sábado, 12 de septiembre de 2009

Los 4 ciclos para emplearte

Las empresas contratan gente en periodos específicos, conócelos y aumenta tus posibilidades de éxito.

1er trimestre: Año Nuevo, empleo nuevo.
El primer trimestre es cuando se abren un mayor número de oportunidades, ya que algunos empleados buscan cambiar de trabajo y generan una rotación en las compañías que buscarán llenar esas plazas vacías, de acuerdo con datos del portal de reclutamiento Monster.com.mx.
"La gente quiere dar un vuelco a su carrera profesional y hacer honor a la consigna de "año nuevo, vida nueva", cerrando una etapa de su vida para buscar nuevas oportunidades", dice el director general de la firma, Daniel Soto.
El crecimiento en la demanda de empleados representa una gran oportunidad para las personas que desean mejorar su situación laboral, en la cual la demanda de plazas es menor a la oferta de puestos ofrecidos.
Si durante los primeros 3 meses tienes contacto con los empleadores, tus posibilidades de conseguir el empleo aumentan, ya que es en este lapso cuando las empresas requieren mayor cantidad de talento para afrontar los retos que ese período les representa, y es probable que consigas ese empleo de mejor rango o un pago mayor.
"Si estás empleado actualmente y buscas mejorar tu estatus, deberás buscar durante esta etapa del ciclo para tener mayores posibilidades de encontrar ese empleo soñado con mayor responsabilidad y un mejor sueldo", comenta Soto.
2o trimestre: Empléate en vacaciones.
Durante el verano aumenta la cantidad de turistas, lo que se traduce en una mayor necesidad de prestadores de servicios; para quienes se desarrollan dentro del área turística puede representar un mejor pago.
Aunque la necesidad de servicios turísticos es muy requerida en primavera, la mayor demanda para cubrir plazas se ve durante el verano, de acuerdo con Monster.
La Industria Turística es quizá de todos los sectores económicos en el que se encuentra una mayor diversidad de género, ya que de acuerdo con cifras de la Universidad Anáhuac las mujeres representan el 39% de la fuerza laboral turística frente al 34% en otros sectores económicos.
El portal recomienda a las mujeres y hombres que deseen iniciar o seguir su labor en la industria del descanso aprovechar las oportunidades durante este trimestre.
"El turismo es una industria que demanda capital humano altamente especializado, con estudios mínimos de bachillerato y dominio de un segundo idioma o más; pero a la vez ofrece sueldos muy competitivos, hasta 29% mayores que la media nacional, y genera 10 veces más empleos que otros sectores a los que se da mayor importancia", concluyó Daniel Soto.
3er Trimestre: quédate en tu puesto.
La contratación disminuye entre los meses de julio y hasta el final de agosto. Es durante este periodo cuando muchos toman vacaciones y los empleadores observan con mayor detenimiento a los candidatos que están a prueba, lo que representa una gran oportunidad para los que han estado desempleados por un periodo largo.
"Si llevas tiempo sin trabajar y buscas una nueva oportunidad en el campo laboral te recomendamos estos meses para lograr ese cometido", dijo Daniel Soto.
Este es el principal motivo del por qué las empresas reducen un poco su caza de capital humano y dedican mayor tiempo a observar el desempeño de candidatos que han aplicado con anterioridad, por lo que es recomendable que no desesperes si durante estos meses notas una reducción en las ofertas de empleo.
4o trimestre: Prisa por cierre de año.
El final de año representa la mejor etapa en materia de contratación para áreas como ventas y servicios, pues mezcla la recepción de aguinaldos y la actividad económica de compras de navidad.
Si tu objetivo es alguno de estos sectores, el cuarto trimestre es una excelente oportunidad para conseguir el puesto deseado, pues durante noviembre y diciembre se generan puestos que pueden ser eventuales o permanentes.
Por el contrario, durante esta etapa será más difícil contratarte en puestos relacionados con servicios financieros, informática, profesional y administrativo, debido a que al final del año se revisan finanzas y el presupuesto para el siguiente, lo que dificulta la inclusión de personal en estas áreas, aunque las vacantes no están cerradas del todo, pues siempre analizan la apertura de puestos para el siguiente ciclo.
"Sí lo que buscas es trabajar en alguna de estas áreas es recomendable que apliques, pero siempre ten presente que la contratación no se dará sino hasta iniciado el siguiente año", finalizó Daniel Soto.

jueves, 10 de septiembre de 2009

¿Cómo llenar el hueco en el currículo?

Un largo periodo sin empleo puede dejar un hoyo en tu CV, que afecta tu búsqueda laboral; para evitarlo, no trates de ocultarlo y explica las razones que te llevaron a esa situación.
Parece ser que mientras más tiempo pasas sin trabajo, más difícil es conseguirlo.
Esto se debe a que un agujero en el currículo del buscador de empleo sigue siendo un estigma en el lugar de trabajo, a pesar del hecho de que el desempleo a largo plazo va de la mano con el curso de esta economía.
Las vacantes laborales son cada vez más escasas y cada vez son más aisladas; la duración promedio del desempleo aumentó a seis meses, según
la información más reciente del Departamento del Trabajo. Ésta es la duración más larga desde que el Departamento comenzó a guardar registro de esta información en 1948.
"En tiempos económicos difíciles esta brecha crece", explicó John Dooney, gestor de empleos y estratega de Recursos Humanos para la Sociedad de Manejo de Recursos Humanos. El aumento de la escasez del desempleo es más común ahora, pues "el mercado es más retador en términos de reclutamiento", dijo.
"Mucha gente ha estado desempleada desde principios de 2008, sobre todo en el mercado de servicios financieros", agregó Jonathan Mazzocchi, gestor general de la división de cuentas y finanzas en la compañía de reclutamiento Winter, Wyman & Co. en Nueva York. "Eso hace que encontrar un trabajo sea un reto más grande".
Estar sin empleo por cualquier período puede tener peso en los buscadores de empleo; quienes solicitan pueden sentir que son menos capaces de colocarse en el mercado o tienen mayor dificultad para relacionarse en redes laborales porque están desconectados de otros compañeros empleados.
Los empleadores también pueden mostrar preferencia por alguien empleado porque son "un valor más atractivo", dijo Mazzocchi.
Pero esto no significa que los buscadores de empleo no puedan hacer algunas cosas para colocarse en el mercado igual o mejor que su competencia.
Aquí hay algunos consejos de nuestros expertos laborales para convertir una manchita curricular en un beneficio:
Atiende el tema sin dudarlo: Un historial laboral inconsistente podría ser visto como una señal de alerta para los empleadores potenciales, y los solicitantes deberían contraatacar ese punto con una explicación bajo la sección de "experiencia profesional" de sus currículos.
"No sólo expliques qué pasó en la carta de presentación", dijo Mazzocchi. "La mayoría de los empleados no leen esa carta, así que el currículo es de suma importancia. La carta de presentación no siempre se entrega".
Algunos eventos significativos justificados por un jefe anterior (como una reestructuración extensa o una bancarrota) podrían ayudar a explicar el fin del empleo anterior. Otra justificación es haber estado criando a los hijos o cuidando a algún amigo o familiar enfermo, siempre y cuando hayan contribuido a la ausencia en el mercado laboral.
"Puedes escribir eso para ayudar a justificar tu caso", dijo Mazzocchi.
Vuelve algo negativo en positivo: Los buscadores de empleo deben indicar que han realizado otras actividades para complementar su búsqueda de empleo, sugirió Dooney. Las consultorías, trabajos de medio tiempo o incluso trabajo voluntario o ir a clases o seminarios aumentará la viabilidad del solicitante.
"Una vez que llegues a esa marca de dos meses desempleado,
consigue un contrato, incluso fuera de tu industria", dijo Mazzocchi. "Puedes agregarlo a tu currículo y te posicionará mucho mejor en el mercado laboral".
John Hammink, de 39 años, trabajó como consultor en ingeniería de software por varios años hasta que sus oportunidades laborales se secaron a principios del verano.
En vez de azotarse contra la pared, Hammink pasó el verano trabajando como voluntario en otras compañías de telecomunicaciones para aprender sobre el nuevo diseño de software y hardware. Sus habilidades extra no sólo lo posicionaron mejor en el mercado, sino que "me hizo ver mejor ante mis empleadores potenciales porque estaba siendo proactivo", dijo.
"Eso me ayudó a conseguir el empleo que ahora tengo, un contrato con un sueldo estupendo para una compañía en telecomunicaciones muy importante al norte de Europa".
Arregla pero no mientas: Hay varias formas sutiles para que los cazadores de empleo reduzcan el énfasis en el tiempo que transcurrió entre empleos.
Mazzocchi sugiere denotar cada lapso de empleo en años en vez de meses. Por ejemplo, un trabajo que duró de 2008 a 2009 se verá mejor que un trabajo que duró de julio de 2008 a febrero de 2009. "Puede ser ambiguo", dijo Mazzocchi.
No pongas pretextos: Una vez que tengas un pie en la puerta de salida, no pienses en por qué te despidieron o en tu mala suerte. En vez de eso, concéntrate en las nuevas habilidades que adquiriste y en las oportunidades que creaste. "Toma lo que hiciste en el ínter y véndelo", dijo Mazzocchi.
Muchos empleadores podrían dirigirse a la brecha en tu currículo y preguntarte directamente sobre eso durante la entrevista. "Sé positivo y habla bien al respecto", sugirió Mazzocchi. "Dí: ‘sí, me fue un poco mal pero esto es lo que aprendí".
Date un respiro: No olvides que en un año lleno de despidos, varios buscadores de empleo navegan con la misma bandera.
Con miles de recortes de empleos y empleadores temerosos a hacer nuevas contrataciones, el desempleo no te hace menos valioso.
Los empleadores deben ser muy comprensivos dadas las circunstancias económicas actuales, dijo Dooney. Así que si pueden darse un respiro, tal vez los empleadores hagan lo mismo.

Prepárate para iniciar un negocio

Antes de montar una empresa es necesario hacer un plan de negocios y determinar su rentabilidad; a continuación te damos algunos consejos de los expertos para comenzar con el pie derecho.
La crisis financiera ha sido el detonante para que algunos de los 2.3 millones de mexicanos desempleados decida emprender un negocio propio, pero más de uno se ha enfrentado con la dificultad de la planeación y el desarrollo.
Crear una nueva empresa es más que tener una buena idea, esta tarea conlleva una serie de procesos definidos que incluyen el plan de negocios, el estudio de mercado, la búsqueda de financiamiento y la rentabilidad, concuerdan especialistas.
"Antes de comenzar, lo primero que hay que tener en claro es a qué va a dedicarse la empresa y ponerlo por escrito (...), esto ayuda a definir objetivos y estrategias", dice el contador público de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Gregorio Pérez.
Tomar en cuenta las actividades que te gustan hacer y en las cuales tienes experiencia es un buen comienzo, además del estudio de mercado, la pasión que se imprime cuando amas tu profesión permite siempre resultados positivos, señala el director general de la bolsa de empleo online Bumeran.com México, Mateo Cuadras.
El segundo paso consiste en ver qué necesitas para abrir el negocio, en este rubro debes incluir información, dinero, financiamiento, infraestructura, relaciones públicas, etc.
Es importante asegurarte de que en realidad necesitas cada una de las cosas que enlistaste, sobre todo en el tema financiero ya que uno de los errores más frecuentes es la creencia de que para abrir una empresa es necesario tener un capital grande, lo que limita a muchos emprendedores, aconseja el director general del Centro Panamericano de Investigación e Innovación (CEPii), Jorge Peralta.
Las nuevas tecnologías y herramientas, como
el portal para abrir tu empresa en dos horas del gobierno federal, ayudan a reducir tiempos y disminuir costos.
El siguiente paso y uno de los más importantes a consideración de los expertos es la
creación de un Plan de Negocios, que más que un simple documento es plasmar el proyecto en papel para identificar las fortalezas, necesidades y sobre todo, para presentarse en caso de requerir asesoría o financiamiento.
Otro factor que debes considerar antes de lanzarte con un nuevo negocio, es la rentabilidad, que tiene que ver con los precios y la utilidad generada, es decir las ventas menos el costo del producto o servicio.
Para evitar errores al fijar los precios, debes preguntarte si éstos son adecuados para tu público objetivo, cuánto podrías bajarlos o subirlos de ser necesario y cuál es la relación con los costos de la competencia, recomienda el asesor en estrategias de ventas y mercadotecnia para Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes), Enrique Gómez Gordillo.
"Tu negocio puede ser una idea excelente, pero si tus costos de operación, local, empleados y publicidad son demasiado altos, seguramente tus precios también se irán por las nubes, tendrás menos ganancias y menos rentabilidad", dice Gómez Gordillo.
Evalúa tus posibilidades de éxito
Una vez que has determinado lo que necesitas para crear tu propia empresa, debes estar seguro de que tu idea de negocio tiene buenas posibilidades de éxito antes de invertir todos tus ahorros en ella o endeudarte.
Los expertos recomiendan:
Cuantificar tu mercado: ¿existe un amplio número de personas interesadas en adquirir tu producto?, si es así, ¿qué cantidad de ingresos puedes esperar que te produzca?
Estimar tus utilidades: ¿cuánto costará iniciar la nueva empresa y operarla?, ¿podrás financiar los meses de bajos ingresos una vez que has abierto las puertas de tu negocio?, ¿estas preparado económica, anímica y emocionalmente en caso de fallar?
Evaluar tus fuentes de financiamiento: ¿cuentas con fuente alterna para tu negocio además de la propia?, ¿cuáles son?, ¿qué requisitos necesitas?
Conocer los aspectos legales del negocio: ¿conoces cuáles podrían ser las posibles responsabilidades legales a las que te expones en este tipo de negocio?, ¿sabes si el costo de pagar los seguros de protección en casos de robo y accidentes es suficiente y vale la pena para salvar los problemas a los que podrías enfrentarte?

sábado, 5 de septiembre de 2009

La primera flecha se clavó en la oreja de Guillermito Tell

La semana pasada hablábamos de experimentar de forma fraccionada. Es decir, para fraccionar dividimos el problema (la duda, la dificultad, el proyecto, el programa, el plan, el método, lo que sea) en fracciones más pequeñas y empezamos a concentrarnos en los resultados que sean más tangibles, olvidándonos de preparativos, informes, disquisiciones y filosofías baratas. Los resultados más tangibles son los que sean más fáciles de conseguir. Empezamos por lo más fácil, por aquello que sabemos que va a salir bien. Céntrate en aquello que dominas, en aquello sobre lo que tienes control. En vez de preguntarte qué dificultades te vas a encontrar por el camino, pregúntate para qué estás preparado y qué es lo que puedes lograr de forma inmediata. Si acumulas pequeños éxitos, cada vez te vas a ir atreviendo con cosas más difíciles. Determinar tus objetivos específicos a corto plazo, aquellos que puedes dominar con poco esfuerzo, te abrirá el camino hacia lo más difícil. La persona inteligente valora la acción por encima de la planificación, la realización por encima del pensamiento, lo concreto por encima de lo abstracto. Al principio, se trata de nadar a favor de la corriente, aprovechar la fuerza del agua para conseguir pequeños avances. Comienza con tareas factibles, busca los objetivos más fáciles, más realistas, más a tu disposición. Empieza por el pequeño riesgo que estás dispuesto a asumir. Si fracasas no es más que un pequeño experimento. Primero márcate un solo objetivo y no pases al segundo mientras no hayas conseguido el primero. Desde luego, nunca te marques más de dos objetivos al mismo tiempo. Pero recuerda que un objetivo es una actividad, una acción. Un objetivo no es algo teórico, no es algo impreciso o genérico, sino una acción, algo que haces. La orientación hacia la acción es lo que te dará un sesgo de inteligencia. Las personas sólo somos capaces de manejar de una vez una pequeña cantidad de información. Convierte tus objetivos en acciones, experimenta, haz ensayos, y tendrás el éxito asegurado. "Preparados. . . listos. . . ¡ya!" no es un planteamiento inteligente. El planteamiento inteligente es "¡ya!. . . listos. . . preparados. . ." Primero disparas hacia un blanco fácil y después apuntas. Poco a poco podrás ir ajustando tu puntería y podrás buscar blancos más difíciles. La primera flecha que Guillermo Tell lanzó se clavó en la oreja de su hijo. La segunda se acercó un poco más a la manzana. La tercera, dio en el blanco.

Cómo tener una supermemoria

Quo explica que conservar y potenciar la memoria es un gran reto, prueba aquí tu capacidad; la ciencia busca la pastilla para no olvidar pues los recuerdos son la retribución de la existencia.
Alguna vez te sucedió que, tras estudiar toda la noche, se te escapó más de una respuesta durante un examen? ¿O bien, que dejaste en casa un documento importantísimo, o que olvidaste donde pusiste las llaves del auto? Ante estas contingencias, vale la pregunta: ¿qué es lo que sucede en el cerebro?, sólo para, acto seguido, desear encontrar la manera de asimilar información en cuestión de minutos o segundo, o de acordarse sin problemas y sin error de todo lo que supuestamente has aprendido. Este deseo ha sido compartido por muchos a lo largo de la historia, y de tiempo en tiempo ha surgido la promesa de una solución o remedio casi milagrosos para conseguir la anhelada supermemoria.
Esta función cerebral es más que un simple almacén de datos. Por ejemplo, la memoria individual es la historia de la experiencia personal; algo así como el pegamento que ensambla nuestra existencia mental y nos permite crecer y cambiar a lo largo de la vida. Es gracias a la memoria que el ser humano reúne y preserva su historia particular y colectiva, transmitiendo el conocimiento adquirido a través del tiempo y el espacio, y trascendiendo de una generación a la siguiente.

De igual forma, el conocimiento es inseparable de la memoria, pues de nada sirve el aprendizaje sin el recuerdo de lo aprendido. Ambas son etapas diferentes de un mismo proceso, continuo y gradual, y no siempre se distinguen con facilidad. Uno de los resultados del aprendizaje es la experiencia que, cuando menos teóricamente, nos ayuda a aprender de aciertos y errores. Así, aunque la psicología define la memoria como la capacidad mental de un organismo para registrar, almacenar y recuperar información, también podría designarse como la consecuencia del aprendizaje, y a este último como un cambio en la conducta, resultado de la práctica, o de un proceso de adquisición de información, misma que puede recordarse posteriormente.

En la vida diaria utilizamos la memoria de muchas maneras, consciente e inconscientemente. El rastro de un aroma que nos devuelve a la infancia, o el estremecimiento por un recuerdo angustiante; la pericia al conducir y la facultad de reconocer una calle... o un rostro, así como saber que París es la capital de Francia, sin necesidad de haber estado allí. Todas estas formas de memoria son parte de un proceso complejo y multifacético, en el que cada recuerdo se almacena y evoca de diferente manera dentro del cerebro, donde una docena de áreas participan en cada tipo de memoria, manteniendo a la vez una interacción de redes complejas.
Muchas memorias
De acuerdo con los modelos actuales de la memoria, ésta puede clasificarse, a grandes rasgos, en tres tipos: memoria sensorial, memoria de corto plazo, también llamada inmediata, o de trabajo, y memoria de largo plazo. Mediante nuestros sentidos percibimos el constante bombardeo de estímulos del medio. Aunque no los registramos todos, nuestra memoria sensorial, la primera etapa en el proceso de la memoria, capta y reconoce esta información durante un lapso minúsculo, de unos cuantos milisegundos. En este brevísimo destello, el estímulo ingresa al cerebro a través del órgano lo recibe y, cuando se presenta alguna alteración en este sistema, lo experimentamos más bien como un problema perceptual; una ilusión o alucinación.
Sin embargo, si prestamos atención a las impresiones percibidas por vista, oído, olfato, gusto y tacto, los datos sensoriales pasan a una segunda etapa del proceso de memoria: la memoria de corto plazo. Allí se codifica fundamentalmente la información lingüística, e implica un pensamiento consciente. Es la cantidad mínima de información que podemos retener en un momento determinado; generalmente seis o siete datos durante unos cuantos segundos, como cuando leemos la placa del automóvil de enfrente en espera de la luz verde.

En ocasiones, la información puede durar algunos días en la memoria de corto plazo, pero para transferirla a un almacén de mayor permanencia es necesario repetirla continuamente, o aplicar alguna otra técnica mnemotécnica. La bodega de nuestros recuerdos es la memoria de largo plazo, que puede retener información durante periodos que van de algunos minutos hasta décadas completas. A diferencia de la memoria de corto plazo, ésta organiza la información por su significado. Tenemos tres tipos de memoria de largo plazo: semántica, episódica y de procedimiento.

La memoria semántica siempre es declarativa, implica "saber qué"; es decir, reúne conocimiento enciclopédico sobre el medio, como que la Tierra es redonda, y funciona mediante conceptos, sin importar si recordamos dónde o cuándo adquirimos tales conocimientos. La memoria episódica es el recuerdo de acontecimientos específicos, atestiguados o vividos, por lo que forma la base de nuestra conciencia autobiográfica. Ejemplos son los recuerdos de nuestra primera profesora, de la emoción de un beso, o del programa que vimos anoche por televisión. Por el contrario, la memoria implícita, o de procedimiento, es la que nos permite "saber cómo", y cubre el aprendizaje de habilidades específicas, como conducir un vehículo, sin que tengamos que recordar en qué momento lo aprendimos.
Lo intangible
Si las categorías de la memoria resultan interesantes, su organización en el cerebro, o el proceso neurológico, es absolutamente fascinante, y ha sido tema de investigaciones durante los últimos cien años. En el cerebro humano existen cerca de cien mil millones de células nerviosas, o neuronas, cuyas conexiones en redes generan nuestra conciencia y sus propiedades, como personalidad, memoria, inteligencia y emoción.
Las neuronas son protegidas y alimentadas por trillones de otras células, llamadas gliales, y además están formadas por un cuerpo celular, así como por una o más prolongaciones cortas, o dendritas, y por una larga, o axón. La comunicación interneuronal, su intercambio de información, se lleva a cabo con ayuda de sustancias químicas llamadas neurotransmisores que, por medio de impulsos eléctricos, generalmente son enviados por el axón y recibidos por las dendritas, en una zona de contacto que se conoce como sinapsis. Cada neurona puede conectarse simultáneamente con otros cientos, a través de hasta 10 mil sinapsis, para recibir dos tipos de señales: una que la activa y otra que la inhibe.
Toda la información que nos llega del ambiente es enviada, desde cada uno de los sentidos, hasta diferentes zonas específicas de la corteza cerebral, donde la memoria puede registrarla, almacenarla y evocarla. Los estímulos del medio nos producen impresiones, y aunque la mayoría de estas impresiones sensoriales son desechadas casi inmediatamente, cuando nuestra atención señala y traslada alguna impresión hacia la memoria de corto plazo, allí es fragmentada, y enviada a un "anaquel" específico del archivo interno.
Mientras dormimos, el descanso del sueño permite que cada fragmento sea recuperado, agrupado y repasado, y con cada repaso se profundiza la ruta sináptica, que son las conexiones neuronales que corresponden a ese recuerdo en particular. Así, un recuerdo que se nos presenta como una fotografía es más bien un grupo sincronizado de elementos dispersos, tomados de diferentes partes del cerebro, y unificados en una imagen que combina todo: forma y color, e incluso aroma y sonido.
¿Te has puesto a pensar que la memoria no es un objeto tangible? ¡Tampoco se encuentra en una parte concreta del cerebro! Es más bien el resultado de las comunicaciones entre neuronas, por medio de sinapsis y neurotransmisores. De esta forma, las conexiones neuronales forman patrones sincrónicos, "mapas" en el cerebro, pero éstos no son fijos. Cada vez que aprendemos o recordamos algo nuevo, se modifican.

En consecuencia, dependiendo del grado de activación, algunas sinapsis desaparecen, o surgen nuevos contactos.
Grabado ¿para siempre?
Para que un recuerdo se almacene permanentemente, pasan alrededor de dos años. En ese lapso, la información que se va a archivar de manera definitiva, en la memoria de largo plazo, es trasladada al hipocampo. Esa estructura de la corteza cerebral, ubicada por debajo de los lóbulos temporales, se conecta de diversas maneras con otras áreas corticales. Sus múltiples conexiones le permiten reconstruir un episodio vívido y detallado, incluyendo sonidos, imágenes, sabores, olores, y el conocimiento de dónde y cuándo sucedió.
Pero esta claridad se consigue sólo al reforzar profundamente el patrón neuronal, repasando la experiencia una y otra vez, principalmente mientras dormimos, lo que también explica la intromisión de nuestras vivencias cotidianas durante el sueño. En fecha reciente, investigadores de la Universidad de California, en Los Ángeles, dirigidos por el bioquímico Kelsey Martin, consiguieron obtener, por primera vez, una imagen de la formación de un recuerdo en el nivel neuronal, mediante una proteína fluorescente en un caracol marino llamado Aplysia. Observaron también que, durante la formación de memoria de largo plazo, se creaban proteínas en las conexiones neuronales, mismas que según piensan los científicos refuerzan las sinapsis, lo que parece ayudar a asociar ideas y a formar recuerdos de acontecimientos relacionados.
Luego de quedar definitivamente en la memoria semántica o episódica, la evocación de un recuerdo deja de depender del hipocampo y, en cambio, activa las áreas temporales y frontales del cerebro. En los lóbulos temporales se albergan lenguaje y hechos, y en los frontales las memorias se hacen conscientes.
En general, la memoria es una de las funciones cognoscitivas más sensibles al daño cerebral. Los trastornos de la memoria pueden ser desde una mínima pérdida de detalles durante la evocación, hasta casos severos en los que no sólo se ve afectada la recuperación de información, sino que incluso se pierde toda noción de haberla tenido, como en algunos casos de amnesia. Para que la memoria trabaje con normalidad, es preciso que todos los procesos que intervienen en ella se mantengan íntegros. Y así como los trastornos de atención impiden retener y evocar de manera adecuada, cuando estamos deprimidos, ansiosos, o cansados, podemos tener dificultades para almacenar y recuperar información.
Al mismo tiempo, existen situaciones menos graves y comunes a todos, como el fenómeno conocido como "en la punta de la lengua". Este lapso, en el que sencillamente no podemos recordar una palabra, sucede principalmente en adultos mayores y personas bilingües, quienes tienen un mayor acervo de vocabulario donde buscar. Y, según estudios de la psicóloga Jennie Pyers, del Wellesley College en Massachusetts, también podría ocurrir cuando nuestro cerebro intenta recordar palabras que no usamos mucho. Por ejemplo, es más fácil decir "bisturí" que "escalpelo".
A pesar de todo, no hay peor enemigo de la memoria que el tiempo mismo. La realidad médica es que el envejecimiento es la causa natural más común de las fallas de memoria, principalmente en el proceso de evocación. Esto se debe a que, con la edad, podemos experimentar varios factores negativos simultáneos. Nos cuesta más trabajo prestar atención a dos cosas a la vez, debemos esforzarnos más para cada nuevo aprendizaje, se nos dificulta el acceso al vocabulario conocido y también nos cuesta más trabajo recuperar la información de la memoria de largo plazo.
Resultados de un estudio realizado en ratas de laboratorio, y llevado a cabo por la neurocirujana Carol Barnes, de la Universidad de Arizona, sugieren la posibilidad de que los problemas del procesamiento de la memoria a largo plazo se deban, cuando menos en parte, a que el envejecimiento limita la actividad del hipocampo en el repaso de las vivencias del día, y con ello la consolidación de la memoria.
Además, otros factores relacionados con la edad también provocan deterioro neuronal, como el uso de fármacos, las enfermedades crónicas, la depresión, el sedentarismo, o la falta de estímulos sensoriales.
No obstante, la mayoría de los ancianos, cuando gozan de buena salud, no presentan problemas de reconocimiento. Esos problemas de la memoria se presentan en los casos de trastornos como el Alzheimer, una demencia neurodegenerativa que implica la pérdida de memoria para hechos recientes, y que se acentúa progresivamente, acompañada por la desintegración general de los procesos cognitivos.
Para huir del olvido
La constante amenaza del Alzheimer, cuyas cifras se elevan conforme envejece la población, ha llevado a la búsqueda de fármacos que eliminen o retarden sus efectos. Sin embargo, se ha especulado que los posibles compuestos que beneficiaran a los enfermos resultarían un tentador estímulo mental para muchas personas sanas... y jóvenes.
Entre los candidatos actuales se encuentran fármacos que imitan neurotransmisores o emplean sustancias análogas, así como terapias génicas. Cierto es que muchos de estos productos podrían nunca salir a la venta, pero también es posible que unos cuantos lo consigan. Y aunque las compañías no pretendan comercializarlos para personas saludables, es muy probable que su consumo suceda; cuando menos eso sugiere el creciente empleo de algunos medicamentos existentes, como el metilfenidato, la famosa ritalina, o el modafinilo, por personas que buscan darle "una manita" química a su cognición.
Por ejemplo, el modafinilo, un fármaco estimulante que incrementa la liberación de ciertos neurotransmisores, está indicado para el tratamiento de la narcolepsia, pero también aumenta la capacidad de la memoria de trabajo. Por tal razón, es consumido por personas sanas, que buscan reducir la fatiga o mejorar su desempeño en un examen, aunque ese empleo esté prohibido en países como Estados Unidos, entre otras cosas porque podría generar dependencia en personas propensas a ello.

Una promesa aún no cumplida es la de una molécula conocida como receptor NMDA, en la que los neurofisiólogos se concentraron durante mucho tiempo. Esta sustancia, producida en el extremo de las dendritas neuronales, es un receptor del neurotransmisor glutamato, lo que significa que al ser activado por éste, auxiliado por una descarga eléctrica de la neurona, abre el paso a un flujo de iones de calcio.
Por su papel en la comunicación neuronal, el receptor NMDA se considera una de las herramientas moleculares más importantes para el funcionamiento de la memoria.
Hace 10 años, el biólogo molecular Joe Tsien, entonces investigador de Princeton, produjo una línea de ratones genéticamente modificados para promover un mejor funcionamiento de este receptor y, como resultado, obtuvo ratones "inteligentes" conocidos como "Doggie", que exhibían una maravillosa habilidad de aprendizaje y memoria.
Aunque esta modificación genética difícilmente podría trasladarse a humanos, cuando menos por ahora, estudios más recientes han desarrollado fármacos, como el antibiótico D-cicloserina, que estimula químicamente la sinapsis del NMDA con el glutamato, promoviendo el aprendizaje y la memoria de corto plazo en terapias para diversos trastornos neuropsiquiátricos.
Otro promotor del glutamato, la ampakina, es centro de atención de un laboratorio de California. Uno de sus compuestos, llamado CX717, y creado por el científico Gary Lynch, se encuentra en fase de pruebas para ser empleado en pacientes ancianos con Alzheimer. Los primeros resultados han demostrado que el fármaco puede elevar el estado de alerta. La lista incluye, igualmente, fármacos conocidos como inhibidores de colinesterasa, también indicados para el Alzheimer, pues funcionan incrementando el nivel de una sustancia cerebral llamada acetilcolina. Entre ellos, el tacrine, la rivastigmina y el donepezil. Este último ha conseguido modestos beneficios en cognición y conducta en pruebas clínicas.
Y la búsqueda va más allá de simples fármacos. En agosto de este año, Michael Rafii, profesor del Departamento de Neurociencias de la Universidad de California, en San Diego, anunció que está por iniciar pruebas clínicas de fase 2 para una terapia génica, llamada CERE-110, diseñada para tratar Alzheimer. Los primeros resultados han demostrado que puede inducir la producción de una molécula natural que promueve el funcionamiento y la supervivencia de las neuronas en el cerebro de pacientes.
La mayor esperanza se asienta en las investigaciones del neurocientífico Eric Kandel, quien recibió el premio Nobel de fisiología en 2000 por sus aportaciones sobre las bases fisiológicas del almacenamiento de la memoria. Kandel tiene en su haber cinco patentes, la más reciente para un método que promueve la memoria de largo plazo mediante la modificación de la expresión del gen que produce una molécula conocida como cAMP. Además, hace varios años colaboró en la creación de una compañía, con el objetivo de desarrollar fármacos para el mejoramiento de la memoria. No obstante señala que, hasta ahora, no se ha podido obtener ninguna sustancia que demuestre su eficacia, o bien su seguridad, para ser usada en humanos. vb
Mejor estudiar
A pesar de que todavía no exista una píldora o terapia para la supermemoria, de tener éxito alguna de las nuevas promesas contra el Alzheimer, efectivamente liberarían a la humanidad de tan siniestra enfermedad, que al ir borrando la memoria de sus víctimas, lentamente los aísla en un mundo interior donde ya no existe siquiera el recuerdo de su personalidad.
Pero también hacen surgir la preocupación de que puedan ser empleadas indiscriminadamente por personas que buscan ya no solucionar algún problema menor de memoria o atención, sino convertirse en supermemoriosos. El empleo no indicado de cualquier fármaco siempre puede traer consecuencias inesperadas e indeseadas, pero además está la cuestión ética, la misma que se ha expuesto frente a las posibilidades de la ingeniería genética en humanos. ¿Qué sucedería en una sociedad en la que, como siempre, sólo algunas personas tendrían acceso a ese tipo de recursos? ¿La eventualidad de que algunas personas mejoraran artificialmente su capacidad de memoria y aprendizaje podría ser otro factor que, a la larga, relegara a muchos humanos, de memoria "normal", a una subclase?
En alguna ocasión, Kandel opinó que los estímulos cognitivos artificiales están bien para quienes sufren problemas específicos de aprendizaje y memoria; por ejemplo, por la edad. Sin embargo, también reconoció que no recomendaría a sus nietos el empleo de esos fármacos, pues agregó que existen caminos más adecuados para mejorar la mente... como estudiar.

El vestido de un vendedor

El vestir es un conjunto de actitudes y virtudes que dan definición a varias características de la imagen de una persona y de su rol social y económico.
Por ello vestirse de una manera adecuada debe ser importante y prioritario para cada persona en particular.

En el caso de los vendedores es un menester convertir en filosofía personal, es base estructural de su existencia, estar vestidos y reflejar una excelente imagen personal, de su empresa, de su familia y de su entorno socio económico.

Ya que todo estos aspectos sociales son alcanzados por su forma de vestirse; aunque la mayoría de las personas ignoran hasta donde penetra la luz del buen vestir.

El arte de vestirse tiene dos aspectos importantes que están obligados a encontrar un equilibrio.
El primero.
Tiene que ver con los valores, principios y actitud de vida.

Todo vendedor debe asumir valores y principios personales y sociales que le ayuden a ser una mejor persona cada día, para que sus actitudes sean sanas y procuren el equilibrio social.

Este vestido de inteligencia se reflejará en su estilo de vida.

Esto es su vestimenta interior; eso que nadie da para tocar pero que todos pueden sentir; el resultado del quebrantamiento de los componentes del alma que permite el fluir del ser espiritual que piensa mas allá del yo propio y da vida al ser social.

El segundo.
El uso adecuado de las prendas de vestir.
La imagen que se refleja cuando tenemos en la cuenta el primer aspecto logra su equilibrio cuando mi ropa va acorde con mis actitudes.

Un vendedor debe vestir con ropa formal y acorde con el clima de cada ciudad.

En nuestra región desierto recomendamos:
Sus zapatos siempre serán de cuero y en estilo clásico, lustrados de manera impecable, estos deben ser siempre del color de su cinturón, su billetera, su llavero de bolsillo, su porta documentos, su porta bolígrafos y su maletín de ventas.

El pantalón clásico, siempre de un color más oscuro que su camisa. Sus calcetines de un solo color y del mismo tono del pantalón.
Su camisa debe ser de un color menos intenso que el pantalón y siempre de la misma gama, preste especial atención a los puños y al cuello, siempre se usa por dentro y sus botones deben ir alineados con la bragueta del pantalón y la hebilla del cinturón, apuntada hasta el penúltimo botón.

Cinco pasos para mantener los ánimos positivos cuando tienes poco trabajo

En estos días y particularmente en este 2009, el trabajo puede tener una baja que puede afectar la moral en tu lugar de trabajo y tu deber como todo un Profesional en tu campo, es levantar el tu ánimo y el de todos tus compañeros.
Utiliza los siguientes consejos, incluso aprovéchalos también para cuando tu productividad esté baja:
COMPARTE TU ENTUSIASMO
Si estás entusiasmado por un proyecto en el trabajo (no importa lo sencillo o fácil que parezca) comparte ese entusiasmo con tus compañeros para provocar que también se motiven.
Dicen que "las palabras mueven y los ejemplos arrastran."
Arrastra a tus compañeros en ese ánimo.
MOTÍVATE
Haz notar los esfuerzos de tu equipo y anima a otros a darse también una palmadita en el hombro, normalmente el ánimo sube cuando recibimos esa palmadita en el hombro.
Observa cuánto esfuerzo pones a la hora de hacer bien tus funciones, incluso en las tareas simples y haz que los demás también noten el suyo.
CELEBRA LOS TRIUNFOS
Incluso hasta el más pequeño puede ser causa de celebración cuando tu equipo está experimentando un período complicado o de crisis como en estos últimos meses.
Haz "todo un mundo" de las cosas más insignificantes que estén caminando en orden.
AFINA TU ENFOQUE
Sin sesiones diarias de “bomberazos o de apagar incendios”, estás libre para sumergirte en un reto o proyecto, y tomarlo con mas tranquilidad.
Elimina el impulso de hacer muchas tareas al mismo tiempo (como normalmente solemos hacerlo), programa un espacio libre de distracciones para enfocarte en una sola tarea.
ACEPTA Y VIVE EL “TIEMPO DE INACTIVIDAD”.
Haz un uso productivo de las horas muertas que tienes haciendo las tareas triviales que has estado evitando.
Ponte al día con la correspondencia, reorganiza tu lugar de trabajo o ponte en contacto con clientes con los que no has estado en contacto desde hace tiempo. BUENA IDEA, NO LO CREES?.
RECUERDA SIEMPRE: ¡¡NUNCA TE RINDAS!!