viernes, 22 de marzo de 2013

Sonrisa fuerte


Todas las personas vivimos en algún momento de nuestra vida algo que nos marca y condiciona. No me refiero a las pequeñas cosas cotidianas, aunque éstas también tengan su importancia, sino a aquello que te deja huella, que te marca.

Normalmente son situaciones que no nos son agradables, lo cual ya nos debería hacer reflexionar, porque estamos acostumbrados a vivir buscando lo fácil, lo cómodo, lo superficial y resulta que, cuando la vida nos trae algo difícil e inesperado, somos capaces de sacar de lo más profundo de nosotros mismos cosas que jamás hubiéramos imaginado.

Yo era lo que se puede considerar una mujer normal. Educada en una familia de clase media y no muy estricta en sus normas morales ni religiosas. Sabía, porque así me lo habían enseñado, lo que se esperaba de mí y así fui organizando mi vida. Me casé, tuve una hija y mi matrimonio era, como todos los demás, normal, es decir, acomodado, con una buena imagen en el exterior, (jamás habíamos discutido ni nos habíamos peleado), y ni pizca de romanticismo ni emoción porque eso, ya se sabe, sólo sucede en el cine.

De vez en cuando tenía un "arrebato" de esos que nos dan a todas las mujeres y empezaba a soñar con una vida distinta, una vida propia en la que hubiera aventura, emoción, y una razón para sonreír. Al final lograba controlarlo y volver a la normalidad, es decir, al vacío, a la nada.

Pero en lo más profundo de mi interior había una voz que me gritaba, que me decía que me ahogaba, que necesitaba algo distinto, algo que no encontraría jamás si no luchaba por ello. Un día llegó a mis manos una oferta de un viaje a una reserva india. Nada más tenerla entre las manos me puse a temblar.

No era lo que decía ni las maravillas que proponía, para mí era la respuesta a un S.O.S. que había lanzado a las estrellas, al cosmos y que sólo yo conocía.

Con muchas dificultades, y no económicas precisamente, conseguí mi objetivo. Fui sola porque este viaje necesitaba hacerlo libre de responsabilidades y obligaciones y sin nadie que me dijera qué tenía que hacer o cómo tenía que comportarme.

Los primeros días en la reserva fueron muy superficiales, el guía nos llevaba de un sitio a otro mostrándonos cómo vivían los indios, sus casas, sus ritos, sus costumbres, pero aquello era todo artificial, prefabricado para contentar las pupilas del hombre blanco.

Los días pasaban y cada vez me encontraba más incómoda, yo necesitaba algo distinto, algo que sacudiera mi vida, no había hecho este viaje para ver bailes y escuchar leyendas. Así que una mañana, cuando todo el grupo se preparaba para visitar las montañas sagradas, fingí encontrarme mal y me quedé sola en el albergue que teníamos preparado dentro de la reserva. El grupo marchó en el autocar, yo esperé un tiempo prudente y salí al exterior.

Por primera vez en todos esos días me sentí cómoda. Caminé muy despacio entre los indios, jugué con los niños, vi cómo las mujeres preparaban la comida y respiré la sencillez, la alegría y la paz que emanaban sus vidas.

Caminaba sin dirección definida, libre, dejándome guiar por una mano suave que me llevaba hacia mi destino, hacia mi futuro. Llegué cerca de una cabaña que estaba sola. Allí, como ya nos habían dicho el primer día cuando visitábamos la reserva, vivía la bruja de la tribu.

Me quedé a unos diez pasos delante de la puerta, inmóvil, ausente, una joven se acercó a mí y me preguntó qué quería, y le contesté que quería conocer a la bruja.

Entonces la joven me preguntó para qué quería verla, y yo le empecé a hablar de mi, de la soledad y del vacío de mi vida.

Mientras me escuchaba empezó a dibujar en el suelo con un palo, al principio eran simples líneas y círculos que no me decían nada, pero después de un tiempo empezaron a formarse figuras, caras que yo conocía, la de mi madre, la de mi marido, la de mi hija, y al final mi propia cara. Me quedé muda, ¿cómo podía aquella mujer conocer sus rasgos con tal perfección? Ella sin levantar los ojos del suelo empezó a decirme:

"La vida de toda persona tiene un antes y un después. Esto que yo he dibujado es tu antes, tu vida, los seres que te acompañan y forman parte de ti. Tú no eres tú, eres la mezcla de ellos, de tu sociedad, cultura, tradiciones y temores. La vida del hombre blanco sólo mira para el antes pero tú vienes aquí a buscar el después, el futuro, tu sueño.

Pero para entrar en tu futuro debes olvidarte del antes y comenzar una nueva vida en la que aprendas a escuchar tu voz. Debes encontrar a la mujer que vive en ti, a la mujer que siempre silenciaste, a la que no tiene miedo a disfrutar, a dejar libres sus sentimientos, a manifestar sin esquemas su amor.

La mujer que busca su belleza dentro y que no necesita del hombre para sentirse mujer.

La mujer valiente capaz de enfrentarse con sus propias mentiras.

Hay una mujer dentro de ti, una que es capaz de saltarse todas las normas, de pactar con sus deseos más íntimos, con sus sueños más locos, que sabe que dentro de ella hay un volcán con una fuerza tan poderosa que si lo libera nadie nunca más la podrá dominar".


La joven india levantó los ojos y me miró, miró dentro de mi alma, de mi necesidad. Su mirada era de fuego. Entonces comprendí que ella era la bruja, la mujer sagrada, la que conocía los secretos ocultos que la mujer guarda en su interior. Era bella y salvaje, dulce e inocente, fuerte y sensible. Y sus brazos me rodearon y me hicieron llegar a otra dimensión.

Entonces supe que ya nunca volvería a vivir como antes, que se abría un camino nuevo ante mí y que yo quería descubrirlo.

 
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La Crisis según Einstein...

La Crisis según Einstein...

No pretendamos que las cosas cambien si seguimos haciendo lo mismo..
La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos.
La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura.
Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar 'superado'.
Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones.
La verdadera crisis es la crisis de la incompetencia.
El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones.
Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía.
Sin crisis no hay méritos.
Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia..
Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo.
En vez de esto trabajemos duro.
Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora que es la tragedia de no querer luchar por superarla.

 ALBERT EINSTEIN

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jueves, 21 de marzo de 2013

ES UN ARTICULO MUY INTERESANTE Y MUY BUENO PARA TODOS


 ES UN ARTICULO MUY INTERESANTE Y MUY BUENO PARA TODOS
 
                  Lewis Wolpert, un reconocido biólogo inglés, relata en su último libro los más recientes y sorprendentes hallazgos científicos del proceso de envejecimiento.
 
Para Lewis Wolpert hay cuatro etapas en la vida de un ser humano: LA INFANCIA, LA ADULTEZ ACTIVA,
LA MADUREZ y finalmente lo que el llama: TE VES MUY BIEN en alusión a esa frase que las personas como él, de más de 60 años, intercambian entre sí cuando se encuentran después de mucho tiempo.
 
LA VEJEZ  como a la mayoría de mortales, le tomó a él por sorpresa y hoy se pregunta cómo pudo un joven de 18 convertirse en un viejo de 81, su edad actual.
"Este tema nunca hizo parte de mi agenda cuando joven.
Y por eso cuando llegué a esta edad todo me pareció una revelación", dice.
 
Motivado por su experiencia y conocimiento sobre biología celular, Wolpert recopiló en un libro todas las evidencias que lo asombraron en su propia búsqueda de lo que significa envejecer y las compiló en el libro “You're looking very well”, que ha sido un    éxito en Gran Bretaña. 

Y una de las primeras sorpresas para él es que no hay ninguna evidencia de que la vejez 
mate, porque no es una enfermedad.
 
Muchos médicos todavía dicen que la gente muere de vieja, pero según Wolpert esto no es cierto y siempre hay una explicación para el fallecimiento de alguien, así sea un nonagenario.
 
Lo que sí viene con los años es una incapacidad del organismo para luchar contra cualquier enfermedad, especialmente aquellas que aparecen por la senectud.
 
El autor explica que durante toda la vida se van acumulando daños moleculares en las células, y esto ocurre porque el mecanismo de reparación de estas averías se debilita con el tiempo.
 
"Envejecemos por el uso y el desgaste, en una manera no muy distinta a la de cualquier
otra máquina". 
Nunca antes la humanidad había logrado vivir tanto.
 
En Inglaterra, dice Wolpert, hay más gente mayor de 65 años que niños menores de 16 años y esta situación será común en la mayoría de países en un par de décadas.
 
El perfil de los viejos ha variado tanto, que Wolpert se atreve a sugerir que se establezca el término 'cuarta edad', para referirse a aquellos individuos  mayores de 80, que sí podrían estar afectados por la vejez.
 
"En la etapa que hoy se conoce como tercera edad, los pensionados  todavía gozan de muy buena salud y están muy activos socialmente",
dice.

Pasar de una esperanza de vida de 25 años a 80 en dos siglos ha sido posible más a los
avances en medicina y salubridad que a revolucionarios descubrimientos en el proceso
intrínseco de envejecer.
 
No obstante, estudios en animales han demostrado que manipular la genética para prolongar
la vida podría ser una realidad.
 
Gracias a estos trabajos, los científicos han podido incrementar cinco veces
el periodo de vida de la mosca de la fruta o del gusano C. elegans.
 
Al extrapolar esos resultados a los humanos resulta que la especie podría
vivir 400 años, máximo 600.
Sin embargo, hoy todavía no se vislumbra en el horizonte un método para alargar la juventud.
 
Se sabe de personas con una versión de ciertos genes, como uno llamado Peter Pan,
que viven más que aquellos que no la tienen.
Pero manipular todas las piezas del rompecabezas de este proceso está aún a años luz.
La meta es, entonces, llegar a viejos sin achaques.

Hay que admitir que lograrlo no es nada fácil.
 
Los más longevos son ricos, educados e inteligentes, pues un coeficiente intelectual
alto es garantía de que la persona va a cuidar más de su salud y se involucrará menos
en comportamientos riesgosos.
 
SER OPTIMISTA
También es clave.
En un estudio científico, aquellas mujeres que se mostraron positivas frente a su futuro,
tuvieron 14 por ciento menos posibilidad de morir de cualquier causa que las mujeres más negativas.
 
LA DIETA IDEAL 
También está comprobado que hacer ejercicio y no tener sobrepeso prolonga la existencia.
para reducir el riesgo de demencia incluye frutas, vegetales, cereal y mucho pescado.
 
EL ALCOHOL
Contribuye a llegar a la tercera edad en buen estado, pero solo si es en dosis bajas.
 
PROFESAR UNA FE
Ayuda a encontrarle sentido a la vida y a manejar el estrés de esta etapa, lo cual es positivo
para la salud.
 
APRENDER A ESTA EDAD
 Mejora el bienestar mental y físico, por lo cual Wolpert
sugiere abrirles espacios a los viejos en las universidades.
Como estar activo mentalmente es tan importante,
Wolpert también sugiere aplazar el momento del retiro profesional, o,
en algunas profesiones, incluso abolirlo.
 
"Trabajar no sólo ayuda a su bienestar, sino a sus finanzas:  diez años más de trabajo dobla el valor de una típica pensión privada", dice el experto.
 
Curiosamente, suplementos y productos anti-envejecimiento, incluido el mundialmente
conocido gingko biloba, son totalmente ineficaces, según la investigación de Wolpert.

El libro también ha dado al traste con muchos mitos sobre la vejez.
 
Es cierto que las capacidades mentales disminuyen porque los viejos olvidan más y son más lentos.
Pero el conocimiento adquirido permanece intacto por lo cual una de las grandes ventajas de envejecer es la sabiduría y experiencia acumulada.
"Los viejos son mejores para comprender preguntas y detectar cosas absurdas, así como para atender tareas complejas", dice.
 
Otra buena noticia es que con los años no disminuye la actividad sexual. 
Un estudio citado por Wolpert muestra que 90 por ciento de los hombres y mujeres casados entre 60 y 64 años en Estados Unidos son activos sexualmente.
La ciencia también ha mostrado que la mujer vieja no tiene limitaciones físicas para  alcanzar un orgasmo pero los hombres gozan siete años más de vida sexual que ellas.
Esto se debe a que las mujeres se casan con hombres mayores y ellos mueren primero. El fallecimiento de sus cónyuges implica para muchas el final de su vida sexual.
En general, se ha comprobado que la frecuencia de los encuentros sexuales declina
muy poco entre los 50 y los 70 años y muchos continúan gozando de los placeres
del sexo  incluso hasta los 80.

Otra sorpresa para Wolpert es que la felicidad,  
que para muchos parecía ser esquiva en la vejez,
tiene su pico máximo a los 74 años.
 
Los miembros de la tercera edad tienen menos eventos estresantes en el trabajo y menos
conflictos con sus parejas y, lo mejor de todo, no sienten necesidad  de agradarles  a  los
demás, todo lo cual quita un gran peso de encima.
 
Si se compara con los jóvenes, que tienen metas muy amplias, los viejos han logrado
estrechar sus objetivos y estos son casi siempre mucho más significativos.
La creencia de que los viejos son depresivos no resulta ser cierta, como tampoco lo es
la asociación juventud-felicidad.
Tampoco son más depresivos que los jóvenes.
De hecho, esta enfermedad se presenta con mayor frecuencia alrededor de los 45 años.

Según Wolpert, los estudios muestran reiteradamente que los jóvenes no son mejores que
los viejos en el trabajo y no hay diferencias significativas en sus habilidades.
La percepción de la vejez determina en alto grado la expectativa de vida de un individuo
y la manera como los miembros de una sociedad cuidan a sus adultos mayores.
Quienes temprano en la vida ven la vejez como una pesadilla tienen, cuando viejos,
más riesgo de infarto y otros problemas cardiacos.
Por el contrario, quienes la ven con buenos ojos viven en promedio siete años más.
Y aquellos que se sienten y se ven más jóvenes de lo que indica su cédula tienen mejor
salud que los que se perciben más viejos.
 
Los jóvenes calculan que la vejez empieza a los 68 años, mientras que los más viejos
piensan que es a los 75.
 
Pero curiosamente, un estudio mostró que solo 35 por ciento  de quienes tienen 75 se sienten viejos.
 
De hecho, los médicos utilizan la percepción de la edad  y  cómo  luce  la  persona  como un indicador de su salud.
 
Cuando se ven jóvenes y saludables para la edad es una señal clara de que van a vivir más allá de los 70 años.
 
Por eso, dice Wolpert, si un viejo conocido en la calle te dice:  "COMO TE VES DE BIEN", créele, disfruta el piropo y date por bien servido.
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Nadie es el líder


Por lo general, cuando existe una crisis -o un problema- en una organización, confiamos en que el líder la resuelva. Mientras, los demás...esperamos! Esperamos que el gerente de la compañía decida; que el presidente de la república se pronuncie; que el director técnico proponga una estrategia ganadora; etc... Al quedarnos sin hacer nada -pretendiendo que alguien más aporte la solución- nos comportamos como si el problema no fuera nuestro.
Esta actitud pasiva de las personas -que vemos en organizaciones, naciones y en todo grupo humano- surge debido a que la mayoría ve a quien ocupa una posición de autoridad y tiene el poder formal, como la única persona capaz de "liderar". Tal visión representa un paradigma personalista del liderazgo
Esta manera de ver el liderazgo es sostenible en sistemas organizacionales basados en jerarquías rígidas, obediencia y un control verticalista. Es decir, en aquellos en los cuales quien está "arriba" ordena y quienes están "abajo" ejecutan. Pero los sistemas están cambiando...
Cada vez más organizaciones adoptan modelos de gestión abiertos y participativos, que brindan más espacios de decisión y acción a las personas. A cambio de esta libertad, las organizaciones esperan que sus miembros -de todos los niveles- asuman mayor compromiso y responsabilidad sobre su propio bienestar y contribuyan con el bienestar general de todos. En estos sistemas, no se puede continuar buscando un líder heroico -o mesiánico- que solucione los problemas y conduzca a la organización hacia el éxito. En estos sistemas, ya no se puede esperar! Es preciso actuar, para lo cual -primero- hay que modificar la manera de entender el liderazgo.
El liderazgo no surge de un elemento independiente (una persona), sino de la interacción entre diferentes elementos (diferentes personas). Liderar no es algo que los "líderes" hacen a los "seguidores", sino que es una relación que construyen entre ambos. Desde esta perspectiva, podemos ver que muchas organizaciones no tienen un problema de conducción como creen, sino uno de participación: las personas no asumen -porque no quieren, o porque no pueden- un rol más activo y comprometido. En estos casos, no se necesita un nuevo -o un mejor- "líder", sino una"comunidad de líderes".
Desde luego, pensar el liderazgo como una comunidad implica reconocer que la responsabilidad es compartida. Esto crea ansiedad e incomodidad en muchas personas. Creer que quien ocupa la cima, está en control de la situación y es el responsable último por lo que suceda, genera una sensación tranquilizadora y gratificante. La mayoría siente alivio al no tener que resolver cuestiones complicadas, o tomar decisiones difíciles. Pero, si bien esto quita a las personas una gran carga, a la vez aumenta su dependencia. Justamente, esta dependencia se manifiesta en la búsqueda de un líder visionario y salvador. Dicha búsqueda es un mecanismo de defensa, ante un vacío de liderazgo que -en realidad- essistémico y que no puede llenarse si se mantiene un paradigma personalista.
Sostener el paradigma personalista del liderazgo es tanto responsabilidad de los "seguidores" como de los "líderes": así como los primeros se ubican en una posición de comodidad, los segundos tienden a remarcar sus espacios de poder y a ejercer su autoridad de forma tal, que limitan a las personas al rol de pasivos y obedientes seguidores. Modificar este paradigma requerirá de un cambio de mentalidad tanto en los "líderes", como en los "seguidores".
El liderazgo es una capacidad organizacional y una creación colectiva, más que un atributo individual. Esta nueva manera de ver el liderazgo no exime de responsabilidades a los líderes formales, sino que les enfrenta a una responsabilidad diferente: su trabajo ya no es dirigir seguidores, sino construir líderes. Es decir, desarrollar en las personas la propia capacidad de liderazgo, para que puedan asumir un rol cada vez más activo, a partir de un incremento de sus competencias y una extensión de sus espacios de influencia.
En un poema, Jorge Luis Borges decía: "Nadie es la Patria... pero todos lo somos". Así como una nación es el resultado de aquello que hacen todas las personas que en ella habitan, una organización es producto de la acción -y la decisión- de todos sus miembros. Nadie es el líder... todos lo somos!
Leamos estos versos de Borges, pensando en nuestras organizaciones:
"La patria, amigos, es un acto perpetuo
Como el perpetuo mundo.
Nadie es la patria, pero todos debemos
Ser dignos del antiguo juramento
Que prestaron aquellos caballeros ...
Somos el porvenir de aquellos muertos ...
Nuestro deber es la gloriosa carga
Que a nuestra sombra legan esas sombras
Que debemos salvar.
Nadie es la patria, pero todos lo somos
."

- Oda escrita en 1966 -

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Elijo estar atento a mi mente, me doy cada día más cuenta, del poder y del impacto que tiene sobre mis vivencias.

Liderear soñadores


Suele sorprendernos y despertarnos cierta curiosidad la forma en que se trabaja en empresas altamente creativas como un estudio de cine, una editorial o una agencia de publicidad. Cuando vemos sus originales producciones, nos preguntamos: ¿cómo hacen para ser tan creativos? ¿Cómo trabajan las personas en estas empresas? ¿Viven en otra realidad? Evidentemente, no. Hay un "orden de cosas" porque -de lo contrario- no existirían como compañías establecidas. Hasta el más soñador necesita poner los pies sobre la tierra para que las cuentas cierren. Sin embargo, los líderes de estas empresas se enfrentan a un enorme desafío...
¿Cómo imponer un control operativo sin atentar contra la libertad creativa? Esta es la pregunta que -todos los días- tiene lugar en empresas muy creativas. En ellas, siempre existe una tensión entre los creativos y la gerencia. Sus líderes saben que, si perjudican la autenticidad artística de sus productos sometiéndola a un presupuesto, el público-cliente los castigará. También saben que sus recursos no son ilimitados y que no pueden consentir todas las ideas de sus creativos. Estos -por su parte- siempre presionan a la gerencia para obtener más dinero porque saben que a mayores recursos, mayor calidad en su trabajo.
Las personas muy creativas son un activo para cualquier empresa y -particularmente- para una que crea contenidos. Sin embargo, ellas suelen ser muy exigentes... y sus "sueños" dan más de un dolor de cabeza a los gerentes!
Los creativos desarrollan un vínculo emocional tan fuerte con su trabajo que suelen defenderlo tozudamente, sin tener en cuenta otras consideraciones que sí preocupan a la gerencia. Además, suelen ser impulsivos, ansiosos, altamente susceptibles e introvertidos. Estos empleados demandan un ambiente flexible y motivador y se resisten a cumplir demasiadas reglas. Además, exigen los mejores proyectos porque persiguen el reconocimiento de su talento individual, lo cual suele entorpecer el trabajo en equipo. Estas características no siempre se alinean con el perfil de empleado buscado por los gerentes.
En la vereda de enfrente se encuentran los gerentes, hábiles para administrar el tiempo, orientados a metas, respetuosos de los presupuestos, guardianes de la competitividad y celosos de las ganancias. Para ellos, los creativos son personas inteligentes, pero que no entienden los problemas y necesidades reales de la compañía. Por su lado, los creativos ven a los gerentes como personas insensibles, sin la imaginación necesaria para comprender y apreciar su trabajo y sólo preocupadas por el dinero.
Creatividad y disciplina comercial parecen ser dos mundos aparte. Esto plantea una dinámica incómoda y una convivencia conflictiva. Como una familia disfuncional, las diferencias se ocultan para que la empresa siga funcionando... hasta que la situación estalla! 
Como vemos, la personalidad opuesta de creativos y gerentes tiene un impacto directo en el liderazgo de estas compañías. Los gerentes valoran a los creativos pero les cuesta liderarlos. Se preguntan si existe una guía de principios que pueda ayudar a los creativos a adaptarse mejor a las reglas de la empresa.
Como si esto fuera poco, uno de los mayores retos en este tipo de compañías es la retención de talento. Estas empresas se ven obligadas a ofrecer contratos a largo plazo en una industria muy inestable y -a la vez- crear un entorno que permita una alta movilidad profesional. Se trata de industrias muy dinámicas donde -si se establece una estructura demasiado reglada- es imposible alcanzar una calidad distintiva. Es sabido que -en la última década- Disney perdió muchos talentos debido a su rígida estructura. Algunos de los animadores más creativos y visionarios eligieron trabajar en compañías nuevas, más pequeñas y menos burocratizadas.
En la industria del entretenimiento -concretamente- la calidad del liderazgo es difícil de medir porque es un ambiente extraño, demasiado dependiente de los éxitos, que son fruto directo de la creatividad de sus profesionales. Si bien la mayoría de las películas, libros y programas de televisión fracasan, un único éxito puede transformar las ganancias de todo un año y modificar radicalmente el rumbo de la firma.
Los gerentes de estas organizaciones necesitan poseer ciertas cualidades que -en otras industrias- no resultan tan determinantes. Entre ellas:
- disposición a asumir riesgos
- velocidad para detectar cambios en el gusto del público
- extrema confianza en su intuición
- confianza en la intuición de sus equipos de trabajo
- moderación de la intrusión en el trabajo de sus colaboradores
- equilibrio entre libertad y control operativo
- flexibilidad para modificar radicalmente proyectos de trabajo
- resistencia a la incertidumbre
- tolerancia a la prueba y al error
La realidad es que estas compañías necesitan tanto de sus creativos como de sus ejecutivos. Soñadores y estrategas no tienen porqué ser enemigos. La gerencia necesita comprender que la prudencia financiera debe contribuir con las metas, no obstaculizarlas: de nada sirve cumplir un presupuesto con el producto equivocado. Por su lado, los creativos necesitan ayudar a la gerencia aplicando esa energía de pensamiento a nuevas fuentes de valor, es decir, integrando las consideraciones estratégicas a sus proyectos.
Estamos hablando de industrias muy "emotivas", donde las personas están más atadas a sus "sueños" que a sus rutinas laborales. La personalidad sensible de los creativos debe ser considerada -aunque no consentida- dentro de la estrategia de la compañía. El trabajo de los líderes en industrias creativas es crear un ambiente que permita "soñar estratégicamente". Para liderar soñadores, es preciso canalizar la creatividad... sin burocratizarla.

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Elijo estar atento a mi mente, me doy cada día más cuenta, del poder y del impacto que tiene sobre mis vivencias.

VEINTE BUENAS SUGERENCIAS..

Veinte buenas sugerencias
  • 1- Conózcase usted mismo.
  • 2- Sea autónomo.
  • 3- No intente ser bueno en todo (ríase 1° de sus defectos).
  • 4- Nadie triunfa sin ser amado (salude, agasaje, sonría).
  • 5- Esté informado (pero no sobreinformado).
  • 6- Actualice lo que sabe.
  • 7- Equípese (descarte lo preconcebido, sea creativo).
  • 8- Organice su tiempo y respete el tiempo ajeno.
  • 9- Cuide su imagen (aprenda a vender). 
  • 10- Mejore el promedio.
  • 11- Rodéese de las personas adecuadas.
  • 12- Asuma riesgos evaluados.
  • 13- Cuídese de las adicciones (también al trabajo).
  • 14- No derroche su tiempo (invierta en su futuro).
  • 15- Negocie lo que le conviene y no ceda mas allá de ello.
  • 16- Diga que si cuidándose, diga que no cuidando al otro.
  • 17- Aprenda de sus fracasos (o volverá a fracasar).
  • 18- Si lo cree necesario pida ayuda.
  • 19- Vuelva a empezar tantas veces como sea necesario.
  • 20- No dude en el resultado final.
Tomado de la página de Jorge Bucay.
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"Nada contribuye más a la alegría que la salud.
Deberíamos, en consecuencia, dedicarnos ante todo a conservar
ese estado perfecto de salud cuya floración parece ser la alegría.
- Arthur Schopenhauer -

Gente bella


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Las personas más bellas con las que me encontrado son aquellas que han conocido la derrota,  conocido el sufrimiento, conocido la lucha, conocido la perdida y han encontrado su forma de salir de las profundidades.
Estas personas tienen una apreciación, una sensibilidad y una comprensión de la vida
que los llena de compasión, humildad y una profunda inquietud amorosa.
La gente bella no surge de la nada.