martes, 27 de diciembre de 2011

El sacramento de la sonrisa

Si yo tuviera que pedirle a Dios un don, un solo don, un regalo celeste, le pediría, creo que sin dudarlo, que me concediera el supremo arte de la sonrisa. Es lo que más envidio en algunas personas. Es, me parece, la cima de las expresiones humanas.
Hay, ya lo sé, sonrisas mentirosas, irónicas, despectivas y hasta ésas que en el teatro romántico llamaban «risas sardónicas». Son ésas de las que Shakespeare decía en una de sus comedias que «se puede matar con una sonrisa». Pero no es de ellas de las que estoy hablando. Es triste que hasta la sonrisa pueda pudrirse. Pero no vale la pena detenerse a hablar de la podredumbre.
Hablo más bien de las que surgen de un alma iluminada, ésas que son como la crestería de un relámpago en la noche, como lo que sentimos al ver correr a un corzo, como lo que produce en los oídos el correr del agua de una fuente en un bosque solitario, ésas que milagrosamente vemos surgir en el rostro de un niño de ocho meses y que algunos humanos -¡poquísimos!- consiguen conservar a lo largo de toda su vida.
Me parece que esa sonrisa es una de las pocas cosas que Adán y Eva lograron sacar del paraíso cuando les expulsaron y por eso cuando vemos un rostro que sabe sonreír tenemos la impresión de haber retornado por unos segundos al paraíso. Lo dice estupenda- mente Rosales cuando escribe que «es cierto que te puedes perder en alguna sonrisa como dentro de un bosque y es cierto que, tal vez, puedas vivir años y años sin regresar de una sonrisa». Debe de ser, por ello, muy fácil enamorarse de gentes o personas que posean una buena sonrisa. Y ¡qué afortunados quienes tienen un ser armado en cuyo rostro aparece con frecuencia ese fulgor maravilloso!
Pero la gran pregunta es, me parece, cómo se consigue una sonrisa. ¿Es un puro don del cielo? ¿O se construye como una casa? Yo supongo que una mezcla de las dos cosas, pero con un predominio de la segunda. Una persona hermosa, un rostro limpio y puro tiene ya andado un buen camino para lograr una sonrisa fulgente. Pero todos conocemos viejitos y viejitas con sonrisas fuera de serie. Tal vez las sonrisas mejores que yo haya conocido jamás las encontré precisamente en rostros de monjas ancianas: la madre Teresa de Calcuta y otras muchas menos conocidas.
Por eso yo diría que una buena sonrisa es más un arte que una herencia. Que es algo que hay que construir, pacientemente, laboriosamente.
¿Con qué? Con equilibrio interior, con paz en el alma, con un amor sin fronteras. La gente que ama mucho sonríe fácilmente. Por- que la sonrisa es, ante todo, una gran fidelidad interior a sí mismos. Un amargado jamás sabrá sonreír. Menos un orgulloso.
Un arte que hay que practicar terca y constantemente. No haciendo muecas ante un espejo, porque el fruto de ese tipo de ensayos es la máscara y no la sonrisa. Aprender en la vida, dejando que la alegría interior vaya iluminando todo Cuanto a diario nos ocurre e imponiendo a cada una de nuestras palabras la obligación de no llegar a la boca sin haberse chapuzado antes en la sonrisa, lo mismo que obligamos a los niños a ducharse antes de salir de casa por la mañana.
Esto lo aprendí yo de un viejo profesor mío de oratoria. Un día nos dio la mejor de sus lecciones: fue cuando explicó que si teníamos que decir en un sermón o una conferencia algo desagradable para los oyentes, que no dejáramos de hacerlo, pero que nos obligáramos a nosotros mismos a decir todo lo desagradable sonriendo.
Aquel día aprendí yo algo que me ha sido infinitamente útil: todo puede decirse. No hay verdades prohibidas. Lo que debe estar prohibido es decir la verdad con amargura, con afanes de herir. Cuando una sola de nuestras frases molesta a los oyentes (o lectores) no es porque ellos sean egoístas y no les guste oír la verdad, sino porque nosotros no hemos sabido decirla, porque no hemos tenido el amor suficiente a nuestro público como para pensar siete veces en la manera en la que les diríamos esa agria verdad, tal y como pensamos la manera de decir a un amigo que ha muerto su madre. La receta de poner a todos nuestros cócteles de palabras unas gotitas de humor sonriente suele ser infalible.
Y es que en toda sonrisa hay algo de transparencia de Dios, de la gran paz. Por eso me he atrevido a titular este comentario ha- blando de la sonrisa como de un sacramento. Porque es el signo visible de que nuestra alma está abierta de par en par.
Hagamos este año el propósito de sonreír.

Entre dar y recibir

Siguiendo con las reflexiones, voy a explicarles hoy cómo funciona La Ley del Dar aplicable al día lunes, en nuestra cotidianeidad el hombre ha asociado el éxito con los bienes materiales, el dinero, poder, fama, prestigio porque hemos olvidado quiénes somos, pero también porque nos indicaron seudopatrones de conducta: consigue una gran casa, un buen trabajo, un título, un esposo, una esposa, ten tus hijos, cómprate varios carros, después varias lanchas, una casa de playa, una moto, carros deportivos y serás feliz . Esa es la creencia con la que hemos crecido la mayoría de las personas. Nadie nos dijo: "Sé feliz y luego discierne qué quieres hacer con tu vida para desarrollar tus talentos, virtudes y cualidades".
Tenemos que dar vuelta el concepto: primero hay que buscar la felicidad y experimentar lo que ella nos ofrece en nuestro presente., porque tal vez tenemos otras necesidades que las que nos prescribieron de pequeños., y aún cuando fueran esas nuestras necesidades, una vez que tengamos todos lo autos, todos los bienes materiales, todos los apartamentos, y todo lo que quieras, siempre vas a estar vacío porque rechazas ir en la corriente de la esencia de la vida.
Lo que transmiten estas Leyes es buscar un acercamiento espiritual al éxito y a la abundancia , en el sendero de su aplicación nos encontramos con La Ley de Dar, en nuestro diario vivir hay que prestar Atención Consciente de que es lo mismo dar y recibir porque el universo fluye de esa manera y se ejercita aprendiendo a dar todo aquello que buscamos recibir. Con esto quiero decir: si lo que busco enérgicamente es amor, tengo que aprender a dar diariamente amor; si lo que busco es prosperidad en mi presente, tengo que ayudar a otros a que sean prósperos y dichosos.
La dicha, la prosperidad y la felicidad no requieren una acumulación de cosas materiales, por tanto, todos podemos acceder a ellas cuando trabajamos en sintonía y armonía con nuestro entorno. En nuestro presente debemos tomar Atención Consciente que el universo es energía y la forma de activar el recibir en nuestra vida es dando lo que buscamos incesantemente.
La vida es eterna pero sus manifestaciones son efímeras, en este momento hemos venido a conocernos, interaccionar, amarnos y compartir, si aprovechamos nuestro presente para patentizar nuestro deseos y convertirlos en realidad, si utilizamos nuestro presente para compartir con nuestros seres queridos y expresarles nuestros sentimientos, si utilizamos nuestro presente para desarrollar nuestros talentos únicos estaremos activando la Ley del Dar, en nuestra cotidianeidad acostumbrémonos a siempre dar algo, ya sean cosas materiales o inmateriales., todos los días al amanecer acostúmbrense a Dar gracias a Dios por un nuevo día, regálenle una sonrisa a las personas con quienes comparten diariamente, denle una bendición a aquella persona con que se encuentran por causalidad y tienen mucho tiempo que no ven, al ir de visita lleven de regalo una flor, un libro, un cd o una bendición. Acostúmbrense a dar desinteresadamente y experimentarán cómo raudamente la energía que proyectan regresa a ustedes con mas intensidad.
Recuerden que si elevan constantemente su estado de conciencia fluirán energéticamente como una danza junto al universo. La vida es eterna pero sus manifestaciones son efímeras, por tanto, aprovecha tu presente siendo el arquitecto de tu destino. Espero que durante esta semana apliquen la Ley del Dar recordando que la forma mas sutil de aplicar esta ley es dando lo que esperas obtener, esta semana da amor a tu familia, regala una sonrisa a quienes te rodean, en silencio regala un buen deseo u oración a aquella persona que la necesite, a las personas que visites regálales una flor, una tarjeta o una bendición. Espero que durante esta semana apliques en tu Maktub Day (Destino Diario) la ley del Dar.

Mirando el mundo por una ventanita

La realidad que percibimos del mundo forma parte de lo que la psicología transpersonal llama la “realidad desplegada o explícita”. Es un pequeñísimo fragmento de la existencia desde la cual surgen estos despliegues parciales de realidad. Lo que vemos es un reflejo de una realidad implícita, que no podemos percibir directamente ni en su totalidad. Es una dimensión a la que podemos aproximarnos, pero nunca llegaremos a comprender a cabalidad, nunca la veremos en toda su magnitud.
Para comprender mejor esto, podemos hacer algunas analogías de nuestra vida cotidiana. Un editor periodístico de televisión puede decir: -"Vamos a crear en la opinión pública la consciencia que la gente está muy descontenta con esta reunión de ahora, que está muy molesta". Entonces trae a los camarógrafos y enfoca a dos o tres personas que están molestas; las televisan en un ángulo pequeño de modo que el espectador no vea el resto de la gente que está indiferente y tranquila y todo va enfocado ahí. Se entrevista a estas dos o tres personas: -¿usted está muy molesto por esta situación? Y eso se muestra en pantalla. ¿Qué imagen queda para los demás? Que está toda la gente molesta. ¿Qué pasa cuando hay determinados líos en un partido de fútbol por ejemplo? En los estadios a veces hay cincuenta personas haciendo escándalos y hay ochenta mil que están mirando. ¿Qué es lo que filma la televisión? Los cincuenta que desordenan. Y nosotros nos quedamos con la imagen que hubo serios incidentes en todo el estadio. A veces hay manifestaciones en las calles promovidas por unas decenas de personas y todo el resto, cientos, se mantiene indiferente. Pero la televisión puede enfocar el lente en esas decenas de personas y nos quedamos con una imagen distorsionada y exagerada de la situación.
Todo esto sucede porque estamos viendo una imagen parcial de una realidad, la estamos viendo por una “ventanita” bidimensional de algo tridimensional, dinámico y complejo. Así sucede con la percepción de nuestra realidad cotidiana. Vemos el mundo desde una ventanita, una realidad desplegada de otra implícita, enorme y oculta.
Como hemos dicho otras veces, además la mente percibe una parte de esta pequeña realidad, según sus esquemas mentales, sus filtros y condicionamientos.
La importancia práctica de todo esto es que nos debe llamar a ser conscientes que debemos evitar juzgar a los demás. Conozco personas que con mucha ligereza emiten opiniones de los demás y les atribuyen intenciones y propósitos, en circunstancias que están basando sus pensamientos en una pequeña y parcial percepción de algún momento de sus vidas. ¡Qué pretensión creer que se pueden percibir las intenciones del otro! ¿Cómo es posible pretender conocer el subconsciente del otro si ni siquiera ha podido conocer el suyo propio?
La mejor manera de conocer un poco más a los demás es ser humilde, no permitirse pensamientos de crítica y no suponer intenciones. Preguntarle directamente al otro las dudas que se tenga y escucharle con atención, con sinceridad y con comprensión. No intentar a cualquier precio hacer corresponder sus comentarios o comportamientos a los propios prejuicios.

Es conveniente estar con la mente más abierta y con la boca más cerrada.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Las siete leyes espirituales del éxito para el 2012

En su libro "Las siete leyes espirituales del éxito" Deepak Chopra ofrece una receta médica para cada día, y asegura el éxito en lo personal y lo profesional.
LUNES: LA LEY DEL DAR-Dar.
-Recibir.
-Circular.
La fuente de toda creación es conciencia pura.... potencialidad pura buscando expresión de lo no manifiesto a lo manifiesto.
MARTES: LA LEY DEL KARMA-La elección volitiva.
-Evalúa las consecuencias.
-Escucha tu corazón.
Cada acción genera un campo de energía que regresa a nuestra vida en formas diversas... Sembramos lo que plantamos.
MIÉRCOLES: LA LEY DEL MíNIMO ESFUERZO -Aceptación.
-Responsabilidad.
-No defensa.
Las funciones de la naturaleza con una facilidad sin esfuerzo, con levedad, armonía, amor.
JUEVES: LA LEY DE LA INTENCIóN Y EL DESEO-Enumera tus deseos.
-Libéralos al universo.
-Conciencia del momento presente.
Cada intención y deseo tienen inherentes el mecanismo para realizarse. Al poner nuestra atención en el suelo fértil de la potencialidad pura, ponemos este infinito poder de organización a nuestro servicio.
VIERNES: LA LEY DEL DESAPEGO
-Compromiso desapegado.
-Sabiduría de lo incierto.
-Posibilidades infinitas
En la sabiduría de lo infinito yace la libertad de nuestro pasado, de lo que conocemos, que es la prisión del condicionamiento del pasado.
SÁBADO: LA LEY DEL DARMA -Descubre tu ser superior.
-Enumera tus talentos.
-Sirve a los demás.
Todos tenemos un propósito en la vida... un talento único, un don especial para dar a los demás.
DOMINGO: LA LEY DE LA POTENCIALIDAD PURA -Realizar meditación en silencio.
-Comunidad con la naturaleza.
-No juzgarás.

La autoimagen

Auto imagen se define como el creer o tener respeto por uno mismo. Esto tiene otros significados adicionales, tales como el sentir orgullo por uno mismo. En otras palabras tener confianza en uno mismo.

La auto imagen, es una combinación de todos los elementos mencionados anteriormente, que te dan valor para hacer frente a los retos que te presenta la vida. Es la opinión que tienes acerca de ti mismo.

La auto imagen tiene relación con dos aspectos que son, un sentido de eficiencia personal, mezclado con un sentido de valor personal. Es la conjunción de confianza y respeto por ti mismo. Es la plena seguridad de que estás capacitado para vivir y para darle valor a tu vida.

Características que debes buscar alcanzar para tener una excelente auto imagen:
  • Tener confianza en ti mismo.
  • Tener habilidad para resolver los problemas sin preocupaciones.
  • Enfrentar y eliminar las situaciones que pueden parecer aterradoras.
  • Saber que el que no arriesga, no gana. 
  • Sentirte relajado en cualquier lugar.
  • Motivarte a ti mismo.
Prácticamente cada uno de los aspectos de tu vida -felicidad personal, el éxito en tus relaciones con los demás, tu creatividad, tus logros e inclusive tú éxito en el campo del sexo- está relacionado con el nivel de auto imagen que tengas. Entre mejor sea ésta, mejor resolverás las situaciones que se te presentan.

Además el tener una buena auto imagen es importante porque te hará sentir bien y te verás mejor. Los demás lo notarán y se querrán relacionar contigo. Dicho de otro modo, si estas consciente de tu valor como persona, entonces sabrás que eres digno de ser admirado y capaz de lograr lo que quieras.

El entorno en el cual creciste, tiene mucho que ver con la personalidad que tienes, pero -más importante- con la auto imagen que has desarrollado. Porque, ¿de dónde pueden venir los sentimientos de inferioridad que a veces sientes? Pues bien, muchos de ellos, seguramente vienen de los años pasados con la familia, porque tres cuartas partes de tu tiempo los has pasado en ese medio.

Somos lo que somos, en función de donde hemos estado. Construimos nuestra auto imagen de cuatro principales factores:
nuestro destino, las cosas positivas que la vida ofrece, las cosas negativas que la vida ofrece y nuestras propias decisiones en relación con esas situaciones que se nos presentan.

El ser arrogante o sentirse superior a los demás, solo porque sí, no es mas que una muestra de inseguridad. Tu serás tan importante como tus logros, tus actos y tus metas, pero de una manera inteligente.

Otra cosa interesantísima, es que tu puedes incrementar tu auto imagen, sin importar como te sientas en este momento, -es decir con una motivación alta o baja- Las buenas vibras que puedes generar acerca de ti mismo no tienen límite, pero lo mejor de todo es que estos sentimientos están bajo tu control, independientemente de la opinión que tengan los que te rodean.

Los obstáculos de la alegría

El separatismo obstaculiza la alegría. La vanidad contrarresta la alegría, porque la vanidad consiste en trabajar para construir, dentro de ti mismo, una imagen personal falsa. 
El ego se opone a la alegría. La presunción obstaculiza la corriente de la alegría y del gozo. 
La hipocresía es el peor enemigo de la alegría. 
La venganza, la codicia, el odio, el temor, la ira y los celos todos enemigos de la alegría. 
Hay cinco enemigos físicos que socavan nuestra alegría: la contaminación, la corrupción, la mala acción, la acción dañina y la acción destructiva.
La salud incrementa tu alegría. Si no estás sano, pierdes la alegría.
El dinamismo y el entusiasmo acrecientan tu alegría. Por ejemplo, si estas lavando los platos con odio e ira, tu alegría se evapora. Pero si estas trabajando con entusiasmo, incrementas tu alegría.

Armonía interior

La persona carente de armonía interior inspira resistencia a su paso y torna su vida ardua y penosa. Una actitud amable y equilibrada es un sedante efectivo que al reducir las tensiones, fortalece su autoridad. ¿Habrá que deducir de lo que antecede que debemos ceder sin oponer resistencia a las influencias de cualquier medio en que nos hallemos? Sería ingenuo si así lo hiciéramos; y aun cuando el medio nos resulte favorable, no es de cautos depender de él, pues puede suceder que nos tornemos tan pusilánimes que sucumbamos ante la menor aspereza que nos plantee un cambio del mundo externo.

Tenemos que reconocer el potente efecto que ejerce sobre nosotros una determinada atmósfera mental, y recordar que todas ellas son creaciones de la mente humana, a las cuales no tenemos por qué entregarnos inermes, sin oponer resistencia, sino más bien hacer algo para defendernos. Si nos hallamos en un ambiente de disgusto o descontento, podemos comenzar la defensa y erigir un centro de serenidad e inmutabilidad en nuestra vecindad más próxima. Esto lo haremos actuando de adentro hacia afuera en tanto que controlamos nuestras reacciones hacia ese medio inarmónico. Tan pronto como la atmósfera mental deja de afectarnos, nosotros empezamos a gravitar sobre ella.

La estabilizada atmósfera interior desborda y el círculo de armonía se ensancha como las ondas de un lago; pronto el más sensible de nuestros vecinos comienza a sentir la nueva influencia introducida en la atmósfera mental, reacciona a su vez, y la influencia se refuerza con este nuevo aporte.

Empero, si con el objeto de recobrar nuestra paz mental intentamos reaccionar para alterar condiciones ambientales externas que nos ocasionan infelicidad, habremos fracasado en el intento; porque por mucho que queramos formar al mundo de acuerdo con nuestros deseos íntimos, habrá siempre, como en el cuento de hadas, el rumor de una hoja que turbe el sueño de la princesa. Pero si conseguimos dominar el reino interior y somos capaces de independizarlo de influencias externas de modo tal que podamos decir: “Nada me concierne", gravitaremos como factor importante en la atmósfera mental; al dejar de ser influidos nos transformaremos, por el contrario, en influencia.