jueves, 29 de marzo de 2012

¿Qué son los valores y cómo funcionan en los seres humanos?

Uno de los secretos de las personas más exitosas de todos los tiempos es la Claridad de valores. Aprendamos a utilizar esta extraordinaria y poco comprendida habilidad...  
¿Qué hace que algunas personas consigan sus objetivos tomando exactamente las decisiones correctas, sin desviarse un ápice de sus metas? Y sin embargo, otras, que también tienen sueños y objetivos muy definidos, no logran acercarse los suficiente ni para olerlos, con el paso del tiempo.

Escuche el capítulo de Valores del programa de audio Las 7 características de los líderes triunfadores y aprenda a diseñar un sistema de valores que le permitirá de manera natural y sin esfuerzo, tomar las decisiones adecuadas para lograr sus fines.

El dominio de nuestro sistema de valores es, sin duda, la habilidad más fundamental en el proceso de dominio personal, con el que toda persona debe de estar comprometida. Es lo que hace la diferencia entre desear algo y no desearlo, entre sentirse cansado y sentirse completamente motivado para seguir adelante, a pesar de los tropiezos y retos, entre enfocarse constantemente hacia nuestros objetivos ó perder de vista lo que realmente es más importante para cada uno de nosotros.

Para escuchar el capítulo de audio, sólo haga clic con el mouse en el botón de reproducción y permita un par de minutos para que el audio empiece a reproducirse.

Los valores guían cada una de nuestras decisiones y las de la empresa en su conjunto y en  consecuencia determinan el destino de la empresa. Las empresas que tienen valores claros y viven de acuerdo con ellos se convierten en los líderes de nuestra sociedad.

De hecho, si se ha encontrado alguna vez en una situación en la que resultaba extremadamente difícil tomar una decisión sobre algo, lo más probable es que existiese un conflicto de valores. En general todas las tomas de decisiones se reducen a clarificar los valores. Pero ¿qué es un valor?
Un valor es una creencia acerca de algo, estando este algo extremadamente ligado a situaciones de dolor o placer. Cuando se sabe lo que es más importante para uno la decisión resulta bastante sencilla. La mayoría de las empresas, sin embargo, no tienen claro lo que es más importante para ellas, por lo que la toma de decisiones se convierte en una forma de tortura interna.

Tanto en nuestra vida personal, profesional y global, debemos tener muy claro lo que es más importante y decidir que viviremos de acuerdo con esos valores, sin que importe lo que ocurra. Esa consistencia debe producirse al margen de que el ambiente nos recompense por vivir de acuerdo con nuestros criterios o no. Debemos vivir de acuerdo con nuestros principios aunque llueva sobre nosotros, aunque nadie nos de el apoyo que necesitamos. La única forma de alcanzar la felicidad a largo plazo consiste en vivir en consonancia con nuestro ideal más elevado.

La pregunta que le quiero hacer es:¿quien está a cargo de nuestras vidas? ¿Voy a seguir posponiendo hacer lo necesario por hacer lo más fácil? La respuesta es que usted debe de estar a cargo, y en lugar de luchar contra su voluntad, existe un mejor camino: rediseñe su sistema de valores.

¿Cómo? Aquí le va un método:

Paso 1: Tenga una visión clara y precisa de el tipo de empresa a la que se quiere llegar o,  en lo personal, del tipo de persona que usted quiere ser.

Paso 2: Identifique el actual sistema de valores que dirige y controla las decisiones de la empresa o en lo personal su vida.

Paso 3: Establezca dentro de ese sistema, la jerarquía de importancia con la que se conformaron dichos valores.

Paso 4: Identifique aquellos valores que permiten a través de las decisiones que se generan, alcanzar su visión e identifique aquellos que no lo permiten.

Paso 5: Identifique otros valores que no están en su lista pero que, de estar, permitirían alcanzar la visión deseada.

Paso 6: Establezca una nueva lista manteniendo los valores actuales que si permiten alcanzar la visión añadiendo, los nuevos valores que también lo permiten y eliminando aquellos que lo imposibilitan. Jerarquice dicha lista, es decir defina niveles de importancia siempre en función de la visión.

Paso 7: Condicione el nuevo sistema de valores en su sistema nervioso a través del reforzamiento y la práctica continua. Haga de ello su forma de vida.
Ahora, como siempre, todo depende de usted...

APRENDIZAJE

Excelente Reflexión para que NO la Olvides 

  
Todo lo que necesito saber lo aprendí del Arca de Noé. 
UNO: No pierdas el barco
 

DOS: Recuerda que todos estamos en el mismo barco.
 

TRES: Planea con tiempo.  No estaba lloviendo cuando Noé construyó el arca.
 
CUATRO: Mantente en forma.  Cuando tengas 60 años, alguien podría pedirte hacer algo realmente grande.
 

CINCO: No hagas caso a las críticas; solo haz el trabajo que debe ser hecho.
 
SEIS: Finca tu futuro en tierra alta.
 
SIETE: Por seguridad, viaja en pareja
 
OCHO: La velocidad no siempre es ventajosa.  Los caracoles estaban a bordo junto con los chitas.
 
NUEVE: Cuando te encuentres estresado, flota por un rato.
 
DIEZ: Recuerda, el arca fue construida por principiantes, el Titanic por profesionales.
 
ONCE: No importa la fuerza de la tormenta, cuando estas con Dios, siempre hay un arco iris esperándote. 


Casi toda la gente entra y sale de tu vida...pero los AMIGOS dejan huella en tu corazón.

Hacer las cosas es mucho mejor que hablar de ellas. ¡¡Actúa!!.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Tiempo para sembrar, tiempo para germinar.

Cuando sembramos semillas, a veces quisiéramos verlas nacer apenas caen en la tierra, pero en la naturaleza todo tiene su tiempo: tiempo para sembrar, tiempo para germinar, tiempo para crecer, tiempo para cosechar.

Hay semillas que nacen en forma rápida, pero la planta resultante es frágil y de vida poco duradera, mientras hay otras que son mucho mas lentas al nacer (pueden tardar muchos años) pero después viven por mucho más tiempo, incluso siglos, y llegan a ser frondosos árboles que dan sombra a quien se les arrima y pueden resistir los embates del tiempo y de las tormentas.

El esfuerzo de cada instante en tu trabajo, en las labores del hogar o en la educación de vuestros hijos, es como sembrar semillas. Aunque la colaboración no haya sido agradecida, no se tenga oportunidad de aplicar algo que se estudió, o cada consejo que se da parezca como predicar en el desierto, tu constancia en el esfuerzo de hoy y mañana puede lograr lo que buscas. Ninguna semilla cae en vano; algunas nacerán tal vez a los muchos años, pero nacerán, por supuesto, sólo si han sido sembradas a su debido tiempo. Es imposible hacer nacer una semilla que nunca fue sembrada.

Esto es válido para pastores, educadores y padres de familia que a veces sienten como inútil todo esfuerzo que hacen al educar los hijos o como sin eficacia todos los buenos consejos que dan, porque aparentemente los alumnos o los hijos no escuchan.

Para tener un árbol hay que sembrar varias semillas, y esperar con fe y paciencia que alguna germine.
Para tener un bosque hay que esperar que crezcan muchos árboles. 

LOS MANDAMIENTOS DEL VENDEDOR EXITOSO

1. El vendedor debe saber comunicar su producto, su empresa y su saber hacer, ya que es la clave del éxito.
2. Es esencial que sepa escuchar y conocer las necesidades reales del cliente.
3. El vendedor debe tratar a los clientes como si fueran socios del negocio
4. Tener conciencia de que un cliente fidelizado acepta de mejor manera la política de precios y actúa como el mejor divulgador de la empresa.
5. Conocer a los clientes. Sólo así podrá influenciarlo e, incluso, controlarlo.
6. El vendedor ha de saber convertir los problemas de los clientes en oportunidades de negocio, aportándoles soluciones.
7. Preocuparse por saber aportar imagen positiva, tanto de la empresa como de su “saber hacer”.
8. Hay dos cosas que no puede hacer el vendedor: dudar y quedarse mudo. Si usted asesora, debe tener respuestas siempre.
9. Conocimiento de la competencia: averiguar cómo, qué y a qué precio venden los demás. Podrás incluso utilizarlo como argumento de venta.
10. Estrategia de venta. Tener clara la línea de negocio que se quiere seguir así como la política de precios que se desea adoptar.
11. Conocer ampliamente el producto o servicio que vende. Cuanto más profundice, mejor. Sólo así estará preparado para responder todo tipo de preguntas.
12. Sepa cómo disculparse. Puede que el cliente no siempre tenga la razón, pero cuando algo sale mal, la mejor alternativa es disculparse.
13. Piensa en “ganar un cliente” para la empresa, más que en sólo vender.
14. Recuerda que un cliente bien atendido por lo general se convierte en un cliente que factura.
15. Un buen vendedor tiene dimensión ética. No promete sin estar seguro.

martes, 27 de marzo de 2012

Nada Grande En La Vida Viene Fácil

“Nada Grande en la Vida Viene Fácil”. Son muchos los que confunden un sueño, un ideal con el milagro instantáneo de turno que les cambie la vida con la velocidad de un rayo, muchos son los que esperan que las cosas se solucionen en un santiamén, con un simple chasquido de dedos.

Es sorprendente como en pleno siglo XXI con todo el avance tecnológico y la maduración de conocimientos que tenemos hoy día, aun existan personas que cifran esperanzas en cosas que les cambien la vida de la noche a la mañana. Es prácticamente una cuestión fabulesca que raya en lo ilógico, siendo por demás una idea romántica apoyada en ideas extrañas que a manera de una película pretenden que en dos horas, se transforme una vida que no agrada en una vida llena de lujos y de posesiones que muchos quisieran tener. 

Si bien desear un mejor estilo de vida no es malo, sí lo es pretender tomar atajos con la vida, y cada vez que se ha tratado de hacer eso, las cosas no terminan para nada bien. La historia está plagada de ejemplos que así lo demuestran.

Algunos pretenden hacer las cosas de la manera fácil, compran la lotería, se mandan a leer el tabaco o las cartas, se cuelgan al cuello la pata de conejo, cuelgan en su puerta la herradura, prenden la vela que espantará los malos espíritus, en fin, una serie de acciones que aparte de hacer nuestro paso más lento, hacen que nos distraigamos del camino que deberíamos estar andando mientras perdemos la vida haciendo otras cosas que no tienen sentido.

Volar alto es una realidad que no está reservado para algunos, las cimas de las montañas están allí para ser descubiertas por personas intrépidas que decidan lanzarse al desafío de vivir la vida así como viene, y a generar las condiciones que quieren para lograr lo que se han propuesto.

Pero tenemos que alejarnos de la mirada simplista que nos dice que podemos lograr mucho haciendo poco, o nada. Eso es falso. No se aprende un nuevo idioma estudiando 5 minutos por semana, no se adquiere una condición físicoatlética envidiable haciendo 15 minutos de deporte cada 15 días, no se llega al nivel de un excelente lector leyendo una que otra línea por semestre.

Nadie ha llegado muy lejos, nadie ha cruzado las líneas de cualquier mortal, nadie ha trascendido su propia historia y la de otros, nadie ha logrado excelentes, increíbles e históricos resultados trabajando apenas 8 horas diarias y de lunes a viernes. Todos sabemos y si no, lo sabremos tarde o temprano, que si queremos llegar alto, debemos trabajar “inteligentemente”, pero que luchando a medias, durmiendo hasta tarde, dándole todo el honor y el derecho sobre nuestras vidas a la pereza difícilmente lograremos salir del atolladero que nosotros mismos con esas actitudes labramos. 

Nada que hacer, o nos esforzamos o perdemos la posibilidad de hacer nuestros sueños realidad.

La realización, el éxito, la materialización de sueños no tienen contratos exclusivos con nadie, están ahí dados para cualquiera, cualquiera que decida dar lo que es necesario dar a cambio para llegar a las nubes.

No estoy hablando de esos esfuerzos caóticos de trabajo que imprimen algunas personas que terminan ignorando las otras áreas de su vida, áreas que son clave para un sano equilibrio en la vida personal de cada quien. Hablo de un trabajo constante, metódico y organizado, mezclado con perseverancia, tenacidad, disciplina que nos lleve a lograr eso que nos hemos propuesto.

Una buena cantidad de personas terminan argumentando sin razón que quienes se han logrado labrar un camino con su propia tenacidad lo hicieron gracias a la buena suerte, a los buenos vientos, o a que DIOS les tiene en muy buen concepto. Nada de eso, nada es así.

Lo que “ellos” desconocen es la historia que hay detrás de esos logros. Una historia colmada de sacrificios, de actos heroicos de disciplina, de situaciones adversas tenaces, pero de un empuje extraordinario que impidió que abandonaran donde cualquier otro se hubiese alejado del camino. Mujeres y hombres que entendieron el modo en que opera la vida, comprendieron que la vida les iba a dar a cambio cualquier cosa que le pidieran si estaban dispuestos a darle el equivalente en trabajo, perseverancia, disciplina y tenacidad para recibir lo solicitado. Así lo hicieron porque así lo entendieron. 

Creo que la mayoría de las personas sabe esto, pero muchos prefieren ignorar ese llamado y seguir instalados en la poltrona, en esa vida cómoda donde pueden hacer poco y recibir lo suficiente. “Después de que haya para comer”… le escuché decir a alguien alguna vez. Si ese es su principio rector, cómo será su existencia entonces.

Pero ni tú ni yo nacimos para revolcarnos en el fango de la mediocridad, estamos llamados a la grandeza, una grandeza que sólo le será dada a aquellos que entreguen mucho más que 8 horas de trabajo a la vida. Nada es gratis, pero los premios son formidables.

Si tú quieres abrazar con todas tus fuerzas la realidad de un sueño hecho verdad, ponte las botas, porque el camino que hay que cruzar necesita de gente, de personas que acepten el reto, el desafío al que fueron llamados, de gente que de pasos grandes así se vean pequeños, de personas que aunque tiemblen siguen caminando, que no se amilanen ante la adversidad, que permanezcan cuando ya muchos hayan abandonado, que tengan la fe, la certeza de que harán realidad sus proyectos.

Puedes aprender un nuevo idioma, generar tu propio negocio, tener una relación de pareja increíble pero reconoce que si le das a la vida esfuerzos pobres, no esperes otra cosa que limosnas, ni siquiera propinas.

Es tu decisión, ve pues y decide.

VENTAS CO EXITO / LA ESCUELA DE ATENAS

LOS  4  PROBLEMAS BÁSICOS
Marcos Novoa y Novoa, gerente responsable de Marketing & Ventas de Integration Consultoría, trabaja junto a Endeavor, la organización que promueve emprendedores en mercados emergentes, en asesorías que buscan potenciar la gestión de ventas de muchas empresas en crecimiento. En esta labor, ha detectado cuatro problemas muy generalizados. 

1.    Desconocimiento sobre el valor de tu producto o servicio.
Son empresas que no saben con exactitud por qué las personas tienen que comprar su producto o utilizar sus servicios. Algunos empresarios argumentan "un precio más bajo" o productos "mejores que los de la competencia". El problema es que sólo es su opinión; no la de los clientes, que es la que verdaderamente importa. Por tanto, es vital implementar estrategias para saber lo que piensan las personas acerca de ellos y sus productos, y entrar en un proceso constante de retroalimentación. Además, esto suele derivar en otro gran problema: dificultad para definir el precio apropiado para el producto o servicio, para lo cual es fundamental conocer el valor de lo que se ofrece al mercado y cómo andan los precios de la competencia.

2.    Poca información sobre tu ciclo de ventas.
Muchas empresas tampoco tienen una comprensión real de su ciclo de ventas y tratan de manera similar cada etapa del proceso. Grave error, pues cada una de las fases requiere un tipo diferente de vendedor. Por ejemplo: el vendedor "a" -una persona carismática, explícita y convincente- es quien busca al cliente y le ofrece el producto o servicio; mientras el vendedor "b" -alguien de mucha experiencia, seriedad y fijación por los detalles- es quien cierra la venta. La clave es manejar cada etapa de la gestión de venta, analizando cómo funciona y enfocándose a cada una con las personas y herramientas adecuadas.

3.    Sin planeación de ventas.
Algunos empresarios creen que es algo burocrático pensar en lo que van a vender en los próximos meses o años. Pésima posición: si no saben cuánta mercancía van a colocar, es difícil que sepan si tienen los costos adecuados o cuántas personas deben destinar a esa venta. Cuando un negocio o proyecto de ventas se planea, es más manejable y factible alcanzar las metas. Es imprescindible medir el avance día con día y ejercer un control sistemático del equipo de ventas, al fijarles metas claras por alcanzar semanal o mensualmente.

4.    ¿Quién es el cliente?
Desafortunadamente, esto es algo muy común, incluso en las empresas grandes: no tener idea de quiénes son ni cómo piensan ni qué necesitan sus clientes. Cada persona es un mundo que hay que conocer y atacar desde distintos ángulos y con distintas soluciones, sólo así es posible, además, diseñar una oferta más acorde con los requerimientos del mercado y crear apoyos y promociones más efectivas.

lunes, 26 de marzo de 2012

Un cambio definitivo ¿Cómo puedo lograrlo?

La semana pasada durante uno de nuestros programas de entrenamiento con la empresa Learning Annex, alguien me comentó, “Sé que debo cambiar mi forma de pensar y mi forma de actuar, pero no es fácil”

¿Cómo puedo lograrlo?

Esta es una excelente pregunta para la cual el vecino, el compadre o la comadre tienen una buena respuesta. Yo te puedo decir que justo cuando he dado un paso adelante en mi vida, algo sucede que me hace recordar que debo seguir moviéndome en la dirección correcta y para lograrlo debo cambiar nuevamente mi forma de pensar. Esto aplica en el desarrollo de los negocios, cuando tus hijos crecen, y especialmente cuando tratas de encontrarle sentido a tus finanzas personales.
Sabes a lo que me refiero. Finalmente te sientes cómodo con tu rutina diaria cuando de pronto ¡ZAZ! Te ves ante otro problema, objeción, obstáculo u oportunidad que requiere que “vuelvas a crecer” una vez más. Odio que esto me suceda (aunque creo que una parte de mi lo disfruta).
He aquí lo que me ha permitido evolucionar a lo largo de los años.
1. Establece un hábito. Encuentra o establece una simple rutina para comenzar. Por ejemplo ir al gimnasio regularmente, revisar los anuncios clasificados de bienes raíces en el periódico diariamente, darte tiempo los lunes por la mañana para llamar a nuevos prospectos durante dos horas, practicar con las tarjetas didácticas del Programa de Entrenamiento de Vendedores Perros® durante cinco minutos diariamente etc. CUALQUIER hábito que esté relacionado incluso remotamente con los resultados que deseas obtener será suficiente por el momento. Simplemente haz algo y repítelo con frecuencia.
2. Usa el sentimiento de culpabilidad a tu favor. Si tienes que sentirte culpable por dejar de hacer algo o para empezar a hacerlo esta bien. Contrariamente a lo que pregonan algunas corrientes de pensamiento “New Age”, he encontrado que “castigarse” un poco por dejar de hacer las cosas puede ser de gran ayuda. Debe sonar algo así como: “¡Vamos flojo! ¡Sal de la cama y ve al gimnasio!”
3. Habla con los demás acerca de tu plan para construir tu hábito. Esto te ayudará a comprometerte y a responsabilizarte por lo que has dicho. Es fácil comprometerte contigo mismo y después encontrar una justificación para no cumplir.
Por el contrario, al dar a conocer esta información te sentirás más forzado a cumplir por que no te gustaría sentirte humillado públicamente al no cumplir con tus compromisos. En el mundo de las ventas, uno de los mejores motivadores es la reunión semanal de los lunes por la mañana donde todos tienen que mostrar sus avances y estadísticas. ¡La presión es enorme!
4. Haz que otros te llamen la atención. Pídeles que lo hagan cuando muestres señales de flaqueza o empieces a quejarte por lo difícil del compromiso. En lo personal, he sido honrado y maldecido al mismo tiempo al tener amigos que no titubean en sermonearme cuando busco una salida fácil. No estoy hablando de los amigos que suelen consolarte y que te hacen sentir mejor. Estoy hablando de aquellos amigos que son capaces de patearte el trasero para que no te salgas del camino. No se si a ti te pase lo mismo pero a veces yo suelo ser mi peor enemigo cuando se trata de conseguir lo que quiero.
5. Invierte algo de dinero en tu nuevo compromiso. Si gastas tu propio dinero en materiales educativos, programas, entrenamiento, asesoría y apoyo, las probabilidades de que tomes acción son altas. Hace muchos años yo solía invitar gente a mis seminarios en forma gratuita y encontré que la mayoría simplemente desechaban los conocimientos que habían aprendido. Es asombrosa la determinación que puedes llegar a tener en un seminario cuando has pagado tu propia inscripción.
6. Sé flexible con el cambio. Lo único seguro en la vida es que las cosas cambian tarde o temprano y hay que estar preparados para ello. Cada cambio requiere el establecimiento de nuevos compromisos.
Pero sobre todo, no te traiciones a ti mismo, nunca abandones tus sueños o permitas que la vocecita te dé la excusa que necesitas para abandonar el compromiso que has establecido. Padre Rico solía decir que los negocios son un deporte que se juega en equipo. Realmente lo dijo en serio. No solamente necesitas apoyo técnico para obtener el éxito en el juego de las ventas y en los negocios, sino que también necesitas apoyo mental, emocional e incluso espiritual para ganar el juego.
¿Quién forma parte de tu equipo realmente? ¿Te fuerzan a ser mejor o simplemente te consuelan? ¿Te dicen que sí a todo o te responden con un reto mayor? ¿Te dicen que seas agresivo o que no hay prisas?
Y tú, ¿de qué lado estás?
¡Sé increíble!