puede derrumbarse al realizar la contratación.
3. Arrogancia, resta puntos. En el momento en que una empresa permite postularse para un puesto, hay que ejercer la mejor actitud para demostrar interés y gratitud por la oportunidad. Pero ¿qué sucede cuando el que recibe a la persona no es el director de recursos humanos? La respuesta es que algunos candidatos optan por ser groseros y mostrar enojo ante la situación.   
Error. Un ejemplo de arrogancia es ser muy "elevado" o especializado en las respuestas que se dan al el reclutador. Es cierto "da coraje que te entrevista alguien que no sabe ni de qué hablas", expresa Kanahuati, pero hay que ser tolerantes y cordiales con quien entrevista, pues cada empresa tiene un proceso para reclutar, y tal vez eso incluya ser evaluado por otras personas, antes de llegar al responsable de Recursos Humanos o los jefes.  
4. ¿Y cuánto pagarán? El aspecto económico saca a relucir una falla garrafal en ciertos entrevistados. Estas personas pierden de vista lo importante, la posibilidad de ser contratado, y se enfocan en una negociación mercantil, que puede tornarse muy agresiva, explica el entrevistado.
Error. Hay personas que llegan a la primera entrevista y lo primero que dicen es ¿qué me ofreces?Eso denota un interés, netamente, económica, y eso en lugar de favorecer, preocupa a los reclutadores. La razón es sencilla, si bien es importante preocuparse por el salario, centrarse en dinero demuestra una falta de interés en todo lo que representa el puesto, como experiencia, plan de carrera, aprendizaje, motivaciones, entre otros indicadores. 
5. Un reclutador no es un amigo. Esta aseveración parece no quedar clara en algunos casos, porque  hay personas que pretenden tomar el control de la entrevista y le faltan el respecto al entorno y al trabajo que realiza el entrevistador.
Error. Llegar a esta cita y tratar al reclutador como si fuera un amigo, contarle asuntos personales en lugar de hablar sobre las virtudes como empleado. "No somos psicólogos ni el mejor compañero del candidato" asegura el director de Hays.
Otra falla imperdonable, dice, es su falta de atención al momento, eso es evidente cuando la persona contesta el celular durante la entrevista, responde al reclutador mientras ve su BlackBerry, y desconoce la información relevante sobre la empresa que postula la oferta, y hasta el código de vestir cómo presentarse.

Liderazgo del proceso de cambio

Los líderes se enfrentan a menudo con un entorno desafiante. Deben trabajar en un sistema lleno de ruidos, de constituyentes muy elocuentes que continuamente someten a un análisis crítico todas sus acciones. Con frecuencia, los líderes deben enfrentar el desafío que implica el hecho de iniciar un cambio y convencer a quienes, simplemente, no lo consideran necesario.

¿Cómo puede un líder convencer y arrastrar a un grupo de personas para que persiga una visión global, perentoria y apremiante? Personas que provienen de diferentes disciplinas y que poseen experiencias en diferentes áreas, personas muy diferentes entre sí...                                                                                                                                                                                                                    

Lo primero que todo líder debe hacer, independientemente que presida la Casa Blanca, el Comité Escolar, o el Club de la Efectividad, es articular una visión con total claridad. Sea llamada estrategia, misión, convicción, conjunto de creencias, o visión, ésta debe ser comunicada en forma clara, convincente, apremiante y simple.

No basta hablar de metas, no es suficiente un memorandum, un artículo en la revista interna, en el boletín, o una conferencia por video. La visión debe ser comunicada en forma incesante, incansable, sin fin, utilizando todo tipo de medios. Además, la visión debe estar sustentada en realidades.

La mayoría de las organizaciones cuentan con una extraordinaria declaración de su visión. Acometen, realmente, un trabajo impresionante al imprimir esas declaraciones en láminas plásticas, a todo color, en las que incluyen una elaborada lista de principios y valores de la organización. Estos deslumbrantes documentos, son inútiles si no están acompañados de otras múltiples comunicaciones, actividades y eventos alineados a la visión.

Los directivos no sólo deben articular una visión simple, convincente y apremiante, sino que además, deben tomarla en cuenta en todo lo que hacen: cuando piensan en los métodos de reclutamiento y compensación del personal, cuando consideran la transmisión del poder al personal, o cuando toman decisiones.

La única forma que dispone un líder para convertir la visión en realidad (una habilidad fundamental en el liderazgo) es vincular, implantar y ejecutar esa visión por medio de una amplia variedad de políticas, prácticas, procedimientos y sistemas capaces de persuadir a las personas y de transmitir el poder (empowerment) a los empleados, de tal forma que puedan implementar la visión.

Los líderes también deben descubrir quiénes son los buenos "sensores de alternativas"; es decir, personas que perciban las cosas más allá de la simple realidad, que vean la necesidad del cambio y que tengan el futuro metido hasta los huesos.

Todo proceso de cambio es como una obra en tres actos: el acto primero consiste en la creación de una visión. El segundo acto se centra en elcambio del sistema y su implantación. El tercero se refiere aestabilizar y poner en marcha los cambios que se introdujeron en el sistema durante el segundo acto.

Esta idea es muy parecida al viejo paradigma propuesto por Kurt Lewin hace muchos años, respecto a los tres actos del cambio. El dijo que el primer acto se usa para "descongelar"; el segundo para iniciar el cambio; y el tercero es para volver a descongelar. Y este ciclo es continuo.

Muchos autores dijeron que gestionar una organización es como dirigir una orquesta sinfónica. Pero, en la actualidad, muchos ya no piensan así; creen que es más parecido a ejecutar un jazz. Hay más improvisación. Alguien escribió que el sonido de la sorpresa es el jazz y, si existe algo que debemos tratar de utilizar en el mundo actual que vivimos, eso es la sorpresa, lo inesperado.

Los líderes deben crear un entorno que asuma el cambio, no como una amenaza sino como una oportunidad. Esto implica que los líderes escuchen (y actúen en función de) los múltiples sonidos que se producen a su alrededor. Los líderes deben estimular a sus organizaciones, a bailar al son de las músicas que aún no se ha escuchado.


Los líderes efectivos saben lo que es importante y siempre se lo recuerdan a la gente. Ellos saben que no es suficiente tener la visión, no es suficiente contar con un puñado de objetivos. Un líder debe crear un entorno en el que las personas sepan por qué y para qué están allíy qué se logrará con su participación.

Vivir con valores: vivir saludable

De acuerdo con el diccionario Pequeño Larousse Ilustrado, valor significa “una cualidad física, intelectual o moral de alguien: Persona de gran valor”. Como Gestión, un valor es un comportamiento que distingue la forma de actuar de una persona de otra o una empresa por otra, o un país de otro. A Las personas que actúan aferradas a los que consideran sus valores individuales; pero además, conocen, fomentan y defienden los valores de su familia y los de sus empresas, no les queda otro camino que el éxito.

Fredy Kofman en su libro Metamanagement, nos dice que “los valores fundamentales de las personas son: felicidad, plenitud, libertad, paz y amor”.

Reflexionando sobre esta consideración, llego a la conclusión de que la época que vivimos necesita reencontrarse con la asunción de valores fundamentales que marquen y fomenten una actuación cívicamente limpia, socialmente responsable y familiarmente enriquecedora por parte de las personas que habitan en las diferentes comunidades y por las que laboran en las empresas.

Me permito a continuación, establecer mis propias formulaciones de cada uno de los valores presentados por Kofman
La felicidad: viene dada por la satisfacción de alcanzar lo deseado. Esa sola definición implica crear, tener una actitud mental positiva y asumir las responsabilidades que derivan de nuestros compromisos con ser feliz.

Plenitud: es tomar participación completa e integral. Estar involucrado(a) no solamente para hacerse con una parte o con todos los beneficios, sino para apoyar a que otros también se sientan considerados y productivos. Desarrollar la capacidad de ser necesario(a) a partir de conocerse a sí mismo. Una expresión muy clara de lo que significa estar involucrado(a), aparece en una canción de Víctor Manuel de España: “como mosca a la miel, con las 4 patas bien comprometidas”.

Libertad: sentirse que tiene calidad de actuación por sí mismo, libre de maltratos y sin maltratar; sin restricciones para expresarse, pero garantizando respeto mutuo y las libertades de los demás. Actuar por sí mismo.

Paz: siempre será una búsqueda constante. Es un estado del yo que nos permite asumir la vida como una gran escuela, donde aprendiendo cada día nos vamos sintiendo interiormente sanos y relajados. Vemos el presente como oportunidad para crecer y el futuro como prevención para el buen presente.

Amor: El amor es un valor que prueba la existencia misma del ser humano y su calidad de solucionar las dificultades o de complicarse la existencia. Fortalece los otros valores cuando se involucran en su vivencia, porque el amor es la conjunción entre dos o más que se atraen mutuamente. Se materializa con el encuentro, con las expresiones. El que ama vive de verdad.
Ninguno de los valores que narramos en este trabajo apoyará la aplicabilidad y cumplimiento de metas, si no tomamos en consideración tres cosas muy importantes:
1) Cada ser humano que intente conectarse a un sistema de valores y no tenga la capacidad, dedicación y calidades para involucrarse y participar con otros en la puesta en marcha de ese sistema, se irá estrepitosamente al fracaso en cualquier momento. Los valores sólo alcanzan su expresión más sensata y oportuna, cuando son compartidos.

2) La empresa es una entidad dinámica, abierta que necesita de la integración responsable de los involucrados (accionistas, ejecutivos, clientes empleados y suplidores); si usted labora para una empresa debe sumar a sus valores individuales, los valores de ésta. Crecer en ella tiene que ser una meta de ejecutivos y empleados para lo cual deberán desarrollar fuerte vocación de servicio, respeto por la diversidad, apego al trabajo eficaz (correcto), espíritu de sensibilidad al dolor ajeno, respeto por la disciplina y defensa a los comportamientos honestos.

3) La práctica perniciosa de vicios que se convierten en anti-valores, generando serias dificultades a la vida del responsable y su familia, cuando se trata del hogar, así como a la empresa cuando se trata de vicios incurridos a través de la práctica laboral, tiene que ser superada. El alcohol, los juegos de azar, la deshonra, la incapacidad (producto de no actualizar los conocimientos y prácticas), el irrespeto y la indulgencia (sobre todo de algunos jefes), son sólo algunos ejemplos de vicios. Las consecuencias de éstos son demoledoras. Personalmente conozco casos de empleados y jefes que además de destruir sus familias, causaron con sus vicios, graves daños a las empresas donde laboraban; pero sobre todo, no se han recuperado nunca, viviendo sus últimos días en el sufrimiento y los cargos de conciencia.
La meta más hermosa siempre será, materializar los sueños, superando cada día la calidad de los resultados, actuando como si tuviéramos en las manos la mejor oportunidad de la vida, tomando en cuenta que la familia será el juez más implacable y dejando una huella de éxito imborrable en el trabajo. Tú familia, la empresa, tu comunidad y el país, te lo agradecerán.

6 Claves para retomar el control de tu vida

Hace poco empecé a leer el libro “Feel the fear and do it anyway” 

De Susan Jeffers, un libro que ha vendido más de dos millones de copias en todo el mundo, y me ha llamado especialmente la atención el capítulo sobre tomar las riendas de tu vida. Cada semana me escriben muchas personas comentándome sus casos y las razones por las que no hacen una u otra cosa: la mala suerte, es un mal momento, otra persona me lo impide, etc.

Es fácil pensar que los demás tienen la culpa de lo que nos pasa, que no podemos hacer nada para cambiar nuestra situación o que tenemos mala suerte y nunca es el momento adecuado. También es fácil pensar que estás tomando las riendas de tu vida cuando en realidad no es así.

Si estás continuamente quejándote de que no te gusta tu trabajo o tu relación de pareja, o lo que sea que pase en tu vida, significa que has aceptado el papel de víctima o de espectadora de tu vida y que no estás siendo responsable. Es muy fácil tener una mentalidad de víctima y darle el poder de tu situación a algo o alguien, pero eso lo unico que hace es hacerte sentir indefensa y sin control, y dejarte paralizada. Según la Dra Jeffers (y no puedo por menos que estar de acuerdo) tener el control de tu vida significa:

  1. No echarle la culpa a nada ni a nadie de los que haces, piensas o sientes. Eso incluye tu pareja, los niños, la crisis, tu jefe o lo que tengas en mente. Todos pecamos de eso y la realidad es que sólo tu decides cómo reaccionas ante las situaciones. Sólo tú has elegido estar donde estas, hacer lo que haces y ver las cosas de una forma u otra. Tú has elegido quedarte en un matrimonio que no te hace feliz, o quejarte porque no hay trabajo en vez de ponerte a buscar o verlo todo negro en vez de salir adelante. Por supuesto es mucho más fácil pensar que estoy equivocada y que los demás son los “malos” de tu película. Pero  ¿quiere esto decir que tienes que aceptar cualquier tipo de comportamiento? En absoluto, pero depende de ti cómo reaccionas ante ello. Sólo tú puedes controlar cómo piensas y actúas, nadie más.

  1. No culparte a ti misma. También es muy fácil pensar que tú eres la culpable de todo, que eres un desastre y que no logras hacer nada bien. La realidad es que tú lo haces lo que mejor que sabes y puedes en cada momento según tus razones o circunstancias; y aunque seas la responsable de lo que pasa en tu vida no tiene sentido culparte. La vida es un continuo aprendizaje y uno lo hace lo mejor que puede.

  1. Ser consciente de dónde y cuándo no estás tomando el control de tu vida. Siempre hay algún área en la que somos especialmente víctimas o espectadoras. Puede ser el trabajo, las relaciones amorosas, etc. ¿Cómo sabes que estas siendo una victima? Cuando experimentas alguno de estos signos: enfado, culpar a otros, cansancio, impaciencia, celos, envidia, impotencia, tristeza, desconcentración, decepción,… Estos signos significan que hay algo que tú no estás haciendo y de lo que estás culpando a otros. Así que en vez de pensar que fulanito no te hace feliz, por qué no le das la vuelta a la tortilla y piensas qué tendrías que hacer tú para ser feliz en vez de culpar a fulanito.

  1. Ser consciente de los motivos ocultos de tu situación. Aunque no lo parezca, si estás estancada o atrapada en una situación y no haces nada para salir de ella es porque hay algún beneficio oculto del que a lo mejor no eres consciente. Sí, has leído bien. Quizá seguir así te hace sentir segura, porque te sientes cómoda y no tienes que correr riesgos; o bien no tienes que demostrar que eres eficiente porque lo que haces lo haces bien, o tienes el cariño y la atención de los demás. Siempre hay algún motivo por el que sigues como estás. Ahora que ya lo sabes, piensa ¿cual es el tuyo?

  1. Decidir qué quieres en la vida y ponerte manos a la obra. Ya he hablado en otros artículos de ponerte objetivos, decidir lo que quieres y luchar por ello. No vale con aceptar lo que te llegue y luego quejarte; o con esperar a que llegue el trabajo perfecto, el amigo perfecto, la pareja perfecta, la oportunidad perfecta. Es hora de dejar de esperar. Sé proactiva, determina lo que quieres y ve a por ello. No te quedes sentada esperando a que lleguen las cosas, porque puedes pasarte mucho tiempo esperando…

  1. Aceptar que para cada situación hay múltiples opciones/elecciones.Cada día depende de ti, de tu actitud, de cómo decidas empezar el día y cómo decidas sentirte. En tus manos está la elección ante cada circunstancia. ¿Cómo quieres sentirte? ¿Qué vas a elegir? Puedes elegir enfadarte con un amigo porque no hace lo que le pides, o entender que tendrá sus razones y preguntárselo a otro amigo. Puedes intentar cambiar a tu pareja o decidir cambiar tú. Es tu elección. Por supuesto no es nada fácil, lleva su tiempo, pero lo importante es empezar a cambiar el “chip” como se dice.

Hay que saber aceptar los errores

Todas las personas cometemos errores, pero no siempre somos capaces de reconocerlo.
Errar es de humanos, saber admitirlo nos dignifica.
Si insistimos en no reconocer nuestros errores acabaremos cometiendo más, cuando en su lugar podríamos estar aprovechándolo para aprender de lo ocurrido, dejarlo atrás y continuar nuestro rumbo.
No somos máquinas que no cometen errores. De hecho muchas máquinas sí los cometen; las impresoras no imprimir, las computadoras se congelan, los televisores muestran rayas, los hornos queman la comida…
¿Por qué todos pueden cometer errores menos tú? ¿Por qué te pones esa exigencia tan alta y costosa emocionalmente?
Tal vez por las inseguridades que tienes contigo misma y en especial ante laaprobación pública puedas pensar que “si acepto que me equivoqué, ¿qué pensarán de mí?”
Pero dime:
¿realmente es importante lo que pensarán de ti? ¿Cómo sabrás siquiera lo que piensan los demás? Algunos se burlarán, juzgarán negativamente, y otros te darán una mano para levantarte. Sea lo que sea que piensen los demás, es tu vida, y tú tienes derecho a aciertos y errores porque la vida se compone de ambos, y no estás exenta de ninguno de ellos.
Es inútil seguir viviendo la vida conforme a la mirada ajena; despierta, tu vida te pertenece a ti, no a los demás.
Es bello coincidir con los demás, pero no confundas eso con vivir en función de los demás.
Después de todo… ¿Qué es un error o una mala elección en una vida? Es mucho más grave aún el hecho de vivir de ellos a cuesta de creer que aquí no ha pasado nada. Negar lo que nos sucede sólo nos conduce a evadir y distraernos, y nos priva de la posibilidad de cambiar de rumbo, y buscar y atraer para nosotros y los nuestros la felicidad.
Dicen que la felicidad es una mariposa, imagina que andamos todo el tiempo con nuestra red de cazar mariposas de aquí para allá, arriba para abajo, corriendo y de prisa, y cuando estamos cerca de la bella mariposa, las alas multicolor se extienden y vuelan dejándonos otra vez tal y como empezamos: solas.
¿Para qué perseguir algo que no tenemos? ¿Para qué atrapar algo que es libre? ¿Por qué no empezamos por poner orden en nuestra casa, en nuestro interior, y definir lo que en verdad buscamos? 
  • Si tu trabajo no te agrada, renuncia, busca otro. No te quedes pensando que como aceptaste ese trabajo ya no tienes otra opción por lo que ahora no tienes más que aguantarlo aunque no te guste.
  • Si tu pareja no te hace feliz, renuncia; no te eches la culpa de tu patrón rutinario, ni pienses en lo que dirán en tu casa, o en la suya; no vale la pena que sigas por los lugares y paisajes que no quieres estar.  
Todos nos equivocamos, pero la grandeza del error radica en rediseñar el evento, aprender de eso y seguir el rumbo.
Si insistes en golpearte la cabeza, una y otra vez con la misma piedra, no has aprendido la lección más importante de todas; eres un ser humano.

viernes, 2 de marzo de 2012

CÓMO MANTENER TU IMAGEN DE LIDER ANTE TUS EQUIPOS

S er una buena líder, y mantener esa imagen, es un deseo que me manifiestan numerosas empresarias.  Pero la imagen del líder más que un simple deseo es una necesidad ya que es imprescindible cuando hay un grupo que tiene un objetivo en común.


El líder es una persona a la que todos desean imitar, por lo que es de gran importancia que el mismo se presente como esa figura que ya todos desean ser y actúe como quiere que se comporte el grupo.
De esta manera se consigue que todo el equipo reme en una misma dirección, por lo que el barco avanzará sin remedio hacia el rumbo marcado.
Aprende en este artículo unas claves para ser la mejor líder que tus equipos puedan tener.
Transfórmate en referente
Utiliza el método de los publicistas, véndete a tus equipos y transfórmate en esa persona que todos desean ser. Después de haber logrado representar lo que tu gente desea para sí misma, comienza a actuar como quieres que se comporten ellos.
Se trata de entrar en sintonía con el grupo, para favorecer la comunicación con el mismo y que deseen escucharte, ya que el siguiente punto que te propongo es la buena comunicación.
Favorece la comunicación
La buena comunicación se consigue primeramente aprendiendo a escuchar, hablando poco y preguntando mucho.
Motívalos a aportar ideas, valorando positivamente todo lo que te propongan y haciéndoles ver las razones de porque no siempre se implementan sus propuestas, para que no sientan que no se les tiene en cuenta.
Escuchar a las personas te va a dar mucha información sobre las necesidades del grupo y de cada uno de ellos como individuos,  información que te será de gran utilidad a la hora de motivarlos.
Además va a suponer un gran aprendizaje y entrenamiento para ti, con lo que mejorarás tus habilidades de líder.
Completa esta clave de la buena comunicación, mejorando tu asertividad, o sea la capacidad de poder decir lo que piensas, sin culpar, juzgar ni crear tensiones.

Dirige a tus equipos innovando
Renovarse o morir. Las novedades, aunque al principio no sean bien recibidas, te darán una imagen de persona creativa y con el tiempo se acostumbrarán.
Innova en todo, a la hora de crear nuevas infraestructuras. Fomenta que la gente rote en los distintos puestos, para que todos aprendan de todo e incluso aporten nuevas ideas a un mismo trabajo.
Utiliza nuevas y variadas maneras de formación: coaching personal y grupal, teatrillos, brainstorming, cursos, para crear un amplio abanico de posibilidades en su mente, abriéndola dando lugar a seguir creando y mejorando.
Con estas estrategias tendrás la imagen y te transformarás en la mejor líder que tus equipos puedan tener.

jueves, 1 de marzo de 2012

La confianza como motivación humana

Padres, educadores, líderes y empleadores comparten por igual la misma preocupación:
¿Cómo convencer a las personas que dependen de ellos, para que sientan y actúen en forma responsable? Para desarrollar la motivación y la responsabilidad, es conveniente tener en cuenta dos principios que pueden ser muy efectivos: la participación y la confianza.                                                                                                                                                          

El primer principio se basa en hacer participar a las personas del problema y trabajar juntos para encontrar una solución. Los líderes y los gerentes más iluminados han comenzado a adoptar este principio en una forma u otra. Aprendieron que sólo cuando una persona está sinceramente involucrada en un problema puede brindar lo mejor que tiene dentro. Cuando un empleado puede identificar sus objetivos personales con los de una institución, fluye un enorme caudal de energía, y creatividad.
¿Por qué funciona este principio?

La mayoría de nosotros sabe intuitivamente qué es lo correcto, pero a menudo no nos sentimos responsables. Sin embargo, cuando se nos confían algunos de los hechos de una situación problemática, queremos ayudar y responder. Pero, cuando la solución al problema aparece expuesta juntamente con los hechos, nos sentimos privados de la oportunidad de utilizar nuestra propia iniciativa y creatividad para actuar y nos resignamos a recibir pasivamente las consecuencias de una acción. De esta manera, la responsabilidad sigue siendo de quien propone la solución. Y esto suele repetirse en muchas ocasiones y frente a determinados problemas, en los cuales los líderes simplemente no tienen tiempo para hacer participar a los individuos. La solución a menudo ya se decidió y cualquier intento de democratización de la misma resultaría poco sincera.
Debemos ser abiertos e influenciables, y descubriremos
un aumento en nuestro propio poder e influencia.
Es bueno que recordemos lo siguiente: cuando la naturaleza de la solución requiere la cooperación, el compromiso y la participación de otros, es mejor que en primer lugar busquemos que sean esos otros individuos quienes se involucren en el problema.
En la búsqueda de la cooperación, el compromiso y la participación es importante no olvidar recorrer los siguientes tres pasos:
1. El proceso de capacitación es esencial. La mayoría de los líderes no confían demasiado en este proceso y lo delegan. Al saltearse este proceso, a la larga, se deberá dedicar mucho más tiempo a la motivación externa y a aclarar malos entendidos que a menudo originan problemas muchos más graves como relaciones tirantes, conflictos de personalidad y una moral baja.

2. Si la capacitación está bien hecha y la comunicación es de dos vías, este compromiso será honesto y profundo. Si la capacitación es rápida y la comunicación es de una sola vía y limitada, el compromiso será poco profundo y desaparecerá fácilmente con el primer obstáculo o tormenta.

3. Una vez aceptado el compromiso, el supervisor es fuente de ayuda y no juez. Si la persona comprometida con la tarea no cumple con el trabajo, la actitud del supervisor debe tender a generar un vínculo de confianza y ofrecerle su colaboración.
Estos tres pasos están interconectados y se retro-alimentan entre sí. Ejecutarlos bien requiere una considerable fortaleza de carácter, fe y paciencia en el líder. A muchos les falta la fortaleza, o están tan condicionados por la supervisión constante, que esta filosofía de motivación a través de la confianza no siempre puede implementarse fácilmente. Pero recuerden:
La confianza es la forma más elevada de motivación humana.