lunes, 25 de julio de 2011

¿Quieres potenciar tu autoestima? Hazte estas preguntas

Resumen: Cuando te decides a hacer cambios en tu vida, uno de los primeros obstáculos con el que puedes encontrarte es el de sentirte inseguro. La emoción de inseguridad se presentará en mayor o menor medida dependiendo del cambio que estás buscando pero siempre aparece. Hoy quiero presentarte el mayor aliado que tendrás para enfrentarte con este sentimiento bloqueador que no te deja avanzar. ¿Cuál es este gran aliado?

Me refiero a TU AUTOESTIMA.

Desde una mirada ontológica podemos decir que la autoestima es un estado de ánimo conformado por los pensamientos que tienes en tu mente sobre tu propio valor como ser humano.

Podemos decir también que la autoestima es una percepción mental que tienes sobre ti mismo que influye directa y constantemente en tu estado emocional que es el que abre o cierra las puertas a nuevas posibilidades. ¿Por qué digo esto?

Toda idea, pensamiento o creencia que tengas sobre ti mismo estará afectando directamente tus emociones que son las que te predisponen a la acción para obtener resultados. Te pongo un ejemplo para que me entiendas mejor de qué hablo.

Si una persona constantemente piensa y se dice a sí  misma cosas como...

“No sirvo para esto...”.
“No soy capaz...”.
“No podré lograrlo, lo sé...”.
“No tengo el conocimiento...”.
“Nunca lo hice, no puedo...”.
“No soy bueno en esto...”.
“¿Quién me va a mirar... a quién le voy a interesar si soy “así”...?”.

¿Cómo te parece que estará siendo su autoestima?

En este caso y como se dice comúnmente, esa persona tendrá “autoestima baja”.

La buena noticia es que esto se puede cambiar. El sentimiento de autoestima es justamente eso, un sentimiento, una emoción que puede transformarse.

¿Y cómo puedes transformarla?

Influyendo directamente en el origen de la misma.

¿Cuál es el origen?

Tu mente, tus pensamientos, tus creencias, la conversación interna que tienes sobre ti mismo y sobre tu vida.

Si en lugar de tener esas creencias negativas o reactivas sobre ti mismo refuerzas los juicios contrarios, tu autoestima se elevará y esto te impulsará a donde quieras. Sabrás cuánto vales, estarás pensando positivamente sobre ti mismo, lo que te motivará a embarcarte en miles de proyectos y aventuras que te harán feliz.

Algunos pensamientos ejemplos que hablan de una “alta autoestima” son:

“Soy capaz de investigar la manera de lograrlo...”,
“En el pasado logré A, B, C... entonces, sé que puedo hoy aunque las circunstancias sean diferentes...”.
“Me concentraré en lo que mejor sé hacer para lograrlo...”.
“Yo no veo errores, sino espacios para aprender... siempre aprendo de la vida y de las circunstancias aunque sean difíciles...”
“Cumpliré mi propio compromiso, ¡lograré mis objetivos!”.
“Haré lo que quiera hacer y pediré ayuda si es necesario...”.
“Yo valgo mucho y pongo todo lo que sé, todas mis capacidades, en acción...”
“Sortearé los obstáculos que aparezcan, los veré como una oportunidad de crecer...”.

Claro que, no sólo teniendo ideas positivas sobre ti mismo tendrás buenos resultados. La clave aquí es, no sólo pensar en positivo, sino ser CONSCIENTE de cuánto vales. Tienes que estar convencido de eso, tienes que CREER primero, para luego CREAR, hacer de la auto-observación un hábito que te permita descubrirte y darte cuenta de tu propio VALOR en todos los aspectos posibles.

Dos cosas son importantes entonces para lograr una elevar tu autoestima:

1) Trabajar en ti mismo, observarte para saber cuánto VALES lo que permitirá creer en ti. Cuanto mayor conocimiento tengas de ti mismo, mayor será tu capacidad de consciencia sobre tu propio valor para ponerlo en acción.

2) Reforzar la conversación interna sobre ti mismo con pensamientos positivos cada vez que lo necesites, recurriendo a las observaciones en las que hayas trabajado sobre tu ser que te recuerden cuánto vales en momentos difíciles.

Sé que en estos tiempos de cambio y crisis constantes puedes sentir que tu autoestima se debilita lo que te dificulta avanzar hacia tus propósitos. Es por ello que tienes que estar siempre atento a tus pensamientos y emociones porque ellos son los que crean tu realidad a cada paso.

Quiero proponerte las siguientes preguntas que te ayudarán a potenciar el maravilloso sentimiento de ESTIMARTE y VALORARTE, de manera que que puedas iniciar los cambios que quieres en tu vida...

¿Cuáles son tus virtudes?

Las virtudes son aquellas características especiales que posees que tienen una fuerza y energía especiales que te permiten lograr mejor los resultados que deseas. Cuando pones en acción tus virtudes sientes un mayor nivel de satisfacción en las tareas que estás realizando.

Es muy importante que identifiques cuáles son, que te tomes un tiempo para auto-observarte y encontrarlas. Si necesitas ayuda para este ejercicio porque sientes que te cuesta identificarlas, puedes preguntar a aquellas personas que son cercanas a ti cuáles piensan ellos que son tus virtudes.

Busca convertir tus virtudes en fortalezas desarrollando cada vez más destrezas en ellas. Si sientes por ejemplo que una virtud tuya es hablar en público, desarróllate cada vez más en ella para convertirla en una expertise.

¿Qué es lo que disfrutas hacer?

Una de las mejores maneras de aumentar tu autoestima es hacer aquellas cosas que disfrutas, porque al hacerlo estarás dando lo mejor de ti. Y al dar lo mejor de ti, las cosas saldrán mejor, disfrutarás del proceso sin apegarte demasiado a los resultados lo que hará que disfrutes aún mas de esa tarea.

Hacer lo que disfrutas hacer te llenará de energía y entusiasmo. En cierta forma se podría decir que es un “circulo vicioso” positivo, y eso es lo que buscamos.

¿Cuáles son tus conocimientos, capacidades y habilidades?
Analiza las actividades que has realizado a través de tu vida y lista aquellas en las que te has destacado.

Investiga cuales son tus capacidades, ese conjunto de conjunto de recursos y aptitudes que te ayudan o ayudaron a desempeñar una tarea en particular.

Nuevamente, si te es difícil recordar o darte cuenta de cuáles son, pide ayuda a tu familia, amigos, a la gente que te conoce de hace tiempo. Ellos podrán darte el punto de partida.

Mis conocimientos son... o Tengo conocimiento  de...

Soy capaz de...

Mis habilidades más destacadas son...
¿Cuáles son los logros más significativos que has tenido laboralmente?

Recuerda todos los lugares donde has trabajado y trata de recordar en cuales de ellos te has desempeñado de manera más positiva y cuales son las cosas que has logrado para ti en esas situaciones.

Puede ser cualquier cosa, desde una promoción o un aumento de sueldo por tu desempeño a simplemente una sensación general de bienestar por estar desarrollando una tarea con una actitud positiva.

Mis logros laborales más significativos fueron...


¿Cuáles son las experiencias personales que te han dejado mayores satisfacciones?

Esto es muy similar al paso anterior pero con tu vida personal. Trata de recordar aquellas experiencias que hayas vivido y que te llenen de satisfacción.

¿En cuáles experiencias de tu vida has recibido amor, reconocimiento y felicitaciones?

Lístalas a continuación (trata de ubicarte en cuándo fue, en qué etapa de tu vida, escribe cómo fue, si es posible, con todos los detalles que puedas)...



¿Dónde quieres estar en 1,5 o 10 años?

Debes tener en claro qué es lo que quieres para tu vida. Lo más importante para construir el mapa hacia tus sueños es tener un propósito desagregado en objetivos y metas claras hacia las cuales apuntar.

Enfócate en aquello que te hace feliz y no te olvides ser concreto y específico ya que, cuanto mas claro sea el futuro que estás diseñando en tu mente, más claras serán las opciones que se te presentarán para que puedas elegir que es lo que más te conviene.

Tómate todo el tiempo que necesites para contestar estas preguntas. Si encuentras que estás trabado en alguna de ellas, no desesperes, siempre puedes volver a preguntártelo más tarde.

Espero que estas preguntas te ayuden a potenciar tu autoestima para que de esa forma puedas empezar a tomar las acciones que te llevarán al cambio que necesitas. ¡Depende de ti!

¿Cómo ha impactado en ti este artículo? ¡Déjame tu comentario en la caja de abajo!

Cómo corregir sin desmotivar al equipo de trabajo

En muchas ocasiones los jefes se enfrentan ante una situación inevitable: tener qué corregir un mal desempeño de un colaborador sin que éste se sienta herido, maltratado, desmotivado o resentido. Existe una estrategia que lejos de ocasionar todos estos sentimientos, hará que tu colaborador crezca y tú ganarás poder.
Los tips que te doy a continuación yo los he llevado a la práctica una y otra vez, por lo que no voy a compartirte teoría, sino lo que me ha funcionada cada vez que lo he hecho. Así que toma nota.
1. Reúnete en privado con el colaborador en cuestión. Cuando inicies tu conversación con él, felicítalo o reconócele algo que haya hecho bien o algún talento por el cual destaque y esté añadiendo valor agregado a su trabajo.
Este paso te servirá para bajar sus defensas o mecanismos de ataque que pudiera tener, ya que es probable que intuya para qué lo estás llamando.
2. Indícale el objetivo de la conversación. Coméntale que la plática que tendrán a continuación tiene como objetivo encontrar posibilidades de desarrollar recursos y habilidades en él que le permitan tener un mejor desempeño en su día a día laboral.

3. Dile lo que has observado. En este paso, pon sobre la mesa los hechos que deseas que él (o ella) mejore. Menciona sólo cosas que has observado, evita especular, adivinar o comentarle lo que te imaginas que pasa. Sólo hechos.
Puedes mencionarle cosas como “las últimas tres semanas has estado entregando tus reportes a destiempo” en vez de decirle “debido a que platicas mucho te has retrasado en la entrega de tus reportes“.
4. Coméntale por qué es importante que corrija su desempeño.  En este punto, tienes qué mencionarle primero cuál es la importancia de entregar los reportes a tiempo (o en su caso, de corregir la conducta correspondiente).
Este tip es relevante que lo lleves a cabo porque  en el fondo lo que le estás comunicando es la importancia que sus tareas tienen para el equipo y para el logro del resultado final, lo que le hará sentir revalorado. De nuevo, estás bajando sus defensas. Recuerda que lo que buscas en él eficientar su desempeño.
5. Pregúntale qué puede hacer para mejorar. Yo le llamo “tirar la papa caliente al colaborador”. Permite que él o ella elija su propio modo de corregir las cosas, de llegar a la solución del problema.
Hasta ahora no conozco a una sola persona que rebata sus propios argumentos. Si tú le indicas el cómo lo va a hacer de ahora en adelante, tal vez lo haga pero de mala gana. Pero si de él sale la propuesta, habrá más posibilidades de un cambio real de conducta.
Y no te quedes con una respuesta del tipo “te prometo que no lo vuelvo a hacer“. Esto no funciona. Te tiene qué decir de manera específica cómo le va a hacer para mejorar. Si te das cuenta, estás siendo amable pero al mismo tiempo muy firme con el resultado final que buscas.
6. Por último, dale seguimiento. El colaborador debe saber que estás pendiente. Su nuevo desempeño o esfuerzo lo deberás felicitar de inmediato. Esto será un gran aliciente para él y estarás sentando las bases para que la conducta deseada se repita.
Reconócelo sinceramente y evita decirle cosas como “ya viste que sí puedes“, porque es una manera tácita de decirle “ya ves, yo tenía la razón” y lo harás sentir como un tonto. Bastará con que le digas un simple “felicidades, vas muy bien” y obrarás maravillas en él.
Notas:
- Cuida el tono de tu voz y tu lenguaje no verbal. Si tu objetivo es descargar tu enojo por algo que está haciendo mal, lo proyectarás y el nivel de defensa del colaborador se incrementará. En cambio si tu genuina intención es mejorar su desempeño, también lo proyectarás.
- Recuerda que lo que buscas es la efectividad del colaborador. De modo que tus argumentos y propuestas deben girar en torno a este objetivo.
Esta estrategia te permitirá ganar mayor ascendencia no solo sobre el colaborador corregido, sino sobre todo tu equipo de trabajo, porque estarán viendo en ti a un jefe justo, que sabe reconocer lo bueno y lo malo de cada quién y que además busca el desarrollo del colaborador, no su humillación.

Así que ¡adelante! Lleva a la práctica estos consejos y conviértete en un líder con más influencia.

sábado, 23 de julio de 2011

El discurso más corto...por Bryan Dyson, ex Presidente de Coca Cola…

Lo dijo al dejar uno de los cargos más importantes del mundo.

"Imagina la vida como un juego en el que estás malabareando cinco pelotas en el aire. Estas son: -
 Tu Trabajo,- Tu Familia,- Tu Salud,- Tus Amigos y - Tu Vida Espiritual, Y tú las mantienes todas éstas en el aire.

Pronto te darás cuenta que el Trabajo es como una pelota de goma. Si la dejas caer, rebotará y regresará. Pero las otras cuatro pelotas: Familia, Salud, Amigos y Espíritu son frágiles, como de cristal. Si dejas caer una de estas, irrevocablemente saldrá astillada, marcada, mellada, dañada e incluso rota. Nunca volverá a ser lo mismo. Debes entender esto: apreciar y esforzarte por conseguir y cuidar lo más valioso.

Trabaja 
eficientemente en el horario regular de oficina y deja el trabajo a tiempo. 

Dale el tiempo requerido a tu familia y a tus amigos.

Haz ejercicio, come y descansa adecuadamente.

Y sobre todo.....crece en vida interior, en lo espiritual, que es lo más trascendental, porque es eterno.

ALTA DIRECCION A LOS 70

Dos viejos lobos de mar de los negocios volvieron a la escuela dentro del programa AD2 del IPADE; José Antonio Pérez y Víctor Manuel Requejo cuentan lo que aprendieron a pesar de su experiencia.

En las universidades públicas del país no es raro encontrar a estudiantes de más de 65 años. Esto no es algo regular en escuelas de negocios. En 2008, el fundador de la más grande hipotecaria de México y el presidente de una compañía que vende 20,000 mdp, ambos mayores de 70 años, estudiaron el programa para altos directivos de empresa del IPADE, el AD2.
Víctor Manuel Requejo fundó y dirigió Hipotecaria Nacional, que en 2005 pasó a manos de BBVA-Bancomer por 375 MDD. A sus 71 años dirige una consultora inmobiliaria, y creó el Fondo Nacional de Capital Inmobiliario, con Mariano Muñiz, un financiero a quien conoció en el salón de clases. José Antonio Pérez preside Grupo Fármacos Especializados, una empresa que se adelantó a la ‘transición epidemiológica’ del país y que ahora está en la cresta de la ola en la venta de fármacos para el cáncer y otros males crónicos.
“Es muy interesante tener esos compañeros”, dice el director general adjunto de Bardahl, Arturo Domínguez. “Lo valioso era ver cómo se complementaban con ideas nuevas o ver cuando alguien los contradecía, ya que al ser exitosos, no están acostumbrados a que alguien les lleve la contra”. Otros ex compañeros cuentan lo que estudiar con Pérez y Requejo les aportó.
El preguntador
Víctor Manuel Requejo está repitiendo año. Ya estudió el AD2 a los 34 años, y volvió a los 71 para sacarse la espinita de no haber hecho un buen curso por culpa de un jefe que le dio poca oportunidad de ir a clases. “Además tenía que conocer lo nuevo, las nuevas tesis para la administración de compañías, y aprender de los compañeros”, dice en su oficina en el DF. “Luego el éxito distorsiona a la gente. Se piensa que el mundo es orégano, y que todo lo que hace, lo hace bien. En el IPADE, nadie tiene la razón”.
¿QUÉ APRENDIÓ?
–“Aprendí que para tener éxito es bueno saber algo, pero no siempre ir a la universidad. Aquí conocí a un exitosísimo muchacho que hizo secundaria. La inteligencia la reparte diosito en la noche, con los ojos tapados”.
–“A veces el director de una empresa no aprecia una innnovación en el mercado y eso implica su ruina. Los suizos no compraron la tecnología para que los relojes fueran electrónicos, y así los japoneses los desplazaron del reloj medio y barato. La miopía del administrador hace que la empresa se esfume.
–“Aprende uno que tenemos grandes capacidades si se fortalece el trabajo en equipo. Hay empresas donde para un proyecto, el grupo elige al jefe y el director del departamento pasa a las órdenes de un subordinado. Ésa es una magnífica escuela de jefes.
–“Hay que estar leyendo siempre revistas especializadas, dos periódicos mexicanos, uno de Europa y uno de Estados Unidos. Ahí fue donde escuché que debíamos hacerlo.
–“Lo que más recuerdo es cómo uno expone una idea, otro la completa, otro la contradice, y al final el maestro nos dice que no hay una sola solución. Ésa es la riqueza que se lleva uno. Por eso a esta escuela van los jefes: para que no se casen con sus ideas. Y ¿para eso paga uno 250,000 pesos? Pues sí, para eso, para que me lo machaquen”.
El coleccionista
José Antonio Pérez llegó a las aulas por insistencia de su esposa, Ambra Fayad, quien estudió el curso un año antes. “Tú tienes que entrar también. Vas a confirmar qué es lo que estás haciendo mal”, le escuchó decir. Pérez trabajaba en la farmacéutica Bristol en 1978 cuando ella abrió la primera sucursal de Farmacias Especializadas en un local de la colonia Roma, en el DF. La cara visible hoy son 80 farmacias, pero el fuerte de este negocio familiar, con 6,000 empleados, es la distribución a hospitales privados y del sector salud.
¿QUÉ APRENDIÓ?
–“Tengo un fólder de pensamientos. De máximas de los maestros que las acomodo para mí mismo, para mis conferencias. Por ejemplo, un pensamiento de alguien a quien admiro. En el IPADE apunté todo lo que me parece bueno conservar”, comenta, y saca de un portafolio una carpeta de pastas amarillas donde guarda casos del IPADE y sus anotaciones de frases célebres. Son su nuevo tomo de consulta, además del Diccionario de la Sabiduría, editado en 1936, de Tomás Borrás y Federico Carlos Sainz.
–“Aprendí a ser más analítico, más reflexivo. A buscar más antecedentes para tomar una decisión. Y también aprendí lo importante del factor motivación en la gente”.
–“Aprendí mucho de la pasión con la que comunican los maestros. La pasión invita al cambio, a la reflexión”.
–“Me obligó a estudiar para participar en las mesas de discusión. Está mal visto si uno opina sin estudiar. Te ven como alguien con pocos valores”.
–“Me di cuenta de que esta compañía tiene un volumen que puede ser digno de una trasnacional, pero nace sin una estructura empresarial, sino por voluntad, perseverancia y por estar rodeado de gente valiosa”.
–“En el tema de la institucionalización, el IPADE me hizo pensar con más profundidad en el legado”.
Fernando Barrera: 58 años, fundador y director de PDI Consultores Asociados, DF.
"José Antonio Pérez, si no entendía algo, se acercaba a quien se lo pudiera explicar, y eso que maneja un negocio, ¡caray!, grandísimo. Tomó la clase adicional de Finanzas, cuando tiene contadores y financieros. De Requejo, lo más importante fueron el orgullo y la humildad. Pulula sapiencia. Él me enseñó a argumentar, en un ejercicio donde él era el sindicato y yo, la empresa. Ya me funcionó en la vida real".
Rafael Curiel: 55 años, director general de Mantequera Los Portales, Estado de México.
"De Víctor Requejo lo que más recuerdo es su participación en los consejos de administración. Para mí fue interesante porque en mi empresa no tengo un consejo. Es como llegar y encontrar a un asesor externo, porque sí quiero tener un consejo de administración. De José Antonio Pérez, muchas de sus expresiones eran sobre cómo le hizo para crecer. Suponiendo que yo no quisiera tener un límite, escucharlo me sirvió".
Marcos Tuachi: 46 años, fundador y director de taquería El Califa, DF.
"Yo aproveché gran parte del periodo para sentarme junto a Víctor Manuel Requejo, y traté de aprovechar su experiencia. Yo nada más estaba esperando sus comentarios para aprender, eran los más enriquecedores. Me dio la impresión de que siempre leyó todos los casos, me imagino, porque siempre comentó los puntos clave. Eso nos da a entender que estuvo estudiando toda la semana".
Rocío Spinola: 49 años, directora general de Grupo Ambrosía, DF.
"Me pareció que José Antonio Pérez quería pasarnos idea de sus errores para que no los cometamos. Y lo hacía con sabiduría y carisma. Aprendí de él reflexiones sobre la institucionalización. Mucho decía él, que le costaba trabajo institucionalizarse, que era mucho más fácil cambiarse de negocio, que hacer cambios dentro del negocio. Es simpático, y tenía la costumbre de llevarse un tequilita escondido al salón".

viernes, 22 de julio de 2011

EL FRACASO EMOCIONAL

En la vida muchos hemos pasado por el fracasó, pero cuando me refiero al fracaso hay varios tipos como el fracaso económico, el familiar, el laboral y el tipo de fracaso que tomaremos para desarrollarlo el fracaso emocional, en donde tenemos la idea de que el mundo es malo y que no podremos triunfar en el amor, y que todo lo que hagamos siempre ira acompañad de el fracaso.
Pero en realidad el fracaso es una palabra que muchos usan en la actualidad y que muchos nos dejamos llevar por este término.

Entrando ya en materia el fracaso emocional los podemos asociar cuando nuestra pareja nos deja ya sea por que encontró a otra persona o porque la llama del amor termino algo clásico en estos tiempos pero en fin aquí mencionaremos como poder salir de ese abismo en que tu estas y como poder ser feliz nuevamente.

¿Cómo afecta el fracasó emocional en nuestras vidas?
Este tipo de fracaso pude afectar nuestra vida en distintos ámbitos de la vida como el social y el ámbito personal, esto es algo grave según como queramos tomar este tipo de fracasó y entre las cosas que afecta en nuestra vida están:

• Pensar que no valemos nada.
• Pensar que somos unas personas que no tenemos una oportunidad en la vida.
• Encerrarnos en nuestro propio mundo.
• Buscar la manera de dejar todo atrás, y lo más lógico es no salir de casa para no recordar los momentos con tu pareja.
• Nos hundimos en la depresión.
• Dejar que nuestras metas y sueños se derrumben.
• Descuidar nuestro físico.
• Tener la idea errónea de que tu pareja es la única persona sobre el mundo.
• No querer seguir con tu vida.

Esto es lomas común que puedes pensar al pasar por el fracaso emocional, pero hay buenas noticias tu no eres la una persona que pasa por eso hay muchas mas personas y saber que puedes salir adelante y hacer de tus errores una lista de cambios en tu vida que te puedan hacer mas atractivo hacia los demás.
 

El fracaso es cosa del pasado
Este es un pensamiento que tiene que tener en mente en donde el fracaso es cosa del pasado y serás una persona nueva, pero como mejorar:

La vida sigue y no se detiene
No dejes que este fracaso sea una excusa para dejar que tu vida siga adelante retoma tus actividades ya que esto te ayudad a saber que eres una persona importante en el mundo.

Eres independiente de los demás
Demuestra que el fracaso no a sido algo que va cambiar el ritmo de tu vida o aun peor que sin esa persona no puedes vivir algo erróneo en la forma de pensar ya que hay muchas personas que te pueden querer y hacerte sentir una persona importante para ellos.

Mejora tu atractivo
Muchos caen el grave error de demostrar que esa persona era todo para ti, algo que tienes que cambiar en demostrar que eso no te afecto para nada y mejorar tu atractivo tanto físico como alimenticio ya que te ayudara para resaltar que eres una persona que vale mucho y no una persona que con el fracaso se desalienta y un punto a tu favor si demuestras que no te afecto en nada y mejorar tu atractivo será un punto a tu favor si piensan en recuperar a tu pareja.

Así sigue adelante y has de tus fracasos o malas experiencias emocionales rezones para poder mejorar tu estilo de vida así tu estilo de vida emocional y busca a esa persona que te valore.

Regla para el éxito

Uno debe darse cuenta que la verdadera felicidad radica dentro de uno mínimo. No hay que desperdiciar tiempo ni esfuerzo en buscar la paz, la alegría y el gozo en el mundo externo. Hay que tener presente que no hay felicidad en tener u obtener, sino únicamente en dar. Hay que dar. Compartir. Sonreír. La felicidad es un perfume que no se puede escanciar en los demás sin que unas cuantas gotas caigan en uno mismo.
felicidadNathaniel Hawthorne nos advirtió, hace mucho, que era mucho más fácil atrapar una mariposa que el sentimiento esquivo llamado felicidad. Según escribió, la felicidad, cuando se presenta en este mundo, ocurre incidentalmente. Si hacemos de ella el objeto de nuestra búsqueda, eso nos llevará a una persecución infructuosa y nunca la alcanzaremos. Sin embargo, como Aristóteles declaró ante el mundo: "La felicidad constituye el significado y el propósito de la vida, el único objetivo y fin de la existencia humana".
Veamos por ejemplo las hordas que todas las noches se reúnen en las ciudades en busca de unas cuantas horas de felicidad. ¿Cuántos millones de dólares anuales gastamos en adquirir placer de todo tipo? ¿Funciona? ¿Somos felices? recientemente llevé a cabo un experimento que había estado diciendo que haría durante años. Una tarde soleada, me instalé en una esquina de la calle Cincuenta y Cuatro y de la Quinta Avenida en la ciudad de Nueva York y me puse a observar a las siguientes doscientas personas que pasaron frente a mí en dirección al sur. De acuerdo con mi expectativa, menos de diez iban sonrientes, o por lo menos que parecieran felices. ¿Por qué? Si la felicidad es una condición normal, como la buena salud, ¿por qué no somos más los que la disfrutamos? 
Si los ingredientes de la felicidad no están dentro de la persona, ningún logro material, ninguna diversión ni ninguna tarjeta de crédito "Dorada" puede hacer sonreír a esa persona.
Thoreau, mi viejo amigo, tenía mucho que podía decir al respecto, entre otras cosas: "Estoy convencido, a partir de la experiencia, de que permanecer en este mundo no es un trabajo arduo sino una diversión cuando vivimos con sencillez y sabiduría. La mayor parte de los lujos, y muchas de las así llamadas comodidades de la vida, no sólo son completamente prescindibles, sino verdaderos, obstáculos para la elevación de la humanidad".
Sólo podemos tener la felicidad mayor como la que acompaña a la verdadera grandeza, si tenemos una gran consideración y muchos sentimientos hacia el resto del mundo, así como los tenemos hacia nosotros mismos. Este tipo especial de felicidad a menudo trae consigo tanto dolor que sólo podemos diferenciarlo del dolor porque es lo que elegiríamos sobre todo lo demás, porque nuestras almas ven que eso es bueno". Es bueno tener dinero y las cosas que el dinero puede comprar, pero también es bueno ponerse una que otra vez a reflexionar para estar seguro de no haber perdido las cosas que el dinero no puede comprar.
Hay que comunicarse con los demás. La felicidad no es sino el producto secundario de la manera en que uno trata a sus semejantes. Ahora es el momento de ser feliz. Aquí es el lugar para ser feliz. Hay que aprender y comenzar a vivir según las reglas que se le han entregado a usted, reglas que se le han entregado a usted, reglas que se le presentaron con mucho amor, y compartir su mensaje con otros que piden su apoyo. Sólo entonces aparecerá la mariposa y se posará ligeramente en su hombro mientras suena la cajita de música. Nunca hubo, ni habrá una mejor manera de vivir.

¡Tengo tanto que hacer!

Samuel es un ejecutivo que tiene muchas responsabilidades. Ha tenido una actitud de participación en la vida lo que, entre otras cosas, le significa tener la actitud de aceptar desafíos y estar constantemente emprendiendo nuevos proyectos.
Sin embargo, comenzó a agobiarse y a estresarse, porque por más que aumentaba su eficiencia y aprendía métodos de planificación del tiempo, éste nunca le alcanzaba. —Aprendí a priorizar tareas, explica. Cada día planifico lo que tengo que realizar, pero nunca me alcanza el tiempo para hacerlas todas. Ni qué decir de las que he puesto como no tan importantes.
Lo que le sucede a Samuel es lo mismo que le ocurre a todos los líderes y a todas las personas emprendedoras. El tiempo nunca les alcanza. Y si te sucede a ti o a alguna persona conocida tuya, esta es la primera verdad y que por sí sola aliviará tu carga: ¡nunca alcanzará el tiempo! Pretender que te alcanza cada día para realizar todo es utópico, como lo es soñar con que el día tenga 30 o 50 horas en vez de 24. Si el día tuviera más duración, asumiríamos más responsabilidades e igualmente se haría corto.
Pero observemos con más atención el comportamiento de Samuel. Hay algunas actividades muy importantes que tienen que realizarse en un plazo determinado, porque de otra manera las consecuencias serían graves. Aunque no le alcance el tiempo, finalmente cuando quedan pocas horas para el fin del plazo, cuando es el último día, entonces acomete furiosamente la tarea quedándose hasta muy tarde si es necesario, y finalmente la termina.
De todas maneras se ha realizado la actividad importante porque ha pasado a ser urgente. El tiempo de todas formas alcanzó, aunque a Samuel le significó toda una angustia los días previos al pensar que tenía que hacerlo, todo un estrés el último día y el consiguiente cansancio después de esa agotadora jornada. —Necesito vacaciones, piensa.
Cuando se trabaja a presión, es muy probable cometer errores y, por lo tanto, ocupar más energía y tiempo en solucionarlos. A veces, los errores no se detectan antes de entregar el trabajo y las consecuencias serán desfavorables. A veces se provocan importantes pérdidas financieras.
Planificación del tiempoPartiendo de la idea fundamental que nunca el tiempo alcanzará para hacerlo todo, hay que seleccionar lo más importante y fundamental. Las demás actividades, ya se realizarán más delante de alguna manera.
Pregúntate cuáles son las actividades más rentables e importantes que debes hacer hoy. Cuáles son las de mayor relevancia para tu trabajo o tu familia. Luego, pregúntale a tu jefe o a tu familia, qué es lo que consideran más importante y relevante de hacer hoy, esta semana y este mes.

Pero hay una pregunta más, una interrogante clave para que tengas una vida de realizaciones. Pregúntate: ¿qué actividades son las que yo especialmente sé hacer y que los demás no son expertos en ello? ¿Qué es lo que si yo hago bien producirá grandes beneficios y que a los demás les costará mucho más realizar por falta de entrenamiento, capacidad o experiencia?
Con estas reflexiones, llegas a la claridad de qué actividades del día o del mes son realmente fundamentales y productivas que tú debes y quieres hacer. Comienza el día realizando esta tarea y termínala. Hazlo ahora, con tiempo. No lo postergues. Apenas tengas los elementos necesarios, comienza a realizarla... ¡y finalízala! Luego, deja el resto de tu tiempo para tus otras tareas.
El premio será una gran satisfacción personal, una mayor productividad, una mejor salud y la eliminación del estrés.