sábado, 20 de octubre de 2012

¿Mentir ayuda al cerebro infantil?


Un estudio reciente efectuado en la Universidad de Toronto demostró que los niños brillantes, es decir los que tienen excelente resultado académico habían comenzado a mentir desde los dos o tres años obteniendo como conclusión que la mentira se relaciona con el desarrollo de la función ejecutiva del cerebro.
El que tiene mejor desarrollo cognitivo tiene capacidad para ocultar pistas, por ende el pequeño que miente, debe saber cual es la verdad, o sea debe ser lo suficientemente inteligente como para poder “vender” una realidad alternativa y ser lo suficientemente convincente para que el otro adopte esta realidad.
El estudio consistió en realizar una prueba de honestidad, analizaron la conducta de adolescentes entre diecisiete y dos años, a quienes, les pidieron que no se fijen en el juguete que tenían a sus espaldas, los dejaron solos, y cuando volvieron a la habitación se les interrogo si habían visto el juquete, las respuestas fueron grabadas en un video.
Para elaborar una mentira se necesita varios procesos cerebrales, manipular datos, ingreso de fuentes de información, todo lo relacionado con el uso del pensamiento superior y el razonamiento.

“Las Actitudes y las Aptitudes "

Las actitudes son más importantes que las aptitudes
 (Sir Winston Leonard Spencer Churchill, 1874-1965. Estadista británico, historiador, escritor y uno de los principales oradores del siglo XX. Recibió el Premio Nobel de Literatura en 1.953).
 Reflexión
  Es tu actitud más que tu aptitud lo que determina la altitud de tus logros.
Las actitudes son disposiciones de ánimo que manifestamos exteriormente ante la vida. Sin embargo, las aptitudes, son disposiciones naturales o adquiridas para algo en concreto. De manera que es más importante nuestra actitud, porque a través de ella damos un determinado sentido a las cosas.
Dicho de otro modo, el significado que damos a cuanto ocurre en nuestras vidas depende de nuestra actitud, ya que no es lo mismo ver las cosas con actitud pesimista, que optimista. Una persona pesimista vera problemas donde otra que sea optimista vera ocasiones favorables para su crecimiento personal y espiritual. Según decía el autor arriba citado en otra de sus frases conocidas:
 'Un optimista ve oportunidades en todo problema y un pesimista ve un problema en todas las oportunidades'.

Un día de Navidad agradecido

No olvidemos ser agradecidos
Quizás te estés preguntando por qué Jim Rohn llamaría a este artículo “Un día de Navidad agradecido”.  ¿No son todos los días de Navidad agradecidos?.  Desafortunadamente no para una persona que ha vivido más de 75 veces el día de Navidad y reconoce que ser agradecido es algo en lo que debemos trabajar, aún en el día de Navidad.

Si tu hogar es como la mayoría de los hogares, tu día de Navidad será muy ocupado, con un viaje o preparando tú casa para recibir a otros para ese día.  De cualquier forma, puede ser un día muy agitado y emocionalmente no se presta para preparar tu corazón para ser reflexivo y agradecido. El fin de semana de Navidad es en el que más personas viajan. Los aeropuertos están llenos y no proporcionan mucho espacio para pensar en tu buena fortuna.

Esto significa que si queremos ser el tipo de persona que se caracteriza por ser agradecido, tenemos que asegurarnos que estamos enfocados en eso, y no solamente en el día de Navidad, sino durante todo el año.

He aquí unas cinco palabras clave, así como algunas ideas que son sencillas y prácticas; algo que puedes utilizar de inmediato en tu búsqueda por ser más agradecido.

Tiempo
Dedica tiempo regularmente para estar en silencio, para reflexionar. Vivimos a un ritmo de vida muy rápido; desde el momento en el que despertamos hasta el momento en el que nos dormimos, vivimos el día a toda velocidad y nunca la reducimos. Si tenemos tiempo cada día para estar en silencio y reflexión, liberaremos nuestros corazones y mentes de la tiranía de lo urgente y precipitado.

Pensamiento
Reflexiona sobre las muchas bendiciones que tienes. Vivimos en una cultura consumista y la mayoría de nosotros estamos conscientes de lo que no tenemos y como lo obtendremos. Pero ¿qué tan seguido pensamos en aquello que ya tenemos? Tómate un rato cada día para pensar en dos o tres cosas que ya tienes y que pasas por alto, da gracias por ello.

Generosidad
Se generoso con los que tienen menos y no envidies a los que tienen más. Tenemos la costumbre de mirar a aquellos que tienen más que nosotros y pensar, “Claro que deseo lo que él tiene”. Ese tipo de pensamientos engendra más envidia y celos que alegría. ¿Qué podemos hacer para romper ese ciclo? Te sugiero ser generoso con aquellos menos afortunados que tú, apoya un banco de alimentos, y no sólo durante las vacaciones sino de forma regular durante el año; eso te recordará lo bueno que realmente tienes.

Pregunta
Pregunta a un amigo de lo que está agradecido. La próxima vez que comas con un amigo pregúntale acerca de lo que está más agradecido. Su respuesta te sorprenderá, y crearás vínculos significativos con tus amigos en la medida que te enfoques en esta poderosa cuestión.

Reconocimiento
Por último, diles a aquellos a los que amas que agradecido estás por tenerlos en tu vida. Muchas veces descuidamos y no tomamos el tiempo para elaborar las palabras para expresar a los más cercanos lo que significa su presencia en nuestra vida. Aprovecha la oportunidad que te brinda el día de Navidad para escribirles una nota o date un momento para poner tu mano sobre su hombro mirarlos a los ojos y decirles. Déjales saber lo que significan para ti, y a cambio comenzarás a crear la posibilidad de ser más profundo, más rico y con más relaciones satisfactorias con esos que amas.

Por supuesto, debemos hacer todo lo posible para aprovechar al máximo el día de Navidad, pero ¿No sería una lástima que la única vez que reflexiones sobre las bendiciones que tienes sea un sábado 24 y un domingo 25 de diciembre? Así que te propongo para hagamos nuestro mejor esfuerzo para estar conscientes de los grandes regalos que tenemos cada día todo el año. Sentiremos como nuestros corazones y mentes experimentarán más y más paz conforme regularmente estemos conscientes de lo afortunados que somos.

El tiempo nos hace humanos el día que nacemos y es perdurable al morir en el recuerdo de nuestro entorno. Nos han educado para aquello de que el tiempo es oro y no hay que desperdiciarlo o que el tiempo no es sino el espacio entre nuestros recuerdos. Dedicar tiempo a la conversación con amigos y conocidos, dedicar tiempo a proyectos sociales o simplemente a pensar qué podría gustar a nuestros seres queridos son todos ellos tiempos calificados de improductivos, pero de gran valor ético.
Tras el trabajo productivo, nos parece que nos queda poco tiempo, pero realmente eltiempo es nuestra única herramienta para cambiar lo que no nos gusta y para ver lo bueno.

Video
Este fragmento de la película “Mi pobre angelito 2”, nos muestra como el amor de una madre y una familia puede más que cualquier obstáculo o diferencias que hayan tenido. Aprendamos a olvidar el rencor y perdonar, hay que disfrutar cada momento de nuestras vidas y demostrarlo, porque nunca sabremos si estaremos el día de mañana.
Para ver el video, da click aquí:   http://bit.ly/vjtq2K
"Agradece a la llama su luz, pero no olvides el pie del candil que, constante y paciente, la sostiene en la sombra".
Rabindranath Tagore

LO QUE QUIERO PARA MI VIDA

Esta pregunta deberías hacértela a menudo, para saber hacia dónde diriges tus esfuerzos y sobre todas las cosas hacia dónde quieres llegar en tu vida. Los escenarios dónde se desarrolla tu existencia cambian en forma vertiginosa, y de ese modo lo que hoy es válido en tu proyecto personal, es probable que lo debas modificar de aquí a poco tiempo.
Sí, nos guste o no, éste es el único mundo que tenemos y en el habitamos, dependiendo de nuestra actitud el hacer de él un campo de batalla, o un jardín de creación, dónde la generación de ideas, la fijación de metas y objetivos y la definición clara de lo que deseamos que nos suceda, sean una prioridad impostergable No cabe duda que descubrirte a ti mismo será un desafío apasionante, y lo lograrás en la medida que te mires en el espejo de tu alma, y aprendas a hacerte amigo de ti mismo.
Esa amistad que ilusoriamente creemos que hemos desarrollado desde hace mucho tiempo, es una fantasía que en la realidad no se cumple. Tú peor enemigo habita en tu interior y voy a demostrártelo. ¿Quién le pone un techo a tus sueños? ¿Quién te impide llegar adónde te lo has propuesto? ¿Eres permeable a la opinión de los demás, y vives para conformar a los otros, relegándote a un plano totalmente secundario?
Si alguna de estas interrogantes que te planteo, son verdad en ti, comenzarás a ver que las trabas a tu crecimiento y a tu desarrollo personal no vienen desde afuera, sino que se generan en tu interior, haciéndote dudar de tus capacidades y de tu habilidad para responder a los desafíos a los que la vida te expone. Es la hora de revisar tu autoestima con sus dos pilares fundamentales
a)    la confianza y
b)    el respeto por ti mismo

Estos dos pilares por sí solos son el motor que encienden tu
motivación y que dan lugar a que aprendas a poner límites para no tener que invadir territorios ajenos. También ha llegado la hora de decir que no, cuándo así lo sientes y a decir que sí, cuándo estás de acuerdo con lo que te proponen.

             Debes saber también que a medida que vas avanzando a través de las distintas etapas de tu vida, hay personas que te quieren y te aprueban, otras que te combaten e intentan destruirte, y un tercer grupo para los cuáles tu presencia les es totalmente indiferente.
Definir lo que un ser humano quiere para su vida, no es sencillo y no se resuelve en un santiamén.
             Es conveniente que te sientes a tomar varios cafés contigo mismo, y que te hagas una serie de preguntas que te ayudarán a conocerte interiormente y te orientarán en el sentido de poder tomar decisiones que puedan cambiar tu vida definitivamente.
             Si tienes el café servido, humeante y estás revolviéndolo con una cucharita piensa:

a)    Qué quiero para mi vida de aquí en adelante?

b)    Qué no quiero para mi vida?

c)    Qué precio estoy dispuesto a pagar en cuánto a compromiso para lograr aquello que quiero?

d)    Qué necesito para sentirme bien?

A estas preguntas puedes agregarle todas las que tú entiendas
rondan en tu mente, pero que por distintas razones no has podido tomar por temor, por inseguridad o simplemente porque lo desconocido te produce un pánico intolerable.
     Pero razonemos juntos y veamos cuál es el común denominador de estas cuatro preguntas que te estoy sugiriendo te las hagas, como el inicio de un proceso de reingeniería personal o de cambio, tendiente a encontrar las herramientas necesarias para poder elaborar un nuevo proyecto de vida con metas y objetivos que te permitan acceder al bienestar que todo ser humano merece.

             Si lo piensas bien, te quedará claro que nadie puede contestar mejor que tú estas preguntas, porque nadie puede conocerte íntimamente mejor que tú mismo. ¿Quién puede saber por ejemplo mejor que tú lo que necesitas para sentirte bien? Puede haber similitudes o situaciones que se parezcan entre una persona y otra, pero todos tenemos ese toque personal que sólo cada uno conoce y que es lo que nos hace a todos diferentes, únicos e irrepetibles. De allí la importancia en responderse con honestidad y transparencia, para no falsear una realidad que es incontrastable.

             Tú puedes ver o decidir no ver. Tú puedes pensar o resolver no pensar, pero tarde o temprano tendrás que confrontarte con lo que quieres para tú vida, y cuánto antes lo hagas, mejor te irá en tu intento por lograr el equilibrio emocional, la paz interior y la armonía entre tu cuerpo emocional y tu cuerpo físico.

             Para ello deberás tomar decisiones, desde las más intrascendentes hasta aquellas que pueden cambiar en forma radical tu estilo de vida y tus miras de cara al futuro. Puedes pertenecer al grupo de los seres humanos lógicos y analíticos, aquellos que necesitan acumular una serie de datos e informaciones antes de tomar una decisión, o puedes también pertenecer a la legión de los individuos intuitivos, que son capaces de tomar decisiones importantes en el territorio de la ambigüedad.

             Lo lógico sería una situación intermedia, dónde el análisis de las situaciones que te toca vivir y lo que la experiencia te señala a través de la intuición, sean las vías por las cuáles tú tomes las decisiones que respondan a lo que realmente quieres que te suceda en la vida. Me dirás, que no es tan fácil, pues siempre se interponen obstáculos para que no podamos lograr nuestros objetivos.

             En parte tienes razón, pero sólo en parte, porque lo más importante es saber adónde quieres llegar. Si lo tienes claro, los obstáculos lo único que harán es demorarte algo más en llegar a la meta, pero nunca te harán abandonar. Abandonan aquellos que son muy permeables a la opinión de los demás, y que se dejan convencer con sus argumentos. Recuerda que siempre es mejor trazar un surco propio, que deambular por la vida a través de surcos que han trazado otros.

             Dicho en otras palabras, tienes derecho a equivocarte porque perteneces al género humano, y tienes también la responsabilidad de enmendar tu camino si fuera necesario, pero siempre respondiendo a lo que son tus códigos éticos y morales. Las creencias puedes cambiarlas y adaptarlas a las exigencias del mundo moderno, pero los valores esenciales del ser humano, no son modificables, y se trasmiten de generación en generación.

             Quizá te esté planteando una revolución en tu modo de pensar, pero es lo que siento y lo quiero compartir contigo. A medida que vamos creciendo los golpes que la vida nos da, nos hacen creer que debemos perder nuestra capacidad de soñar. Pero si reflexionas en los grandes hitos en la historia de la Humanidad, verás que siempre fueron patrimonio de grandes soñadores, de personas que no se doblegaron ante la presión de los demás, o ante la opinión de quienes no creían en ellos. Los niños tienen muy desarrollada la capacidad de soñar, y somos los adultos quienes les advertimos que hay que ser realista y no soñar. Puedo decirte sin temor a equivocarme que los sueños son en buena medida los responsables de nuestros éxitos, siempre y cuándo podamos elaborar un plan de acción correcto y fiel a lo que ambicionamos.

             Suele suceder que la vida te enfrenta a encrucijadas dónde debes tomar decisiones sin tener el tiempo suficiente como para reunir toda la información que necesitarías. En esos casos es importante cuál es tu actitud frente a la situación a la que te enfrentas. Si la vives como una amenaza es muy probable que la decisión esté basada en el miedo y en la inseguridad de estar transitando por un terreno de arenas movedizas.

             En cambio si ves en la decisión que tienes que tomar una oportunidad de establecer pautas distintas para tu calidad de vida, o simplemente para tu futuro, te será mucho más sencillo llegar a conclusiones que te beneficien.

             La actitud es la disposición mental que tú adoptas frente a los desafíos de la vida, pero también es la estrategia que tú creas en el seno de tu mente para emerger exitosamente de esos retos. Y cuándo hablamos de éxito es pertinente recordar que ser exitoso en mi concepción es poder llegar a vivir de acuerdo a nuestras expectativas y de acuerdo a nuestros principios.
 Esto no es fácil lograrlo, pero del mismo modo que un arquitecto construye un edificio, haciendo primero un bosquejo, luego un boceto, luego un plano y recién después comenzando por los cimientos va agregando ladrillo a ladrillo hasta que su obra está finalizada.
Del mismo modo para lograr el éxito en la vida, no podemos saltearnos etapas, ni utilizar atajos que nos ilusionen en la creencia de que el camino será más corto por allí. Si tú participas en una maratón de cuarenta kilómetros, no podrás pasar del kilómetro uno al cinco y luego al quince y luego al veinticinco. Con paciencia y perseverancia irás avanzando ordenadamente por el kilómetro uno y luego el dos y así sucesivamente.
En la vida sucede exactamente lo mismo; debes tener paciencia y recorrer los caminos de fuego que son los caminos difíciles a los que todos los seres humanos nos enfrentamos en alguna etapa de nuestra vida, y que templan nuestra alma, y nos dan la fuerza y la entereza para acrecentar la convicción de saber lo que queremos para nuestra vida. En  el siglo que estamos viviendo que es por excelencia el siglo de las comunicaciones, podemos comunicarnos en forma instantánea a través de un mensaje de texto de nuestro teléfono celular, o a través de un correo electrónico a cualquier parte del mundo.
Sin embargo y muy lamentablemente estamos perdiendo un atributo que era un diferencial en la vida de hombres y mujeres y que se llama la comunicación directa. Hoy nos cuesta muchísimo decirnos de frente lo que sentimos y lo que pensamos y preferimos hacerlo a través de los medios electrónicos, demostrando así una cobardía y una inseguridad que personalmente me alarma.
Vemos así de que modo la tecnología tiene indudablemente sus aspectos positivos, pero también como va relegando al ser humano a la dependencia de una máquina, mimetizándose con ella, y perdiendo progresivamente algo que no deberíamos permitir.
 La escucha empática que es atender lo que le sucede a un semejante en el marco de referencia de lo que está viviendo y cómo lo está viviendo, es otra de las actitudes que hemos ido perdiendo, y ahora todos estamos prestos a dar consejos para resolver la vida de los demás, cuándo la nuestra está en completo desorden.
Está bien ser solidario, está bien poder contener a quien lo necesita, pero nadie puede dar lo que no tiene; por lo tanto si mi casa interna está desordenada, mal puedo aconsejar a otra persona cómo debe acomodar la propia.
Lo que quieres para tu vida, puede dejarte en algunas circunstancias en soledad, otro de los grandes temores del ser humano. Sin embargo, la soledad elegida es el mejor marco para el conocimiento interior y para el diálogo interno que revelará fortalezas y debilidades. Debes preguntarte:¿qué es mejor estar sólo o mal acompañado?.
Vivimos en una época dónde la manipulación, el chantaje emocional, la inoculación de la culpa, y la violencia psicológica son moneda corriente, hasta llegar a la violencia física para dirimir nuestros conflictos.  ¿Qué está pasando con el ser humano? No sé si alguien tiene la respuesta. Sí creo que una buena autoestima es el mejor antídoto para que estas perversiones de la comunicación humana no sucedan y sobre todas las cosas no crezcan y se diseminen por doquier.
Cuándo tú cedes tus espacios irrenunciables, siempre hay alguien que los toma, y eso no sucedería si tú tuvieras bien claro lo que quieres para tu vida y lo que necesitas para sentirte bien. Pon manos a la obra, no te postergues más. Siente el derecho de merecer una vida digna, para la cual tú eres el artífice de la misma. Nadie vendrá en tu ayuda, y no por falta de interés, sino que todos los seres humanos están por demás ocupados en tratar de resolver sus propios conflictos.
Tomar el mando del barco de tu vida, te conducirá a buen puerto, y estarás a resguardo de las potenciales agresiones a las que todos estamos expuestos.
La vida vale la pena vivirla a pesar de las dificultades que encontramos en sus caminos de fuego.
Reflexiona sobre esto, y si estás de acuerdo o no, puedes enviarme tu opinión. Será bienvenida pues creo que la armonía, la paz interior y el equilibrio emocional lo debemos encontrar entre todos, aunque cada uno lo haga a través de su propia metodología.

El liderazgo motivador y el ambiente de trabajo.

Estamos en pleno el Siglo XXI. ¿Es cierto esto? Mire alrededor suyo. ¿Cambió mucho su ambiente de trabajo en una década?

Existen muchos libros acerca de la 
sistematización y computarización de los nuevos ambientes de trabajo, pero... ¿qué hay de la gente?¿Qué necesitamos hacer para asegurarnos de que cada ser humano obtenga lo que necesita, más allá de su paga quincenal?                                                      

Hoygastamos enormes cantidades en equipamientoaplicaciones tecnológicas y actualizaciones. 
Agregamos memoria, tendemos redes, compramos programas y nuevas máquinas. Pero lo que a menudo se descuida a son los hombres y mujeres que hacen funcionar los sistemas.
Muchos, todavía argumentan que no hay lugar para el "espíritu" en el lugar de trabajo, quizás porque confunden esto con religión. Pero... ¿qué sucede cuando se pierde el "espíritu" en el trabajo?¿Y en la vida? Observamos la pérdida de espíritu cuando los trabajadores se enfrentan con sus colegas y los asociados parecen mucho más estresados. Para cambiar esto, necesitamos ambientes de trabajo que nutran todos los aspectos de nuestro ser . No es bueno ir a trabajar y dejar el espíritu en casa. “Nosotros somos nuestro espíritu”.
Tenemos que entrar en una nueva era, donde el trabajo nos ofrezca mucho más que simplemente dinero. Si el liderazgo de la compañía no ofrece esto, entonces quienes componen la compañía deben hacerlo. Para llegar a ser personas que se respeten y trabajen juntas; para motivarse entre ellas hacia la excelencia.
Cualquier manager (gerente) puede darse cuenta de que los trabajadores motivados son más productivos, se "enferman" menos y hasta trabajan fuera de hora debido a su compromiso.

Por eso, se debe cuidar seriamente el espíritu de los empleados. Crear ambientes que inspiren en lugar de oprimir, tendrá un efecto directo en la productividad. El compromiso de los empleados con el éxito del negocio no tiene precio.
Los líderes necesitan que la organización sea financieramente viable (capaz de sustentarse y crecer). También saben que el verdadero éxito proviene de una visión que incluya el espíritu de las personas y que contenga una causa (propósito u objetivo) que la gente apoye. El líder motivador no es otro más que usted. Es la responsabilidad de cada uno dentro de la organización. Los líderes motivan y necesitan ser motivados. ¿Motiva usted a su líder, supervisor o manager, para que haga mejor su trabajo?
Cinco pasos para crear un ambiente de trabajo motivador:

1.     Encontrar lo que su jefe o colegas necesitan para hacer mejor sus trabajos. Ayúdelos a conseguirlo.
2.     Decida lo que necesita para que su trabajo sea grandioso. ¡Pídalo!
3.     Encuentre las maneras de sacar lo mejor de cada uno todos los días.
4.     Potencie sus talentos. Descubra primero las cosas para las que es realmente bueno y ama hacer... y luego haga más de eso.
5.     El cambio sucede cuando usted cambia. Sea un líder. 

Usted puede crear un ambiente de trabajo que le motive y motive a quienes trabajan con usted. Una milagrosa luz desde el cielo no entrará y cambiará su lugar de trabajo. Sea usted causa de inspiración, debe comprometerse a hacer de su lugar de trabajo un ambiente que sirva al espíritu de los individuos. Usted, como la mayoría, pasará la mayor parte de su vida trabajando. ¿Por qué entonces no querríamos estar motivados cada día? Debemos comprometernos todos para encontrar nuevas maneras de trabajar en el siglo XXI. Ese, es un verdadero cambio.

Es importante ser excelente, es necesario ser extraordinario”

Prosperidad y abundancia en tu vida

La felicidad es el combustible de la prosperidad. Sentirnos merecedores de lo bueno es el primer paso para atraer la abundancia. Cuando nos referimos a prosperidad no solo hablamos de dinero: amigos, pequeños detalles, momentos irrepetibles, etc...
  El Universo es próspero y por el hecho de haber nacido en Él y de Él, por el simple hecho de pertenecerle en totalidad, nos merecemos disfrutar de la prosperidad.
  Cuando hablamos de prosperidad no nos referimos solo al dinero. Ante todo hacemos referencia al Amor pues Él, lo tiene y lo contiene todo. Él lo ha entendido y elige comportarse y sentirse existir desde ahí, no carece de nada, no le falta ya nada, ni éxito y dinero si es lo que desea. Lo importante es sentir felicidad y así convertirse en un verdadero generador de esta. El amor es todo poderoso y contiene todo aquello que podemos desear soñar y, sin duda mucho más. La prosperidad es, por ejemplo: tiempo para disfrutar y gozar de lo que hacemos, la comodidad en nuestra vida, la salud, la belleza, las relaciones, y por supuesto al dinero. La prosperidad hace también referencia a un estado de ánimo. 
  Hay dinero y abundancia de bienes materiales suficientes para todos. Trata de pensar por un momento en el lugar donde te encuentras en este momento: en tu ciudad, en tu país, en tu continente, en el planeta tierra, en nuestra galaxia la Vía Láctea, en nuestro Universo… ¡Somos tan pequeñitos! Trata de imaginarte por un momento la infinita abundancia que existe en Él: en la cantidad de planetas, estrellas, asteroides… que existen, o en la cantidad de gotitas de agua que hay en el mar.
  El Universo es infinito, es una provisión inagotable ¿Crees que para Él es difícil concedernos una casa bonita, un coche seguro, un buen sueldo… abundancia de bienes materiales?
  Nuestra Vida, es decir, la totalidad de las posibilidades (capacidades) a nuestra disposición, está más que dispuesta a materializar nuestros deseos de prosperidad y a ofrecérnosla. El carburante de la propia Vida es la felicidad, y por ello, siempre está dispuesta a hacer lo necesario para que seamos sus generadores, sus creadores. Ella se convierte en lo que nosotros sentimos y experimentamos.
  La dificultad se haya en que no siempre aceptamos esta realidad y por consecuencia su abundancia. En algún rinconcito creemos no merecerla; nos creemos indignos de aquello que en realidad hemos venido a vivenciar, igual que nos creemos indignos de la Esencia que lo ha Creado Todo. 
Hemos crecido con una o varias de estas creencias. Las hemos interiorizado como nuestras: no hay suficiente para todos, los ricos son todos unos ladrones, hay que ahorrar por si luego no hubiese o se acabase, el dinero se acaba, se gasta, tener mucho es "pecado", hay que trabajar muy duro para vivir…
Tomemos como ejemplo la última de estas creencias: hay que trabajar muy duro para vivir. Está grabada en el interior de casi todos nosotros. Hay personas que aunque atraen con mucha facilidad la abundancia a sus vidas se sienten culpables. No creen haber trabajado lo suficiente o haberse esforzado bastante. No se lo merecen. De este modo aunque atraen fácilmente grandes cantidades de dinero se deshacen rápidamente de él: lo pierden, lo gastan inútilmente, les surgen imprevistos… otros, por el contrario, pasan muchas horas trabajando para darse la sensación de merecer su sueldo. 
¿Cuántas horas al día les quedan para disfrutar de ellos mismos?.
¡Aceptemos la abundancia y la prosperidad en nuestras vidas!
¡Atrevámonos a ser felices!  
¡Me merezco todo lo bueno, me libero de las limitaciones y creencias impuestas por la sociedad y por mi pasado. Soy libre y disfruto de la totalidad de las posibilidades!   
Aquí os dejamos unos pasos que pueden ayudaros a aceptar esta abundancia de vida:  
* Alégrate de la prosperidad ajena, criticar la forma en que otros administran sus ingresos equivale a decirle al Universo: a mi no me gusta gastar ni tener mucho.
* Elimina los límites a tus ingresos, no te limites a unos ingresos fijos. Nunca sabes de donde puede provenir una fuente nueva de ingresos.
* Identifica en ti las falsas creencias que causan tus carencias. La mayoría de nosotros hemos crecido con estas creencias.
* Agradece lo que ya tienes, aunque no te guste del todo y desees algo mejor. * Aprende a recibir, agradece de corazón lo que los demás te ofrecen, los piropos…
* Permítete aceptar la abundancia en tu Vida .
* Deja marchar lo viejo, dejando así espacio para acoger lo nuevo. Interioriza está creencia: "El Universo satisface, con creces, todas mis necesidades" 

Interioriza está creencia: "El Universo satisface, con creces, todas mis necesidades"

La actitud positiva

En el mercado de trabajo es común ver avisos que resaltan “La Buena Presencia”, como un atributo muy importante, y por cierto lo es.

Buena Presencia y Actitud Positiva
El aspirante a un puesto de trabajo debe, entre otras cosas, cuidar el aspecto personal, como un detalle casi excluyente.

En algunos casos, como por ejemplo en el mundo de “la venta”, o en el área de comercio para ser mas preciso, se da mas importancia a la “Buena Presencia”, que a las virtudes curriculares del individuo.
Pero yo quisiera hablar de la Actitud, antes que de la “Buena Presencia”. Una “Buena Presencia” sin “Actitud”, lisa y llanamente no sirve.

Se entiende por Actitud, la acción misma.
En el campo laboral es más que importante que un empleado tenga una buena imagen, pero también es necesario que tenga la voluntad de realizar su tarea en forma excelente.

Aunque el camino de la excelencia sea largo y bastante empinado. Esta actitud positiva, lo impulsará a lograr objetivos y a sentirse bien dentro de su grupo de trabajo.

La forma de ver las cosas, el desenvolvimiento acorde, las decisiones acertadas, harán que la persona se sienta útil, participativa y ocupando un lugar destacado en la organización.

Vendedores con actitud positiva
El hecho de sentirse seguro y manejarse con cautela y con calma, en los momentos de mucha presión, hará que el trabajo del individuo sea más rendidor.

En el área comercial, o “mundo de la venta”, como yo le llamo, se ve claramente la diferencia entre las diferentes formas de abordar a un potencial cliente.

En ese momento, La Actitud Positiva, es primordial.
Existen vendedores que, aunque parezca mentira, no tienen una actitud positiva en el momento que asesoran a un posible cliente en la compra de un producto determinado.

No se convencen ellos mismos, de las bondades del artículo que están ofreciendo.
Y este comportamiento dubitativo es percibido de inmediato por la otra persona, que no se sentirá cómodo ni bien asesorado.

Esto influye negativamente en su exposición, ya que, el convencimiento del cliente indeciso será posible sólo si hay en el vendedor, una mentalidad positiva.

En este caso es casi seguro que el vendedor no cumpla con su objetivo: VENDER.

También están los vendedores que sí, muestran una actitud positiva al momento de hablar de los beneficios de lo que están ofreciendo.

Éstos, además de cuidar su presencia física y su buena imagen, tienen sumo cuidado en las palabras que emplean en el momento de asesorar
.
Mantienen un tono de voz medio, pronuncian cada palabra en forma clara y no bajan ni suben el tono abruptamente.
Tratan al cliente con amabilidad y deferencia.
No descuidan los buenos modales y mantienen un rostro relajado y sonríen cuando interactúan con el posible cliente.

Mantienen una postura corporal erguida, sin hombros caídos, y no arrastran los pies al caminar.
Se mueven con agilidad y sin torpeza.

Las palabras son dichas con suavidad y a la vez con firmeza, transmitiendo seguridad a quien los escucha.
Hablan con propiedad del tema que tratan y conocen al dedillo las bondades y carencias del producto que ofrecen.
No se extralimitan en el trato amable y son siempre corteses. Le brindan confianza a su interlocutor.
Dan consejos exactos y cumplen cuando dan su palabra.

Estas son algunas diferencias que hacen que el mismo trabajo, desarrollado por personas con diferente grado de motivación, de resultados diametralmente opuestos.

Ser positivo. Condición “sine qua non”
Es por eso que hago hincapié en LA ACTITUD POSITIVA, como arma indispensable en el logro de objetivos.

Si bien los otros atributos que posea la persona, como sus estudios, su experiencia, su idoneidad y su buena presencia; son muy importantes. Su actitud será determinante en el logro de sus metas.
Vivimos una época de muchísima competitividad en todos los órdenes.

Por tanto, un desarrollo de las capacidades personales, combinado con un alto grado de autoestima y conocimientos hará que las personas puedan destacarse en la actividad que realizan. Posibilitando esto, un gran sentido de autorrealización, que va a redundar no sólo en beneficios económicos sino, en un mejor desempeño y un mejoramiento de las relaciones laborales en todos sus estamentos. Se propicia de esta manera, la oportunidad de, ahora si, emprender el camino de la excelencia.